Alberto B Ilieff
“¿Cuál es tu problema? Callate, zurda”, le dijo el acusado de ser uno de los jefes de La Cacha, de liderar secuestros y sesiones de tortura. …“vamos a ver dónde te metés en tres o cuatro meses, ya te voy a agarrar”, la amenazó.” *
Reaparecen las voces que señalan a las y los “zurdos” como los responsables de todos los males. Ya no es un modo de pensar y entender la realidad, ahora es nuevamente una maldición, el estigma que señala al elegido del mal, al destructor por antonomasia.
Crédulamente esperé que luego de treinta mil desaparecidos y de años de este intento de democracia algo se hubiera aprendido pero el grito de un torturador a una víctima y la impasibilidad de un tribunal dicen otra cosa
En paralelo en internet, en las redes sociales, se levantan voces acusando de este profundo desorden social a “la izquierda”, así, como en aquella época, sin nombres ni apellidos, en general para que a cualquiera que haga una marcha, que haga un piquete, que no se arrodille ante el poder y su dinero se le pueda poner, de prepo, este sayo.
Una vez más llamar “de izquierda” a alguien no es descriptivo, sino un señalamiento discriminatorio porque busca estigmatizar, culpabilizar, desacreditar la protesta, el reclamo. No se escucha el pedido, se quita la voz al desprotegido porque es de “izquierda”
Lo doloroso es ver que gente que ha vivido durante la dictadura, que aunque quiera fingir que no existió bien sabe que fue la TRIPLE AAA, que sabe de las torturas y muertes, que le consta como también se comenzó dividiendo para luego unos calificarse de patriotas, los supuestamente buenos, y a los otros de “extranjerizantes”, de “terroristas”, “desestabilizadores”. Hoy se hacen las olvidadizas y se unen al coro de los que señalan, de los que acusan, de los que están pidiendo mano dura. Son los mismos que miran para otro lado y corren a lavarse las manos y ahora también con agua bendita.
En las malas se ven los amigos, en las crisis se caen las caretas. Aquellos que “progre” con ínfulas de socialismo son los que ahora delatan y ya no pueden ocultar su pequeño corazoncito de derecha represora
El gendarme que ante una marcha simula ser atropellado por un coche lo hace en medio de un operativo oficial, con autoridades legalmente constituidas, con respaldo judicial y gubernamental, los gendarmes que arrancan del coche al conductor que no cometió ningún delito y lo someten de manera ultrajante, brutalmente, reciben órdenes de alguien autorizado a darlas. Esto es lo grave, no estamos ante una operación clandestina, sino en medio de un operativo oficial y es en este operativo donde desde el estado, por orden de un gobierno, se atenta contra un ciudadano que pacíficamente marchaba
Lo grave es cuando es el estado el que fragua hechos para encarcelar a los trabajadores, cuando es el que viola las leyes y atenta contra las personas, cuando es el que promueve la violencia
El Oso Acuña, el torturador, grita a la víctima y en ella a todos: “en tres o cuatro meses, ya te voy a agarrar”. Nos amenaza porque sabe que puede hacerlo, que sus compañeros de fuerza, los MILANI, los Berni, los López Torales….ya están actuando, con amparo legal y oficial
Desde el estado nuevamente se quiere imponer el terror, una vez más la violencia nos llega desde el poder, desde el ejecutivo, el judicial y el económico. (¿Olvido alguno?)
El representante de la ley, el gendarme que fingió ser atropellado, los que arrastraron al joven fuera de su vehículo, los que dieron las órdenes, quienes ahora encubren esta violencia, están tranquilos, en sus casas y en sus cargos, porque saben que la historia puede repetirse
La historia vuelve a repetirse, canta un tango, el que ahora está sometido a juicio penal es el conductor del vehículo… está imputado por la causa de “atentado, resistencia a la autoridad y lesiones culposas”, fue llamado a indagatoria por el fiscal de la provincia de Buenos Aires, Diego Molina Pico
¿En qué momento volvieron a colgar el cuadro?
“Callate, zurda”*
“¿Cómo es? ¿Pueden hacer lo que quieren?”, preguntó una querellante en el juicio. Su grito retumbó en la sala casi vacía y despabiló al Oso Acuña, que charlaba lo más tranquilo con su mujer en la ex sede de la AMIA platense, donde se desarrolla el juicio por los crímenes en La Cacha, por los que el hombre está acusado. Mientras, el custodio del Servicio Penitenciario se hacía el distraído. “¿Cuál es tu problema? Callate, zurda”, le dijo el acusado de ser uno de los jefes de La Cacha, de liderar secuestros y sesiones de tortura. “Torturador”, le respondió ella, mientras se acercaba a la salida acompañada por un policía. “Mirá cómo dejaron al país en diez años; vamos a ver dónde te metés en tres o cuatro meses, ya te voy a agarrar”, la amenazó
Página/12- 4/09/14
Ver videos del hecho en
http://www.youtube.com/watch?v=SA3q7Rt9Hj8
http://www.youtube.com/watch?v=4ZfbDD0KDvQ
http://www.youtube.com/watch?v=UjoePRBjtxQ
NO RETROCEDEMOS, NO LES TEMEMOS, NO NOS CALLARÁN