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EL PROCESO BOLIVARIANO: ¿Final aun abierto o ya agotado?

En la serie de artículos que el cro Moyano está desarrollando sobre Venezuela, menciono un aporte anterior que hicimos sobre este tema con el título “Venezuela nos duele” Y realiza una crítica a mí planteo señalando:

En América Latina hay hoy distintos tipos de gobierno. Si son o no son la misma cosa es una cuestión. Si la diferencia que hay entre un tipo y otro alcanza como para convalidar a algunos, es cuestión diferente.

Yo no digo que sean LA MISMA COSA. Lo que digo -sin ambigüedades- es que en el chavismo HAY UN ASPECTO PRINCIPAL, estar DENTRO del capitalismo, y UN ASPECTO SECUNDARIO, sus contradicciones con el imperialismo

Esta es una forma de razonar típica del cro Moyano. Es un análisis estático de la realidad, una especie de fotografía del momento, que le dice que el proceso bolivariano no rebaso aun el capitalismo y que al mismo tiempo sostiene contradicciones con el imperialismo. El primer aspecto es, según su opinión, el principal; la contradicción con el imperialismo, es secundaria

Al poner énfasis en el primer elemento Moyano termina igualando en la conducta practica que se desprende de su posición, al “chavismo” como el lo llama, con otros regímenes que se presentan en América Latina. No niega la contradicción con el imperialismo, pero dice que es secundaria.

Procesos muy diferentes al venezolano, se iniciaron sin embargo como una revolución antidictatorial, democrática y con componentes antiimperialistas ( caso Cuba en el periodo 1952-1959- La base programática inicial fue el Programa del Moncada (que no hablaba en ninguna parte del Socialismo) En este caso, hubo un conjunto de fuerzas que se coaligaron con el movimiento político-militar ( el 26 de Julio), el cual a su vez ( como revelaron los hechos ulteriores al derrocamiento de Batista, tenía en su seno revolucionarios marxistas y demócratas pequeño-burgueses). O sea, había una gran diversidad ideológica y no se podía decir que la evolución hacia el socialismo ya estaba predeterminada.

El proceso se enrumbo hacia el socialismo, por el peso decisivo de su figura principal, el Cte. Fidel Castro y el apoyo de figuras como el Che y Raúl Castro, con prestigio y mando de algunas de las principales columnas. Y el otro factor, aun más importante, es el proceso de choque agudo con el imperialismo y la escalada del mismo, hasta la agresión armada (justo el mismo día del ataque a Playa Girón, se declara el carácter socialista de la Revolución Cubana, no antes.)

El proceso venezolano, guarda semejanza solo en ese aspecto. En el periodo 1998-2005 Chávez no habla de Socialismo, habla solo de Bolívar, antiimperialismo, soberanía nacional y hace declaraciones a favor de la Tercera Vía de Blair (¡?) Chávez ya había leído bastante sobre marxismo, pero el leer textos de marxismo, no convierte automáticamente a alguien en marxista, ni necesariamente siempre se lo llega a comprender en su complejidad (algo que en lo personal todavía estamos tratando de hacer)

Es después de muchas conversaciones con Fidel Castro y a la luz de la propia evolución de sus choques con la burguesía rentista venezolana (que intento derrocarlo y lo logro por 48 horas en el 2002 y luego lo volvió a intentar en el 2003 con el llamado “paro petrolero”)  que Chávez comienza, sobre todo a partir de 2005 a hablar de socialismo.

Es evidente que no es lo mismo levantar la propuesta del socialismo en el año 1959, con la existencia de la URSS, de China  maoísta y el llamado campo socialista, que levantarlo en 2005, cuando había caído el llamado incorrectamente “ socialismo realmente existente”, cuando no se había realizado en el ámbito de las fuerzas revolucionarias e incluso reformistas de izquierda un adecuado balance de esa experiencia de casi tres cuartos de siglo, de los procesos de burocratización, verticalizacion autoritaria y regresión en lo que tiene que ver con la participación democrática de los trabajadores y los demás sectores populares.(¿ Y acaso hasta hoy día se ha realizado este balance?)

