No soy de entrar en discusiones que no le dan provecho a nadie. Sé que los colegas tienes sus razones para opinar, pero sus opiniones caducan cuando de pueblo hablamos, aunque el pueblo también se equivoca, a veces no sólo por existir un desconocimiento cívico, sino también porque los opinólogos inducen a su equivocación; pero tarde o temprano EL SOBERANO REACCIONA y se toma su revancha, equivocado o no.
Nuestra tentación es siempre dar crédito a nuestras razones porque a través de las observaciones como seres pensantes en el quehacer ciudadano, nos alejamos de la prédica partidaria, y de los intereses que persiguen.
Que los datos, que las comparaciones, que las interpretaciones, qué escuché, que no escuché. La cosa no pasa por ahí. Tampoco pasa en que un voto anulado ayuda a un partido o a otro. Hay que andar en el barrio, codo a codo con la gente y saber escuchar antes de interpretar. Vaya que habrá camino para recorrer y para aprender, antes de hablar
El voto en blanco, SÍ, porque es parte de una conciencia cívica ciudadana ¿y el VOTO ANULADO NO?
Entendemos y respetamos a quienes están en la búsqueda de un voto a los partidos chicos que ambicionan demostrar su capacidad de enfrentarse a los partidos grandes para que no haya mayorías en el Parlamento, pero creemos que las denuncias sin propuestas no hacen al mejoramiento de lo que el ciudadano necesita, y sólo las mayorías aprueban las propuestas de gobierno, por lo tanto será una batalla perdida, como ha quedado demostrado a lo largo de nuestra historia.
Lo que importa es terminar con la LEY DE LEMAS y con las votaciones internas donde cada partido resuelve sus propios problemas internos
Lo que nos preocupa, no son las internas ni las disputas finales aunque los VOTOANULISTAS sepan definir en conciencia lo que deben hacer
Desde un punto de vista de la Nación, y no de apetencias de cargos con grandes sueldos y otras yerbas, propiciamos un Primer Ministro en vez de un presidente.
Es que tenemos la firme convicción que en este “paisito” desde la época que echaron a Artigas y comenzó a regir la Constitución de 1830, con los beneficios otorgados a la clase política, se ha perjudicado al ciudadano hasta llegar a nuestros días. Es entonces que el mecanismo constitucional ya no protege a la Nación de los actos corruptos de los gobernantes.
Sostenemos que el llamado al ciudadano ajeno a los intereses partidarios, a Una Asamblea Nacional Constituyente para elaborar una NUEVA CONSTITUCIÓN es, sin dudas el único mecanismo válido
Es indudable que quienes se sientan identificados con esta propuesta no tienen el apetito desmedido, a veces, de cargos para hacerse ricos, ni para satisfacer el ego, ni para engañar al pueblo con algo que no van a poder cumplir.
Dejémonos de pensar en forma competitiva y aboguemos por la heterogeneidad en las ideas, para luego a través delo enriquecimiento cada uno de nosotros podamos ser protagonistas de nuestro futuro.
Sabemos que esta forma de pensar corresponde a gente que pertenece a una comunidad y no aspira a más que a lograr la “pública felicidad” de quieneshabitan esta Nación.
Un abrazo