Colin Fox
14 de septiembre 2014
[El autor es escocés uno de los portavoces del Partido Socialista Escocés y la plataforma Sí Escocia y miembro del consejo asesor. Publicado en Links]FM
El 18 de septiembre de 2014, Escocia irá a las urnas para decidir si sigue siendo parte de la unión política -de 300 años de edad- que es el "Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte" o convertirse en el país independiente más reciente del mundo. La decisión tendrá consecuencias de largo alcance de cualquier manera.
Para el Estado británico, la independencia de Escocia representa una gran amenaza, una profunda pérdida de poder económico y político y la influencia en el país y en el extranjero. En consecuencia, llevan una lucha a muerte contra esta opción y harán todo lo posible para evitar que eso suceda.
Para el movimiento de independencia, los riesgos son igualmente altos. El referéndum ofrece una vez en una oportunidad única para garantizar la autodeterminación de Escocia, un estado socialdemócrata de izquierda que cinco millones de escoceses se liberen del yugo del imperialismo británico.
La última vez que Escocia debatió sobre su independencia con intensidad y pasión fue en los finales de los 70 cuando el gobierno laborista de Harold Wilson estando en minoría concedió un referéndum sobre la devolución de su parlamento a cambio del apoyo al gobierno de los trece diputados del Partido Nacional Escocés (SNP). Aunque la mayoría de los escoceses apoyó la devolución, el "premio" fue retenido porque el Sí quedo por debajo del 40% del total de los electores habilitados, y una cláusula de la ley electoral establecía ese nivel mínimo de votos sobre el total. Infamemente, los que no votaron se sumaron de hecho al No
Si bien ya no existe tal regla del 40 por ciento en este referéndum de 2014, el propio debate ha cambiado poco. En 1979, los activistas de "Escocia es Británica" argumentaron que Escocia es demasiado pequeña y demasiado pobre para decidir sus propios asuntos dados los retos que plantea en "un mundo impredecible y peligroso". A pesar de haber sido testigo de que muchas naciones pequeñas emergen y aseguran su propia independencia en los últimos 34 años, Alistair Darling, el ex Ministro del Trabajo que preside la campaña del No, "Mejor Juntos", todavía sostiene que Escocia es demasiado pequeña y por lo tanto incapaz de decidir sus propios asuntos....
Para el Partido Socialista Escocés (SSP), la elección es clara. Fundado en 1998, el SSP ha apoyado la independencia desde nuestros inicios. Hacemos campaña para una Escocia socialista independiente, una república democrática moderna. Hemos estado a la vanguardia de este debate desde hace 15 años. Ayudamos a establecer con todos los partidos la "Convención por la Independencia Escocesa" en 2005 y la coalición "Sí Escocia" en 2012. Hemos defendido la independencia de estos últimos 15 años, El SSP se enorgullece de ser el abanderado de la izquierda en este debate
Tenemos un asiento en el consejo asesor "Sí Escocia" en reconocimiento del importante papel que hemos jugado en la defensa de la independencia y en la contribución constructiva que seguimos haciendo al movimiento independentista hoy.
El Partido Socialista Escocés ganó seis escaños en las elecciones de 2003, Al hacerlo hemos recibido el mayor número de votos que cualquier partido socialista haya asegurado desde la década de 1930. Se reclutaron 3.000 miembros en toda Escocia y construimos un partido con 80 filiales y un programa anticapitalista sin concesiones, que estuvo y sigue entando de todo corazón en favor de la independencia.
Para el SSP, no hay contradicción entre el apoyo a la independencia en el país y apoyar el internacionalismo en todo el mundo. Estas luchas son para nosotros una y la misma lucha. Este es un tema al que volveremos con más detalle.
Este manifiesto está escrito para los activistas de SSP, para retomar nuestra orgullosa historia y la defensa de independencia para el pueblo de Escocia, a través del movimiento "Sí Escocia" y la "Campaña Radical por la Independencia". Nuestro planteo es que creemos que el pueblo de la clase trabajadora en Escocia puede ser económica, social, cultural y políticamente mejor con la independencia.
Creemos que el Reino Unido mantiene a Escocia atrasada, e insistimos en que el quiebre del Estado británico no sólo está en marcha, sino que es un curso completamente progresivo para los pueblos de estas islas y el resto del mundo. Vemos la independencia como un paso democrático hacia una Escocia que sea más justa, que termine con la explotación y logre la paz consigo misma, con sus vecinos y con el resto del mundo - en otras palabras, una Escocia socialista independiente.
Por otra parte creemos que el referéndum 2014 está acá para que lo ganemos, y tenemos la intención de desempeñar nuestro papel en lograr un voto rotundo por Si