Cuando el cro Moyano habla de “chavismo”, ignora esa búsqueda por parte del Cte. Chávez  y le atribuye un pensamiento ya solidificado desde el principio. Por eso postula “ superar el chavismo”, al cual asimila con una visión superficial, con otros fenómenos “ nacionalistas-populistas” como el peronismo del primer gobierno de Perón (1946-1955), con Velasco Alvarado en Perú, tal vez con Cárdenas en México de la década de 1930-40 y su nacionalización del petróleo. Infiero ello de su pensamiento expresado en anteriores artículos de su parte; no porque los haya nombrado en este ultimo al que nos estamos refiriendo.

Esa es la manera de razonar del cro Moyano. Toma una serie de gobiernos o uno al caso, el gobierno bolivariano y los mete a fórceps en una categoría.  Bonapartismo, nacionalismo-burgués populista, etc. Veremos que elige en el próximo artículo que prometió sobre este tema.

Para mí, el antiimperialismo (al contrario de lo que postula el cro Moyano y otros cros con posiciones similares en este punto) ES muy importante. Por supuesto que el antiimperialismo NO es garantía de ulterior socialismo, ni todos los que exhiben contradicciones con el imperialismo son socialistas (un ejemplo al respecto, puede ser Irán y su régimen islámico-chiita teocrático).

Pero, si a ese choque permanente con el imperialismo yanqui ( que ha hecho todo lo posible para derrocarlo y por todas las vías) se le suma: un movimiento bolivariano, constituido por organizaciones políticas, organizaciones sociales y hasta colectivos armados, donde está organizada la gran MAYORÍA de los trabajadores, en donde cada tendencia de izquierda tiene AUTONOMÍA para organizarse, incluso dentro del PSUV ( ejemplo Marea Socialista), donde en esa condición de autonomía el 99 % de la izquierda. Porque la izquierda supuestamente autónoma  y fuera del campo bolivariano a que se refiere Moyano, no engloba ni el 1% de los trabajadores o sectores populares y no estamos hablando solo de votos sino también influencia y capacidad de movilización. Bueno, ya tenemos aquí un cuadro bastante más complejo que el simple “antiimperialismo”

Ya que Moyano, es tan adepto a usar análisis leninistas ¿no será pertinente aplicar aplicar aquí lo que Lenin aconsejaba a los comunistas ingleses en su obra “La enfermedad infantil del izquierdismo en el comunismo”, de entrar en el laborismo de aquella época, que por sus características muy particulares, permitía la organización política independiente y la constitución de tendencias sindicales propias, en ese movimiento formalmente “laborista”?  Cámbiese laboristas por chavistas y se verá que ese texto es bastante aplicable a la situación del movimiento bolivariano (que en el aspecto antiimperialista, por cierto es que es bastante más radical que el laborismo ingles de los años 1920-30, dirigido por una burocracia social-chovinista)

Por otra parte, el concepto  de “entrar”, no significa necesariamente estar en el PSUV, siendo que también existe el Polo Patriótico, que reúne organizaciones políticas y sociales del campo bolivariano.

No se trata de hacer seguidismo a todo lo que Maduro diga, ni suponer que se dicen grandes novedades al decir que Venezuela aun es capitalista, porque el propio Chávez lo dice en el Plan de la Patria.( documento programático que lego, para llevar adelante en el periodo 2013-2019) : “ No nos engañemos: la economía venezolana sigue siendo capitalista y rentista

 Ello es la prueba palpable, de que al menos Chávez no le ponía un techo al proceso en lo ya realizado y encaraba el próximo periodo como el de la efectivizacion de una transición al socialismo. Podrá discutirse la consistencia o no de dicho planteo, pero no puede decirse que el “chavismo” es algo totalmente solidificado en lo doctrinario.

Ya señale en análisis anteriores que el régimen y su partido (el PSUV) es una amalgama de nacionalistas reformistas y socialistas revolucionarios. Esta amalgama es aun más patente en el movimiento bolivariano (en particular el conjunto de los colectivos sociales de trabajadores, campesinos, comunas, etc.)

