Envíopostaporteñ@ 1065

FALLECIÓ EN GOTEMBURGO EL COMPAÑERO ALBERTO JORGE TOTH

17 de noviembre de 2013

SU CARTA DESPEDIDA:

(Última de una serie de cartas-informes detalladas que periódicamente Alberto nos envió durante tres años dando cuenta del proceso de su lucha con la enfermedad...Médico lúcido, ser humano estoico, la peleó hasta el final)

Gotemburgo, 29 de octubre de 2013, 13,56 hrs

Hola gente

En este momento estoy internado con problemas respiratorios. Desde hace dos semanas, estoy acá en el hospital.

Empecé perdiendo el aliento pero a los pocos días tuve que empezar con Oxígeno. Me encontraron una embolia pulmonar y una infección en los pulmones. Además de líquido en la pleura y por supuesto tumores por todos lados. Me han dado antibiótica, anticoagulantes, me sacaron un litro de líquido de la pleura. Todo esto sin mayores cambios trascendentales. Desde ayer he podido bajar el oxigeno de 5 a 3 litros. Pero ahora de noche me despierto con ahogos y creo que voy a tener que subirlo un poco para poder dormir.

Mañana me harán otro drenaje de la pleura a ver si ayuda. .Que resultó en un litro y medio, lo cual me alivió bastante. Aunque sigo necesitando un poco de oxígeno.

De todos modos es la vuelta final. Con la doctora hemos resuelto dejar la quimioterapia ya que lo único que hace es sacarme las pocas energías que tengo.

En principio trabajaban para ponerme en condiciones de irme a casa con oxigeno por algún corto tiempo. Luego de eso viene el Hospice donde voy a pedir un lugar. Pero la hinchazón de las piernas y el abdomen se incrementan y me puedo mover muy poco. Como se hincharon las partes íntimas me pusieron hoy un catéter.

La mano viene así, y supongo que se trata de algunas semanas. Siempre puede surgir alguna nueva complicación. Me preocupa que el empeoramiento de la respiración va a ser desagradable. Pero es lo que la vida ofrece. Irónicamente, los pulmones en sí, son de la mejor calidad. Ni un rastro de los casi 40 años de fumar. Ninguna tendencia a retener anhídrido carbónico.

He tenido tiempo de hacer un balance de mi vida. Y en realidad estoy bastante satisfecho con ella. Yo he hecho lo que querido en mi vida asumiendo los compromisos sociales que se me presentaron. He sido parte de la transformación de mi país. Aportando mi granito de arena. Y he participado de la vida política de mi otro país. He tenido la fortuna de conocer mucha gente buena. A la cual hoy, me da mucha pena dejarla.

Cuando Gabriella me calificó de asertivo, fue como que descubrí mi cara en el espejo después de 60 años. Y reconozco que yo no hubiera podido ser de otra manera. Ni vivir la vida de forma diferente. Hasta se me hace difícil concebir la idea de que otra gente puede funcionar de otra forma. Lo cual es natural ya que tiene que haber dialécticamente de todo en la sociedad.

Me voy orgulloso de los hijos, seguro de que cada uno de ellos, en su forma, va a dejar sus propias huellas por la tierra.

Les agradezco a todos la amistad, los aportes que me hicieron, las veces que me soportaron heroicamente.

Un abrazo

Alberto

CAMBIO DE CELDA PARA EL FLACO TOTH

veníamos de una cana anterior

seténtica y puntacarrética

habíamos decidido continuar la lucha

“hasta que aclare”

pero no había aclarado...

así que se nos vino la noche

y volvimos a caer...

nos metieron en el penal de libertad

y fuimos

de los primeros pobladores de esa ciudad siniestra

de mamelucos grises...

él -020 / segundo A / 24 derecha

yo-173 / primero A  / 24 derecha

ventanas linderas

alberto arriba / el cristo abajo

y conversábamos –claro- en los atardeceres

de esa ala oeste que daba al campo al monte al río

al sol rojo de los ponientes rayantes...

 

(nuestras viejas se habían hecho amigas

en aquel primer comité de familiares de presos

al que el “escuadrón” le metió una bomba en la butique

donde vendían nuestras manualidades para ayudar con el paquete...)

 

ahora estábamos de a uno por celda:

el aislamiento / el carcelaje en solitario

era un plan / un método / un propósito

de los mandos militares:

no los matamos cuando pudimos,

ahora trataremos de enloquecerlos uno por uno...”

 

 

pero los compañeros no nos dejaron solos...

todos los días venían de a puñados a acompañarnos

a engrosar ese pueblo de entrerrejas:

los traían en camiones helicópteros aviones

tiraban bultos y presos para abajo

y aquel penal se fue llenando de pelados...

 

a los milicos

se le fueron los planes al carajo:

tuvieron que ponernos de a dos presos por celda

sin embargo

al pasar de los meses

alberto y yo seguíamos solos

cada uno en su cubil

hablando por ventana

 

y era jodido estar solo...

 

se llenaron los pisos

y los únicos solos en los sectores “A” éramos nosotros dos...

 

una tarde el flaco me dijo por el ventilador:

mañana  voy para ahí...

al otro día al volver del recreo y de la ducha colectiva

al cerrarse las puertas de su ala

-automáticamente por motores eléctricos-

el flaco deslizó el carro de hierro de repartir rancho

que había dejado previamente a mano en la planchada

y a la mierda  carro motores puerta todo

y saltaron los tapones...

 

preso sin puerta no es preso”

dijeron los chabones

e ipsofacto mandaron al flaco Toth con su colchón

al primer lugar vacío que encontraron: mi celda...

 

mi celda por entonces tenía un solo camastro

tal cual los planos de la “cárcel modelo”

hecha pa verduguearnos hasta el límite:

una parrilla de hierro rebatible empotrada en la pared...

(pasarían meses hasta que trajeran cuchetas dobles)

nos dimos un abrazo

yo tiré mi colchón en el suelo

y le cedí la cama...

(ya no estábamos solos)

...................................................

pasaron 40 años –flaco Toth-

pasaron muchas cosas...

en eso vino el cáncer

se complicó / luchaste

peleaste como un tigre

(ese san dogomar que llevabas adentro)

pero a veces los golpes vienen de atrás

y noquean...

 

yo te cedo mi cama

Alberto

descansá en paz...

 

(y una última cosa –flaco Toth-

hermano

nunca estuvimos solos...)                 

miguel ángel olivera “el cristo”

     18 de noviembre 2013

enviado por  N e s t o r  rana 059- Västerås, Suecia