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ELEUTERIO, EL LENGUA DE TRAPO

La verdad es que tratamos -en la medida de lo posible- no dar bolilla a las expresiones, poses, guitarreadas y otros exabruptos del Sr. EFH Siempre hemos dicho que no se sabe bien cuando EFH “habla al pedo” o “esta en pedo”, conocida como es su tendencia al consumo desmesurado de bebidas intoxicantes.

El “hombre” tiene un ego desmedido, que posiblemente es la consecuencia de su origen inmigratorio de primera generación. Tiene que ser más oriental que los orientales, como tapadera de su origen galaico. En el Plata, no es un fenómeno nuevo.

Son ya casi legendarias sus embestidas contra todo. Las realiza cuidadosamente en los círculos burgueses más rancios, que al fin y al cabo son los que lo invitan, le llenan el vaso y le ponen delante los micrófonos, que después, otros, sus socios, se encargan de desparramar en la prensa “seria” ¡!!??? burguesa.

Están “de moda” el Eleuterio y el Sr. Presidente. Son hechuras de los medios de difusión burgueses (cuestión sobre la que reflexionamos poco), que se solazan en reproducirlos, para agitar las aguas políticas “nacionales” con los escandaletes que producen. Canilla libre para las “burradas”.

Son émulos de un lejano y añejo Tortorelli (quería hacer todas las calles en bajada, poner canillas de leche en cada esquina y el resto de las macanas delirantes que lo caracterizaban, mientras dilapidaba la fortuna de su esposa maestra, como forma de obtener popularidad).

Después llegó otro “bárbaro” que andaba asociado con cierto Bordaberry en sus prédicas de “cabildo abierto”, y un “camperismo” fraguado porque el hombre era oriundo de un barrio montevideano (Palermo) sobre la costa, cercano al antiguo barrio de los “pescadores” en el Montevideo colonial de las murallas. Nos referimos a Benito Nardone, más popularizado como Chico Tazo.

Así que EFH, anda bien acompañado y hace las delicias de su grupo política el CAP-“libertario” (no confundir con la honorable empresa CAP, que recolecta la basura en las calles montevideanas). Se manda “sus congresitos” y hace la “coladera” electoral cada vez que puede (“Vota al Pepe, votando al Ñato”, fue su último eslogan electoral).

Y en su pasado reciente, de heroicas luchas ideológicas, se encuentran “la burocracia”, los ambientalistas, los gay y las lesbianas y ahora los “blanco y colorados” y su reciente engañifa del “Partido de la Concertación”.

En todo esto se mueve y actúa como siempre lo ha hecho: con información privilegiada de la cual hace “un tema”. Se “monta” sobre el “tema” y hace de la “novedad” su caballito de batalla.

 Y allí va Eleuterio, como moderno quijotito, metiendo “lanza” contra molinos de viento y haciendo otras barbaridades verbales fantásticas.

No nos vamos a detener en sus figuras: sexo explicito, tanguitas, baile del caño, hojas de parra y las otras lindezas con las pretende condimentar sus tristes comentarios.  Vamos a ir directamente a otras cuestiones. Dice que le dijo a Larrañaga “votaste a Batlle”, como si la mención de Batlle (Don José Batlle y Ordoñez) porque la referencia va a él y no al pobre mozo que es Jorgito (el “loquito de Jorgito” lo caracterizaba su mamá que era argentina, y tenía que bancarse con disgusto maternal todos los arranques del “infidente”) fuera suficiente argumento descalificante.

Don Eleuterio, que seguramente leyó Historia Nacional, en el tomito de HD (el Hermano Damasceno) en el colegio católico al que sus papás lo mandaron, después de eso, se emborrachó con “el revisionismo histórico” en la versión que le dieron los peronistas del nacionalismo de derecha católica (originaria) que representaban el “gordito” Baxter, Neil y otros.

Dice él, “que los rebatió” (mérito que le correspondió en realidad al Dr. Navillat y al “gordo” Torres, pero, en fin, dejemos pasar, estas falsificaciones de Don Eleuterio, que de la “misa” siempre supo, a gatas, la mitad).

