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....NOS OCURRIÓ AYER

Organización Solidaria 1° de Mayo

 Montevideo,  21 de junio del 2013

Teníamos hasta hace unas horas, mucho entusiasmo y alegría en el grupo de compañeros mayoritariamente mayores de 70 años de edad y que desde hace alrededor de 28 años y unos ciento tres días transcurridos, buscamos -desde aquel entonces permitido por las leyes afines- pacientemente que se nos reconozcan los derechos conculcados por aquellos dictadorzuelos que asolaron nuestro país en los tiempos pasados, ¡y reclamando en el hoy!, entre aquellos que mandan porque nosotros -con nuestros votos- los pusimos a gobernar y los otros esquivos egoístas que organizados en CRYSOL han atado en lo oscurito históricamente con un grosero nudo Gordiano en forma soez e irreverente nuestras reivindicaciones postergadas en las Leyes contuberniadas entre gallos y medias noches, la 18.033 y la 18.596

El tiempo sigue inexorablemente su marcha y nos va gastando nuestras vidas en su curso natural, pero con una condición inequívoca la cuál sentimos a cada golpe del reloj porque en cada uno de ellos se nos tortura desde hace tantos años retorciendo dolorosamente nuestros espíritus y dignidades en una desesperante y siniestra espera, ¿verdad?, aunque la Asamblea General de Naciones Unidas adoptó por resolución 60/1247 del 16 de noviembre de 2005, los Principios y Directrices básicos obligatorios para los firmantes, sobre el derecho de las víctimas de violaciones manifiestas de las Normas Internacionales de los Derechos Humanos aún incumplidas por nuestros gobiernos pasados y de turno.

Hace unos cuantos años, allá cuando nos apartamos de CRYSOL por su inoperancia compañera éramos más de 200 personas, en éstos momentos no llegamos a 75 y la mayoría de nosotros con una gran cantidad de nanas y de complicaciones por enfermedades graves varias.

No obstante esto que se nos hace sentir y vivir groseramente a diario por quienes ejercen el poder imperante, nos hemos autoconvocado -organizándonos- y semana a semana durante años nos reunimos para instrumentar como podíamos avanzar en la reivindicación de nuestros derechos postergados, sordamente poco escuchados y sádicamente ninguneados; paso a paso, una y otra vez elevamos escritos, realizamos marchas con pancartas, plantones, barra en el Parlamento y todo aquello que nos permitiera -dentro de las reglas de juego- ser contemplados y seguir ilusionados, aunque nos pese que cada corto tiempo sufrimos bajas de algún/a compañero/a al que saludamos venerando respetuosamente, reconociendo sus aportes y ejemplos de por vida sin rendirse.

No obstante ello, que cada tanto sucede y nos hace entristecer golpeando fuertemente nuestros sentimientos, ayer después de largas y maratónicas reuniones, elaboraciones, envíos de documentos varios, participaciones en los Congresos convocados y de encendidos análisis sobre nuestros derechos humanos conculcados tuvimos el privilegio de ser atendidos por parte de la dirección del INDDHH – Instituto Nacional de Derechos Humanos que estrenando oficinas nuevas en el -Edificio Torre Mayor, Juncal 1355, piso 10- se dignó a utilizar de su “caro precioso tiempo” para escuchar nuestros reclamos fundamentados.

¡Fue formidable! y digno de rememorarlo....

Participamos representando a la 1° de Mayo, -organización que nos nuclea a tres compañeros los que fuimos citados a las 12 horas del jueves 20 del cte. y pasamos a la sala de juntas a las 12 y 17 minutos, allí encontramos sentados alrededor de una gran mesa ovoide a la Soc. Mariana González Guyer, Presidenta del INDDHH y a las/os doctoras/es: Juan Raúl Ferreira y Juan Faroppa Fontana, posteriormente llegó la Dra. Ariela Peralta y no estuvo presente la Dra. Mirtha Guianze, que en el conjunto hacen de la dirección de éste Instituto.

