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Discusión sobre TTSN: no ?embarren la cancha?

Rolando Astarita [Blog]

En esta breve entrada vuelvo con el tiempo de trabajo socialmente necesario (TTSN), su relación con el valor y el trabajo potenciado. El motivo que me lleva a volver sobre el tema es que los defensores de la tesis de la transferencia, ante los argumentos que he presentado (ver aquí, aquí, aquí), están tratando de “embarrar la cancha”, o sea, de confundir a los que siguen esta polémica, para que no se entienda qué se discute. Ahora pretenden que no determinan el TTSN por promedios, por simple suma aritmética de tiempos de trabajo individuales. Para que cualquiera pueda juzgar, cito lo que escribió mi crítico Sebastián H. Solorza, en “Comentarios” de este blog:

Si una empresa requiere 10 horas para producir 6 mercancías, entonces el tiempo de trabajo necesario (TTN) de dicha empresa es de 1.6 horas por unidad. El tiempo de trabajo socialmente necesario (TTSN) es el tiempo que requiere la sociedad para producir una unidad. Si el tiempo total de trabajo social es de 100 horas y con ellas se produjeron 80 mercancías entonces la sociedad en su conjunto requiere 1.25 horas por unidad. ¿Acaso es tan difícil de entender esto? Cuando la empresa mencionada se dirige a vender sus 8 [debe decir 6] mercancías se percata que no puede hacerlo por 1.6 horas cada una (que es su TTN), sino que únicamente puede venderlas por 1.25 horas cada una (que es el TTSN). (Comentario 6/05/15).

¿Cómo llega SHS a 1,25 por unidad? Puede verse que dividiendo todas las mercancías por todo el tiempo empleado. En definitiva, es un promedio (y dice que con esto “llena lagunas” dejadas por Marx en El Capital). Es el razonamiento que critiqué. ¿Por qué? Pues porque SHS supone mecánicamente que todo el trabajo privado contribuye a la generación de valor. Este es el meollo del asunto. Y es un procedimiento polémico muy feo estar maniobrando a cada rato, diciendo una vez “X”, y cuando se critica “X”, decir “no dije X”, para luego volver a decir “digo X”. Lo cierto es que SHS suma trabajos individuales y productos, hace la división, y así cree determinar TTSN. En cualquier lado se sabe que esto es sacar un promedio. Y es un error grosero calcular el TTSN por esta vía. Como demostré con un ejemplo "absurdo", según SHS si un productor empleara 10 veces más tiempo de trabajo individual que el que emplea el resto de la rama, estaría generando 10 veces más de valor. Cuando se llega a estos niveles de fantasía, hay que revisar seriamente lo que se está diciendo. Pero a SHS los absurdos lo tienen sin cuidado.

Lo explico una vez más. Supongamos que en la sociedad existen tejedores que emplean telares manuales y otros telares a vapor. Supongamos que los productores con telar a vapor son 10 y emplea cada uno 5 horas en producir una unidad de tela. Si su jornada laboral es 10 horas, producen en total 20 unidades de tela por jornada laboral (20 unidades de tela en 100 horas). Supongamos que los productores con telar manual son también 10, y cada uno emplea 10 horas en producir una unidad de tela (la diferencia de productividad es la que establece Marx). Producen en total 10 unidades de tela por jornada laboral (o sea, 10 unidades de tela en 100 horas).

¿Qué hace el teórico de la transferencia? Razona: se produjeron 30 unidades de tela en 200 horas. Por lo tanto, el TTSN para producir la tela es 6,67 horas. La tela se vende a 6,67 horas. De manera que el productor con telar a vapor produjo por jornada laboral 10 horas de valor, y recibe 13,34 horas de valor; y el productor con telar manual produjo por jornada laboral 10 horas de valor, y recibe 6,67 horas. De nuevo:es un simple promedio matemático. Todas las horas de trabajo individual generaron valor (como en el ejemplo que envió a Comentarios, citado).

¿Cuál es el planteo de Marx para este ejemplo? Pues que el TTSN que rige el valor de mercado es el trabajo del tejedor con máquina a vapor. Por lo tanto, el valor está establecido no por la simple relación “suma de horas totales”/”suma de productos totales”, sino por el tiempo de trabajo empleado con la máquina a vapor. Esto significa que el valor de la unidad de tela es 5 horas de trabajo, no 6,67 horas. Esto significa que el tejedor manual empleó 10 horas de trabajo individual para generar 5 horas de trabajo social (Marx dice que una hora de trabajo del tejedor manual generó media hora de valor social). En total, la sociedad empleó 200 horas para generar 30 productos con valor de 5 horas cada uno, o sea, 200 horas de trabajo individual generaron 150 horas de valor social. No generaron 200 horas de valor, como se desprende del planteo de SHS. No hay manera de congeniar su enfoque con el caso presentado por Marx. Puede comprobarse también que la diferencia está en la noción misma de qué es valor. Valor es TTSN objetivado, como expliqué muchas veces.

Algunas consecuencias

Primero: en estos casos no se tienen en cuenta fluctuaciones de la demanda con relación a la oferta. Marx no hace ninguna aclaración al respecto para estos ejemplos (ni en el que figura en el  cap. 1 del t. 1, de El Capital, ni el de Teorías de la plusvalía, pasaje citado en la nota anterior), de manera que se debe partir del supuesto de que la oferta y la demanda coinciden. Lo mismo sucede con el caso del cap. 10 del t. 1 de El Capital; supone que la demanda siempre satisface la oferta. Por eso estamos en el caso del “valor de mercado” que Marx trata en el cap. 10 del t. 3, también de El Capital; eso es, previo a considerar alteraciones de la demanda. Es la estructura de la oferta la que determina el TTSN, o sea, el “valor de mercado” (expresión de Marx). Una oferta que es sancionada en el mercado. Por eso, en el mercado, a través del intercambio, una hora del trabajador manual es reducida a media hora de trabajo social,sin hacer supuestos particulares sobre la demanda. Esta última se introduce en otro nivel de análisis (cap. 3 del t. 1 y segunda parte del cap. 10 del t.3 de El Capital).