Votar a Batlle (el original) lo hicieron muchos que no eran de su partido. Verbigracia Eduardo Acevedo Díaz, nuestro mayor novelista histórico. En la mitología “del Honorable Directorio” del denominado Partido Nacional, se les conoce como “calepinos” (nombre tomado del turf argentino y un célebre caballo de ese nombre que ganó mal unas carreras amañadas). La burguesía montevideana, de ese mismo Honorable Directorio, le negó a Saravia los recursos financieros para hacer su última revolución, la de 1904.

En la “picota” quedó sin embargo Don Eduardo Acevedo Díaz, que supo ser revolucionario de verdad en 1870 con Timoteo Aparicio y después en 1897 con el otro “Aparicio”, el caudillo del Cordobés. Los “otros” que son parientes de los actuales tránsfugas nacionalistas, se quedaron en el silencio respetuoso (o piadoso?) de sus descendientes. Esos sí, fueron bien traidores.

Así que como se vé, Don Eleuterio, entra en lizas, con etiquetas y eslóganes y con esos escasos recursos quiere “impresionar”. No es nuevo, Eleuterio, pertenece a la falange de “los que eligen la pinta”, a efectos de no terminar de una certera trompada en el suelo, durmiendo la siesta del “nockout” y con algún diente de menos.

Siempre ha sido así nuestro Aquiles criollo, que cómo el clásico se caracterizó siempre “por sus pies ligeros” y las furiosas “descargas de talones” que protagonizaba, cuando la cosa se ponía álgida y, otros (que morían) le cubrían las espaldas, porque él nunca supo organizar lo que cualquier sargento conoce bien y se denomina en la jerga “retirada táctica escalonada”.

Los acuerdos intrapartidarios, no son nuevos en Uruguay, cuando se trata de conquistar poder político. ¿Qué fue la “Revolución Tricolor” contra el Santismo, que protagonizó Batlle (Don José) como combatiente-soldado junto a otros que eran “blancos”?

 ¿Qué fue el “acuerdo” con los liberales, que procuraron al socialismo nacional, la primera banca parlamentaria?

¿Qué fue la Ley de Lemas, tramposa, engendro -entre otros- de un Renán Rodríguez y posibilitó el bipartidismo tradicional que condenaba a la izquierda nacional (socialistas y comunistas) a ser menos de un 5% del electorado nacional?

¿No están estos elementos básicos, entre los conocimientos de historia nacional, del antiguo guerrillero y actual ministro de defensa “de los botones”? ¿No le da a este “galleguito de la cara sucia” un poquitito de vergüenza?

EFH, como “el Pepe”, su patrón, ahora descubrió “el blanquismo” acérrimo, “como hueso de bagual” y con esta tapadera verdadera “hoja de parra”, sale ahora a dictar cátedra de moral y de política.

¿Qué me dice Don Eleuterio de sus “declaraciones” como “detenido especial” en las que apuntalaba políticamente y caracteriza, 39 antiguos compañeros que estaban en libertad, del año 1977?

¿Qué era caracterizar “al loco” Iglesias, (José Alberto Iglesias Pacheco).como “hombre experimentado, de armas tomar, que anda siempre armado, y que no estaba dispuesto a entregarse”? ¿No era acaso “la boleta” firmada para que en el eventual caso de su posible captura, hubiera entre las fuerzas represivas uno o dos tiradores escogidos y con mira telescópica, para que le cortaran el vuelo en el aire a su antiguo compañero del Penal de Punta Caretas?

¿Cómo se llama esto, Don Eleuterio, traición deliberada, “ortibiada” miserable, delación escandalosa, elija?

Señalado el tema central de los acuerdos interpartidarios a lo largo de la historia nacional, vayamos ahora a la coyuntura presente.

Es obvio, evidente, que los elencos políticos de los antiguos partidos burgueses (los blancos y los colorados) están un poco preocupados por sus bajas cifras electorales. Es enorme además, el caudal de caudillos, caciques, capitanejos y demás jefecillos que están muertos de hambre, porque hace diez años que no disfrutan de lo que estaban acostumbrados en las épocas que la Ley de Lemas los favorecía y se repartían entre ellos la “res pública”.