El hecho de que el proceso lleve ya 16 años si contamos desde 1998, no debe sorprender, pues se trata de un proceso inédito de tratar de construir el socialismo ( sobre el cual hay distintas interpretaciones acerca de lo que el mismo significa en las propias filas-primera complicación)en el ámbito de un proceso(que discurre) en la legalidad burguesa ( segunda complicación) NO puede quebrar abruptamente con la misma, declarando revolucionariamente su caducidad como se hizo en Cuba ( en que se partió de cero- Cero Constitución, recién armaron una en 1977, todo eran leyes revolucionarias) esta sería la tercera complicación.

Necesidad de ir superando la institucionalidad burguesa creando desde abajo  y reconociendo desde el arriba (gobierno) un nuevo Estado comunal y los consejos comunales. Pero el aparato institucional burgués y quienes ocupan posiciones en el mismo se resisten en algunos casos (alcaldes, gobernadores, etc.) porque ello implica ceder poder a los colectivos populares (cuarta complicación)

Necesidad de reformar lo que hay de burgués en el actual ordenamiento constitucional (bastante) sobre la base de una Reforma Constitucional que se intento en el año 2007 y donde no se logro la mayoría que se buscaba (quinta complicación, no la hay ahora tampoco).

Ya con ello se ve el cuadro complicado, que no se reduce a un esquema teórico prefabricado.

Necesidad de tener un resguardo armado popular y mantener al mismo tiempo, la hegemonía conquistada en las Fuerzas armadas, lo que diferencia este proceso del chileno  y del de Velasco Alvarado en Perú (el chileno de la Unidad Popular contaba con una base poderosa de masas organizadas aunque desarmadas y ningún trabajo político-ideológico al interior de las FFAA, para ganar apoyo para la defensa del proceso hacia el socialismo, en los soldados, oficialidad más baja, etc. Velasco menos aun: solo contaba con un apoyo crítico “externo” de sectores populares organizados y estaba a merced del mismo aparato militar que lo termino desplazando. Precisamente por eso y pese a las “ataduras institucionales”, el gobierno bolivariano no ha podido ser derrocado por la derecha

Por supuesto  que van a ir llegando momentos de definición. Ya planteamos en nuestro aporte anterior la necesidad de nacionalizar la banca, crear una Central Estatal de importaciones, que permita que el Estado haga las importaciones manejando los dólares, en lugar de dárselo a la burguesía parásita importadora. Que expropie todas las grandes cadenas comerciales e industriales, incursas en acaparamiento y que desarrolle en las empresas nacionalizadas una autentica y democrática autogestión o cogestión obrero-estatal, según los casos. Con ello, se dará un gran paso, ahora si a una efectiva transición socialista, que igual será trabajosa y llena de dificultades y acechanzas.

Este programa no es un invento mío; es el que maneja  en su lucha la izquierda bolivariana, en sus distintas vertientes.

Moyano habla de defender a Maduro, frente a la embestida de la derecha, pero sus artículos están notoriamente desequilibrados en su análisis.

Se dedica más a señalar las limitaciones y hasta el eventual “colapso” del chavismo, que reconocer todo lo positivo, que también han hecho los gobiernos bolivarianos. De ello, ni una palabra; pero eso es justamente lo que explica la adhesión de los sectores populares y la obsesión de desacreditar este gobierno que-aunque Moyano y otros no lo reconozcan-molesta a esta altura demasiado a los amos mundiales.

Al no destacar esta faz positiva del “chavismo”, no solo el terreno de las realizaciones a favor de los más pobres sino también en la creación de conciencia política popular (incluso más allá de su propia limitación como régimen) Moyano  hace perder fuerza, peso y credibilidad, a su afirmación teórica de la necesidad de defender al gobierno de Maduro, frente a las embestidas golpistas de la derecha

Defender al gobierno de Maduro y criticar al mismo tiempo sus insuficiencias y contradicciones significa valorar también lo siguiente:

1/   Estamos más cerca o con un mayor peligro de que la derecha pueda desplazar por vías violentas o legales (revocatorio o elecciones en 2018) que una eventual “izquierda” lo reemplace, según el esquemático análisis de Moyano, que maneja el ejemplo bolchevique del frenazo al golpe organizado por el Gral. zarista Kornilov, seguido al poco tiempo por el derribo del gobierno menchevique- eserista de derecha. Pero en Venezuela los tiempos no tienen nada que ver con la Revolución Rusa.

