17 de noviembre de 2013
SU CARTA DESPEDIDA:
(Última de una serie de cartas-informes detalladas que periódicamente Alberto nos envió durante tres años dando cuenta del proceso de su lucha con la enfermedad...Médico lúcido, ser humano estoico, la peleó hasta el final)
Gotemburgo, 29 de octubre de 2013, 13,56 hrs
Hola gente
En este momento estoy internado con problemas respiratorios. Desde hace dos semanas, estoy acá en el hospital.
Empecé perdiendo el aliento pero a los pocos días tuve que empezar con Oxígeno. Me encontraron una embolia pulmonar y una infección en los pulmones. Además de líquido en la pleura y por supuesto tumores por todos lados. Me han dado antibiótica, anticoagulantes, me sacaron un litro de líquido de la pleura. Todo esto sin mayores cambios trascendentales. Desde ayer he podido bajar el oxigeno de 5 a 3 litros. Pero ahora de noche me despierto con ahogos y creo que voy a tener que subirlo un poco para poder dormir.
Mañana me harán otro drenaje de la pleura a ver si ayuda. .Que resultó en un litro y medio, lo cual me alivió bastante. Aunque sigo necesitando un poco de oxígeno.
De todos modos es la vuelta final. Con la doctora hemos resuelto dejar la quimioterapia ya que lo único que hace es sacarme las pocas energías que tengo.
En principio trabajaban para ponerme en condiciones de irme a casa con oxigeno por algún corto tiempo. Luego de eso viene el Hospice donde voy a pedir un lugar. Pero la hinchazón de las piernas y el abdomen se incrementan y me puedo mover muy poco. Como se hincharon las partes íntimas me pusieron hoy un catéter.
La mano viene así, y supongo que se trata de algunas semanas. Siempre puede surgir alguna nueva complicación. Me preocupa que el empeoramiento de la respiración va a ser desagradable. Pero es lo que la vida ofrece. Irónicamente, los pulmones en sí, son de la mejor calidad. Ni un rastro de los casi 40 años de fumar. Ninguna tendencia a retener anhídrido carbónico.
He tenido tiempo de hacer un balance de mi vida. Y en realidad estoy bastante satisfecho con ella. Yo he hecho lo que querido en mi vida asumiendo los compromisos sociales que se me presentaron. He sido parte de la transformación de mi país. Aportando mi granito de arena. Y he participado de la vida política de mi otro país. He tenido la fortuna de conocer mucha gente buena. A la cual hoy, me da mucha pena dejarla.
Cuando Gabriella me calificó de asertivo, fue como que descubrí mi cara en el espejo después de 60 años. Y reconozco que yo no hubiera podido ser de otra manera. Ni vivir la vida de forma diferente. Hasta se me hace difícil concebir la idea de que otra gente puede funcionar de otra forma. Lo cual es natural ya que tiene que haber dialécticamente de todo en la sociedad.
Me voy orgulloso de los hijos, seguro de que cada uno de ellos, en su forma, va a dejar sus propias huellas por la tierra.
Les agradezco a todos la amistad, los aportes que me hicieron, las veces que me soportaron heroicamente.
Un abrazo
Alberto
CAMBIO DE CELDA PARA EL FLACO TOTH
veníamos de una cana anterior
seténtica y puntacarrética
habíamos decidido continuar la lucha
“hasta que aclare”
pero no había aclarado...
así que se nos vino la noche
y volvimos a caer...
nos metieron en el penal de libertad
y fuimos
de los primeros pobladores de esa ciudad siniestra
de mamelucos grises...
él -020 / segundo A / 24 derecha
yo-173 / primero A / 24 derecha
ventanas linderas
alberto arriba / el cristo abajo
y conversábamos –claro- en los atardeceres
de esa ala oeste que daba al campo al monte al río
al sol rojo de los ponientes rayantes...
(nuestras viejas se habían hecho amigas
en aquel primer comité de familiares de presos
al que el “escuadrón” le metió una bomba en la butique
donde vendían nuestras manualidades para ayudar con el paquete...)
ahora estábamos de a uno por celda:
el aislamiento / el carcelaje en solitario
era un plan / un método / un propósito
de los mandos militares:
“no los matamos cuando pudimos,
ahora trataremos de enloquecerlos uno por uno...”
pero los compañeros no nos dejaron solos...
todos los días venían de a puñados a acompañarnos
a engrosar ese pueblo de entrerrejas:
los traían en camiones helicópteros aviones
tiraban bultos y presos para abajo
y aquel penal se fue llenando de pelados...
a los milicos
se le fueron los planes al carajo:
tuvieron que ponernos de a dos presos por celda
sin embargo
al pasar de los meses
alberto y yo seguíamos solos
cada uno en su cubil
hablando por ventana
y era jodido estar solo...
se llenaron los pisos
y los únicos solos en los sectores “A” éramos nosotros dos...
una tarde el flaco me dijo por el ventilador:
mañana voy para ahí...
al otro día al volver del recreo y de la ducha colectiva
al cerrarse las puertas de su ala
-automáticamente por motores eléctricos-
el flaco deslizó el carro de hierro de repartir rancho
que había dejado previamente a mano en la planchada
y a la mierda carro motores puerta todo
y saltaron los tapones...
“preso sin puerta no es preso”
dijeron los chabones
e ipsofacto mandaron al flaco Toth con su colchón
al primer lugar vacío que encontraron: mi celda...
mi celda por entonces tenía un solo camastro
tal cual los planos de la “cárcel modelo”
hecha pa verduguearnos hasta el límite:
una parrilla de hierro rebatible empotrada en la pared...
(pasarían meses hasta que trajeran cuchetas dobles)
nos dimos un abrazo
yo tiré mi colchón en el suelo
y le cedí la cama...
(ya no estábamos solos)
...................................................
pasaron 40 años –flaco Toth-
pasaron muchas cosas...
en eso vino el cáncer
se complicó / luchaste
peleaste como un tigre
(ese san dogomar que llevabas adentro)
pero a veces los golpes vienen de atrás
y noquean...
yo te cedo mi cama
Alberto
descansá en paz...
(y una última cosa –flaco Toth-
hermano
nunca estuvimos solos...)
miguel ángel olivera “el cristo”
18 de noviembre 2013
enviado por N e s t o r rana 059- Västerås, Suecia