Ah, de los felices tiempos en que la clase dominante, les permitía que ellos ejercieran el papel de “burocracia política gobernante” con prebendas a troche y moche, leyes para la importación de autos baratos (la 383), puestos de secretarias para sus amantes y queridas y cuota de empleo para los “correligionarios” del club. Sin descontar los cheques o las “acciones” comercializables en el mercado, que recibían de las empresas a las que favorecía y que hicieron “la extra” y la fortuna de toda esta burocracia política a lo largo de muchos años.

Gobernaron tan mal, se excedieron tanto en la angurria atrasada que traían después de la tiranía, que provocaron, que desde el 85 al 2004, se quedaron huérfanos de apoyo popular, en el llano y sin “versos”. Fueron 24 años perdidos y de enriquecimientos ilícitos desmesurados. Se puede comprender su desesperación actual, cuando relojean las encuestas de opinión pública.

Pero la oportunidad se las dá el actual “progresismo” gobernante. Blancos, colorados, fraudeamplistas, son burocracias políticas que administran los intereses intocables de esas clases dominantes y les aseguran el proceso de acumulación de capital. Cuando se salen de ese rol  los castigan.

Recientemente, en un artículo por demás ilustrativo, aunque corto, (Apuntes Para La Comprensión Del Proceso Político Uruguayo)un corresponsal ocasional de la Posta, Rodrigo Alonso, lo señalaba desde su puesto de observación y estudio en una universidad brasilera (ver Posta Nº1052-27/10)

Y señalaba lo fundamental, que debemos prescindir de los piropos, lindezas, insultos, berrinches, codazos y peleítas de campanario con que la prensa burguesa nos atiborra para ir a lo central: la lucha de clases, de intereses, que se desarrolla en Uruguay como en el resto del mundo, por el usufructo del producto nacional.

Y esa lucha atañe a la clase trabajadora de la ciudad y del campo y al mundo de sectores pequeño-burgueses que no explotan trabajo ajeno en contraposición a los dueños del poder, la clase dominante, la usufructuaria principal de toda la riqueza que se produce en el país.

Es allí que está el meollo del asunto. En la realidad y no en las apariencias que la prensa y los medios de difusión nos dibujan como sombras chinescas en las paredes.

Los orientales del trabajo, de la desocupación permanente, de la pobreza y de la miseria quisieron creer que el FraudeAmplismo, sería su carta de salvación de las calamidades que padecía en la formidable crisis del 2002, cuando los niños “comían pastoy el que no emigraba, optaba por el suicidio. A esos extremos llevaron al pueblo trabajador los Sanguinetti, los Lacalle Herrera, los Jorge Batlle al pueblo oriental!!!

Son los mismos partidos que sin hacer mea culpa por sus antiguos delitos, tropelías y desaguisados ahora, pretenden plantearse que son los defensores y garantes de administraciones efectivas y eventualmente honestas, cuestión que todos sabemos nunca fueron. De ahí que el denominado Partido de la Concertación, es una engaña pichanga más de esa parte de la clase política burguesa, actualmente reducida al aparato mínimo de sus elencos parlamentarios.

No pueden invocar el “antikomunismo”, el peligro rojo, la “guerrilla expropiadora”, el “caos” que pronosticaron.

No pueden invocar “la defensa de la Patria”, ni la “defensa del estilo nacional de vida” porque el neo-liberalismo les ha arrasado esas defensas.

Se les quemaron los libros y los libretos, que el centro imperial les diseñaba desde el Departamento de Estado y la prensa imperialista “seria” en la que abrevaban sus antiguos editorialistas. Y no tienen tampoco programa político de gobierno, más allá de un neoliberalismo trasnochado, practicado imbécilmente, directamente desde el manual, sin mayor estudio del medio en el cual debían aplicar la receta. Están como Adán, en el Día de la Madre: en pelotas y a los gritos.

Pero la clase dominante, que sabe que esta nueva burocracia política, no viene de su riñón y por tanto es una burocracia política no confiable, observa que las huelgas recientes, el cese del “viento de cola” que daban los productos primarios, el excedente, del cual se repartía a los pobres solo el 1% del Producto Bruto Interno, no alcanza para garantizar la “gobernabilidad” a la que aspiran.

Por eso el centro imperial de la diplomacia yanqui, nos mandó a la mosquita muerta (muy latina de apariencia, ella) de la Julissa Reynoso y ésta para aclimatarse hasta tiene perrita bautizada de “Celeste”. Si serán “bichos” los gringos!!!