2 /  El desplazamiento del gobierno bolivariano, sobre todo si ocurre por vías no legales, tendrá consecuencias muy desmoralizantes para el conjunto de las fuerzas revolucionarias latinoamericanas, con independencia de lo que digan sobre Venezuela. Consecuencias aun superiores a la derrota sandinista en las elecciones del año 1990

 Algunas: aislara aun más a Cuba y aumentara las dificultades de la misma en el terreno económico Animara a EEUU a aumentar su agresividad a la Revolución Cubana. Será un golpe a la posibilidad de las pequeñas economías de las islas del Caribe de exhibir alguna autonomía con relación al imperialismo. También un golpe contra la UNASUR (aunque esta se mantenga, al influjo del interés de Brasil), un mayor avance del proyecto del Área del Pacifico, que es una reedición localizada del ALCA, además un muy fuerte y letal golpe al ALBA.

 En el plano interno aun peor: se desatara una represión feroz de carácter reaccionario y anticomunista, que golpeara a todos los colectivos, sean o no chavistas. Habrá muchas víctimas, escuadrones paramilitares operando con impunidad (ya los hay, infiltrados desde Colombia), partidos izquierdistas proscriptos y en general un escenario muy parecido al Chile del golpe de Estado. Esta represión será proporcional al grado de resistencia político-militar que opongan los colectivos chavistas populares organizados.

Así que no es broma lo que está pasando y no podemos ser inconscientes del significado REAL de lo que nos estamos jugando también en Venezuela

Ahora pasare a ocuparme de otro asunto que toco el cro Moyano, en su escrito; el de LIBIA:

Cito nuevamente al cro:

LO QUE NO VA A OCURRIR es que al impulso de la continuidad de Gadafi resucite ahora el nacionalismo burgués, y que esto pueda significar un camino de liberación para los pueblos de la periferia capitalista”

Lo que paso, ya lo sabemos: Gadafi no fue sustituido por un gobierno “revolucionario de las masas libias” como Moyano y otros cros imaginaban (¿soñaban?) sino por gobiernos netamente reaccionarios y entregados al imperialismo norteamericano, europeo y sobre todo Arabia Saudita y Qatar.

Eso lo dijimos en un primer momento, cuando comenzó la mal llamada “primavera en Libia”, donde se asimilo lo que ocurría en ese país con las manifestaciones en Túnez y Egipto. En Libia casi no hubo manifestaciones o hubieron pocas y limitadas a la región oriental. Después surgieron milicias por todos lados (¿cómo? ¿De dónde salían las armas?¿ Cuál era el contenido político de ese levantamiento¿ quiénes lo apoyaban? Estas preguntas son claves para definir el carácter de un movimiento) Pero era más fácil para algunos izquierdistas imaginar que estábamos ante un nuevo asalto al Palacio de Invierno, pero esta vez en una tórrida nación norteafricana: eran las masas trabajadoras y populares libias al asalto de los cielos...

No es necesario defender a Gadafi, que creyó en las promesas occidentales y desarmo su propia aviación, antes de que sus “nuevos amigos” lo atacaran. Es por otra parte difícil creer en una revolución popular socorrida por los bombardeos de la OTAN, pero vimos en la ocasión al cro Moyano y otros, hacer verdaderas proezas dialécticas para buscarle la mas “sofisticadas” explicaciones, a algo que rompía los ojos.

¿Dónde está y en que quedo la pretendida revolución libia? Muchos de los que defendieron estos puntos de vista, ahora que se ve el estado en que ha quedado Libia (político, material, humano, como proyecto de Nación, etc.) miran para otro lado.

Remito a los lectores a la polémica que tuve con el cro en ese momento . No me alegra haber tenido razón; siempre deseo que los procesos revolucionarios socialistas avancen en los distintos puntos del planeta.

Por ahora y sobre estos puntos, ya es suficiente.