Segundo: se puede ver que antes de ponerse a sacar promedios, hay que estudiar en qué medida los tiempos de trabajo privados son sancionados en tanto sociales.

Tercero: el caso del tejedor manual/tejedor con máquina es conceptualmente idéntico al caso estudiado por Marx en el cap. 10 del t. 1 de El Capital, cuando explica la plusvalía relativa. El ejemplo de Marx se puede presentar de manera muy sencilla: supongamos que 10 productores producen la mercancía A en 10 horas, y que no hay otros productores. Supongamos ahora que uno de ellos logra reducir el tiempo de trabajo individual a 5 horas y produce el doble. A fin de ganar mercado, lanza una guerra de precios, vendiendo A en 8 horas (todo esto se puede sustituir fácilmente por dinero, expresión del valor). Dado que el innovador vende 2 A, recibe por 10 horas de trabajo individual 16 horas de valor. Marx explica que puede hacerlo porque el resto de los productores sigue vendiendo A en 10 horas, que siguen determinando el TTSN (Marx dice en ese capítulo que el TTSN sigue expresado en 1 chelín, que es el precio que existía antes del cambio tecnológico. Puede verse que si hubiera promediado con el trabajo individual del innovador, sería menos de 1 chelín. Pero no lo hace. Y esto está en línea con el argumento del cap. 1 y el tejedor manual). En concreto, hay dos precios, no uno (por eso hay guerra de precios). Y en total se emplearon 100 horas de trabajo individual para generar 106 horas de valor. Agregando que hay una indeterminación (señalada por Marx), que tampoco puede resolver la matemática. Esa indeterminación proviene del hecho de que el innovador tiene un margen, entre 5 horas (tiempo de trabajo individual) y 10 horas (TTSN que sigue rigiendo en el mercado) para vender A en un precio que le permita ganar mercado mediante la guerra de precios, y al mismo tiempo obtener una ganancia extraordinaria.

Cuarto: lo anterior demuestra que los defensores de la “tesis transferencia” están faltando a la verdad cuando afirman que el caso del cap. 10 es “único” (recurso infantil cuando no se pueden explicar las cosas) y que no brinda una explicación general. Y a esta altura ya no pueden disimular que saben que están faltando a la verdad. La realidad es que en el cap. 10 del t. 1 de El Capital Marx brinda una explicación general de la plusvalía extraordinaria, incluida la guerra de precios (que no es un caso “único” en el capitalismo). Conceptualmente es la misma situación del tejedor manual/tejedor con telar mecánico. Contra lo que dicen mis críticos, hay una continuidad en el planteo de Marx entre el cap. 1 y el cap. 10 del t. 1 de El Capital (y también con el cap. 10 del t. 3, pero esto lo voy a examinar en otra entrada).

Quinto: no hay manera de explicar transferencia de valor, ni en el caso de los tejedores, ni en el caso del cap. 10 del t. 1. Esta es la razón por la cual los defensores de la “tesis de la transferencia” no encuentran que Marx introduzca transferencia alguna de valor para dar cuenta de la plusvalía extraordinaria. En el ejemplo del tejedor manual, si en una hora de trabajo individual generó media hora de valor, no puede transferir valor a nadie. Vende su mercancía al valor que está determinado por el trabajo del tejedor mecánico. Por eso, el valor ("de mercado" le llama Marx en el t. 3) no es igual al “valor individual”, (esto es, al tiempo de trabajo individual). Tampoco hay transferencia en el caso explicado por Marx de la plusvalía extraordinaria. En el ejemplo sencillo que he presentado, el innovador recibe 16 horas de valor por 10 horas de trabajo individual porque su trabajo es potenciado. Pero los defensores de la tesis transferencia no logran explicar este concepto. Como no pueden hacerlo, dicen que Marx no dio una explicación general de la ganancia extraordinaria (y que la idea de "trabajo potenciado" es "mágica", ver abajo). La realidad es que Marx sí la dio, y está en consonancia con su teoría del valor trabajo.

Sexto: en sus Cuadernos filosóficos Lenin observó que en la Segunda Internacional nadie había entendido El Capital porque no había estudiado la dialéctica hegeliana (de hecho, la afirmación encerraba una autocrítica). Posiblemente tenía buena parte de razón. La dialéctica tiene como centro la contradicción. La contradicción entre el trabajo privado y el social es la clave de las contradicciones de la mercancía, y es el punto de arranque para comprender por qué 10 horas de trabajo individual pueden no ser iguales a 10 horas de trabajo social. Por supuesto, estas cuestiones siempre representaron dificultades irremontables para los que están aferrados al determinismo mecanicista. Hace muchos años, Joan Robinson (economista keynesiana de izquierda) decía que la noción de valor de Marx era "metafísica"  Los sraffianos actuales dicen algo similar. Y lo mismo nos dice SHS: "La idea de que las horas de trabajo social son diferentes a las horas de trabajo es una visión mágica de la relación entre el mundo físico y el mundo social" (Comentario  9/06/15; énfasis mío). Que una hora de trabajo equivalga a media hora o a 5/4 de trabajo social, es, para mi crítico, "visión mágica". Es el resultado de haber reemplazado la comprensión de la dialéctica de la mercancía por el cálculo de promedios. La vieja observación de Lenin no ha perdido vigencia.