Los lectores –eventuales de éste artículo- particularmente sus sectores más jóvenes deben comprender claramente –o intentarlo- una cuestión básica, fundamental: el FraudeAmplismo está en crisis permanente de sus elencos gubernamentales, de sus fracciones, de sus líderes.

Diariamente contemplamos sus peleas, rencillas, zancadillas y otras lindezas que pretenden disfrazarse bajo el manto de “lo normal” (no lo es en absoluto) en una coalición con perspectivas diferentes.

Todas estas disputas son el producto de una crisis interna que a su vez es consecuencia de que soplan nuevos vientos en los ciclos de la economía internacional. Se acaba la bonanza de los buenos precios de las productos primarios (las “commodities” como se dice ahora). Sucedió antes en el periodo del Batlleberrismo, entre los años 1950 y 1960. También en ese momento los precios internacionales se dispararon y dieron una sensación de bonanza económica, similar a la actual.

Es por eso que el Sr. Bonomi y el Sr. EFH están en los puestos que están, haciendo sus enjuagues, con los ministerios del Interior y de Defensa. Si no sirve la “esencialidad” decretada de los “servicios” se está dispuesto a emplear métodos más contundentes. El enemigo a apaciguar son las clases laboriosas, cuando el muro contenedor de la burocracia sindical incipiente, ceda o se derrumbe. Lo saben perfectamente bien y están preparados para la eventualidad.

Todo esto lo vió nuestra generación y por eso prevenimos.

Somos un pueblo como cualquier otro, donde hay lugar para los vivillos, oportunistas, los resentidos y el resto de los residuos humanos que produce el capitalismo subdesarrollado y dependiente en una sociedad principalmente agraria, como la nuestra. A toda esa vieja escoria, hay que sumarle la nueva: los elencos políticos de la nueva burocracia, los cargos “de confianza” y la masa del todo se incremente en varios miles.

Nuestro pueblo trabajador, busca a tientas su camino, y se ha equivocado muchas veces. Muchas veces ha depositado confianzas donde no debía haberlo hecho. Lo nuevo hoy, es que la izquierda tradicional, inclusive la que una vez fue revolucionaria, se hunde en el lodazal.

Así tenemos que observar  a advenedizos como el Sr. Tabaré Vázquez o el Sr. Astori, al lado de especímenes como “el Pepe” Mujica, el Sr. EFH, el Sr. Bonomi, la “tronca” Topolansky, o el inefable Sr. Agazzi. Todos personajes que hay que ver, contemplar y sufrir.

Recientemente se produjo el 30 Congreso de un cierto PC uruguayo, que para colmo de los colmos se denominó “Rodney Arismendi”. Lo juzgarán los comunistas honestos, que todavía quedan.

Digamos que sus resoluciones son el canto de cisne, de una estrategia que una vez diseñó ese mismo dirigente, con el Fidel primero y con el Frente Amplio después. A la vista está a lo que llevan las “alianzas” y “frentes” con la burguesía dependiente adentro. Llevan a esto que contemplamos: la pornografía política, las volteretas mortales, que han condenado a los partidos comunistas en el mundo entero, a ser furgones a la cola de reestructuraciones capitalistas en curso y a quedarse sin votantes.

Resumamos brevemente: la actual crisis política, es el preludio de otra crisis que ya está en el horizonte: el cese de la coyuntura internacional favorable. El FraudeAmplismo se prepara para diagnosticarnos (viejo y repetido tema!!!) que hay que “apretarse el cinturón”

No habrá por tanto “amores locos”, ni “pasiones” como lo señala el Sr. Tabaré Vázquez que se prepara a presidir el ciclo

Veremos por consecuencia “mas concertaciones” a la chilena, pero en Uruguay de la mano de los partidos burgueses

Y en ese marco, todos los dislates verbales de EFH el “lengua de trapo” juegan solo un papel minúsculo y marginal, de los cuales saldrá –como siempre- diciendo que sus dichos “no eran su intención” y “han sido malinterpretados”. Porque su juego político es el mismo de siempre: entreverar las aguas, hacernos perder el tiempo y fabricarnos “novedades” intrascendentes