Nosotros representando la organización que nos nuclea desde aquel lejano tiempo, nos sentimos pletóricos de alegría porque éramos recibidos en el principal recinto del respeto, la dignidad y de la justicia, así que entendíamos haber llegado al paraíso receptivo de nuestros derechos postergados con la más sana e ilusionada pretensión de una vez por todas poder reivindicarlos en un manojo colectivo sagrado pendiente y desesperadamente seleccionado -por el paso inexorable del gasto de las edades- para traducirlo en verdad indiscutible y derechos humanos resarcidos.

Entre la verdad y la mentira,.... un artero filtro retenedor

Lo primero que nos llamó la atención -una vez intercambiados los saludos de rigor- es que en la cabecera de aquella gran mesa ovoide estaba sentado el doctor Juan Raúl Ferreira, -archí conocido de todas/os- atendiendo con suma dedicación y sin detenerse un sólo momento los mensajes que recibía y enviaba por su teléfono celular, mientras los demás integrantes de tan importante dirección nos explicaban sus puntos de vistas -cada una/o a su tiempo- durante más de media hora, escuchábamos por cienmillonésima vez los mismos argumentos, mientras Juan Raúl continuaba con dedicación y sin respiro en ningún momento a mensajear con su celular.

Íbamos resumiendo con intercambios en las dos vías tras el largo y compartido informe que sólo se conjugaba como válido por la Ley N° 18.446 del 24 de diciembre del 2011 y se explica innegociablemente como la única tarea ejecutiva de esa digna dirección, para el hacer: el asesorar informando con lo no vinculante, lo que en el más noble y entendido español y en consonancia con los mensajes incontenibles del celular de JuanRa hicieron que comprendiéramos y entendiéramos que si bien nosotros somos quienes pagamos sus importantísimos y suculentos sueldos, se nos reconoce por su parte de nuestros reclamos ciertos, ¡pero!....no pueden hacer nada en lo particular por nuestros derechos conculcados y menos actuar en consecuencia, la propia Ley se los impide se constata como el filtro retenedor.

Entre el JuanRa y el viejo Vizcacha

Una vez medianamente recuperados del inigualable impacto que nos produjo a nosotros sus explicaciones y sin entender ciertamente pasada más de media hora, la falta de respeto y de atención del JuanRa les comunicamos que íbamos -después de la paciente espera de 28 años y ciento tres días, apenas unos 14'865.120 (son catorce millones ochocientos sesenta y cinco mil ciento veinte) minutos por cada reclamante- a realizar las denuncias correspondientes de lo que entendíamos que era una gran tomadura de pelo y una gran falta de respeto de esa muy importante Institución y del Gobierno que la creara, sumándole la actitud irrespetuosa del JuanRa para todas/os las/os participantes por igual y en especial para nosotros.

Como suele suceder en estos casos puntuales, y muy bien enseñado en el Martín Fierro, cuando el Viejo Vizcacha... escupía el asado para que nadie más comiera,.... el JuanRa se levanta eufórico y un poco fuera de sus cabales para “escupir el asado” y con desplantes histericones parodiando “el enojado” argumenta que no admite que le estemos amenazando y que por eso se retirade la reunión.

¡Pues bien!, como nosotros -ninguno de los tres delegados reclamantes- no amenazamos a nadie sino que comunicamos lo que íbamos a hacer por el sentimiento adverso generado en la reunión como derecho humano timado y postergado, y que, en ningún momento y de ninguna forma aceptaremos lo sucedido y transmitido en el más importante recinto del respeto, la dignidad y de la justicia -Sede Central de la Institución de los Derechos Humanos, INDDHH- comunicamos -publicando- de los hechos sucedidos y a su vez nos encaminamos a formalizar un juicio colectivo contra el Estado uruguayo y otros, con las correspondientes denuncias a los organismos internacionales con los cuáles nuestro país tiene firmados convenios y que obligatoriamente debe de cumplir.

Sin otro particular y conmovidos por lo sucedido decimos que después de 28 años y ciento tres días seguimos siendo junto a nuestras familias,¡torturados! con continuidad en asociación real por todos los gobiernosactuantes desde el 1985 a la fecha.

Saludándoles con nuestro mayor respeto y al decir del tango:....”lo que más bronca me da, es haber sido tan gil”....

Firman: adherentes de la Organización Solidaria 1° de Mayo