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Uruguay: La mitad de los niños vive en el 20% de hogares más pobres

Señala La Encuesta Continua de Hogares de 2014 publicada por el INE

La mitad de los niños uruguayos vive en el 20% más pobre de los hogares

Por cada niño que vive en el quinto de los hogares que tienen mayores ingresos del país, hay nueve que crecen en el 20% más pobre

Federico Comesaña

El Observador, Montevideo, 12-9-2015

Por esos caprichos que tiene la estadística, no todos ellos son pobres. Algunos superan por poco la delgada línea que separa la pobreza de los ingresos que se consideran suficientes para satisfacer mínimamente las necesidades básicas. Pobres o no, en sus hogares, uno o –con suerte– dos adultos hacen malabares para llegar a fin de mes con algo en los bolsillos. Son la mitad de los niños uruguayos. No uno de cada tantos, sino uno sí y otro no. Y, según las estadísticas, viven y crecen en hogares a los que ingresan menos de $ 20 mil por mes.

Uno de los logros sociales más importantes de la última década para un país que escapaba de una de las peores crisis de su historia, fue la salida de la pobreza de más de 800 mil uruguayos. Los grandes números sociales trazan un panorama muy lejano al de aquel 2002. Hoy la pobreza es una excepción en los hogares uruguayos, que en el 94% logran saltar con éxito la línea de privación. Hoy la capacidad de consumo de los trabajadores se encuentra en su máximo nivel desde 1976 y nada hace prever que se contraiga en lo inmediato.

Sin embargo, tanto el crecimiento económico de los últimos años como el aumento del poder de compra en el bolsillo de los trabajadores y los miles de millones de dólares en la llamada "inversión social", tienen gusto a poco cuando se miran desde la perspectiva de los más jóvenes. Prácticamente la mitad (49,2%) de los habitantes del territorio uruguayo de entre 0 y 11 años viven en el 20% de los hogares que perciben menores ingresos. Esto es, si se suma la totalidad de las remuneraciones mensuales percibidas por los miembros de la familia, no superaban los $ 19.628 mensuales en el promedio del último año.

Los datos surgen de un estudio realizado por el Instituto Nacional de Estadística (INE) en base a la Encuesta Continua de Hogares de 2014 y llaman la atención sobre las desigualdades que se esconden detrás de los datos macro.

Mientras que el 20% de los hogares más pobres cargan con la responsabilidad del desarrollo y la educación de la mitad de los niños uruguayos, el 20% de los hogares de mayores ingresos –por encima de $ 62 mil mensuales– soporta económicamente de forma directa el desarrollo de apenas 5,6% de los menores de 12 años. Dicho de otra manera, por cada niño que vive en el quinto de los hogares que tienen mayores ingresos del país, hay nueve que crecen en el 20% más pobre.

Si además se consideran aquellos niños cuya infancia se desarrolla en hogares del segundo quintil de ingresos, se tiene que 72,1% de los niños uruguayos viven en familias que perciben menos de $ 29.942 mensuales.

Esos ingresos incluyen las partidas por asignación familiar y otros beneficios del Estado. De hecho, 53,6% de los hogares en los cuales hay niños menores de 12 años, cobran asignaciones familiares, mientras que 35% son beneficiarios de políticas alimentarias.

Educación de los padres

Según los estudios del Banco Mundial acerca del reparto social de las oportunidades, una de las variables que más pesa a la hora de establecer la probabilidad que tiene un niño en particular de alcanzar una calidad de vida adecuada en su adultez, es el nivel educativo de sus padres.

En ese sentido, los niños uruguayos no corren con la mejor suerte. El 77,1% de los menores de 12 años viven en un hogar cuyo mayor perceptor de ingresos no terminó la educación secundaria. Solo en el 6,3% de los casos el adulto que percibe la mayor remuneración ostenta un título universitario.

De hecho, 24% de los jóvenes de entre 15 y 17 años –la edad teórica en la que deberían estar cursando bachillerato–, están por fuera del sistema educativo. Entre los 18 y 25 años, mientras que en el mundo desarrollado la mayoría de los jóvenes cursan estudios terciarios, 68,4% de los uruguayos dieron por finalizado su pasaje por las aulas.

El 60% de los jóvenes que no estudian ni trabajan pertenecen al mismo quintil de hogares –el 20% más pobre–, donde crecen la mitad de los niños uruguayos

Muchos de ellos se vuelcan al mercado laboral, a pesar de que las estadísticas son contundentes a la hora de vincular la remuneración con los años de educación aprobada. Pero otros encuentran un abismo entre el sistema educativo y el mundo del trabajo. Uno de cada seis uruguayos de entre 14 y 29 años no estudia ni trabaja. Y el origen económico de su hogar también pesa en este sentido. El 60% de los jóvenes que no estudian ni trabajan pertenecen al mismo quintil de hogares –el 20% más pobre–, donde crecen la mitad de los niños uruguayos.

La falta de interés en el sistema educativo aparece como la primera causa de deserción entre los jóvenes desligados tanto de las aulas como del mercado de trabajo, cuando es la educación el único camino que permitirá a esos jóvenes trepar los quintiles de ingresos y ganar las oportunidades que ni el crecimiento económico ni las políticas sociales de la última década pudieron brindarles

 

Dejarán de cocinar en hospitales por reclamos

La medida comenzará a regir a partir del 10 de octubre en seis centros públicos; gremios paran 72 horas esta semana

El Observador 12/9/15

La Federación de Funcionarios de Salud Pública(FFSP) definió una serie de medidas para setiembre y octubre que van desde paros para la semana entrante, hasta dejar de cocinar en algunos hospitales de Montevideo y el interior. Los trabajadores no médicos de la Administración de los Servicios de Salud del Estado (ASSE) paralizarán sus actividades el 16, 17 y 18 de setiembre, junto al Sindicato Médico del Uruguay (SMU) en el sector público y la Federación Uruguaya de la Salud (FUS).

El plenario nacional de la FFSP definió el jueves que, de no haber avances en las negociaciones del sector público, a partir del 10 de octubre los cocineros afiliados al gremio que trabajan en el Hospital Pereira Rossell, Pasteur, Paysandú, Melo (Cerro Largo) y Paso de los Toros (Tacuarembó) dejarán de cocinar y solo se limitarán a repartir las bandejas de comida que ASSE deba comprar. Fuentes del organismo dijeron a El Observador que no tomarán ninguna medida hasta que los trabajadores no implementen lo anunciado y que "están trabajando" para poder solucionar el conflicto.

A partir del 23 de setiembre, los trabajadores no ingresarán al sistema electrónico las recetas de pacientes agudos –es decir que no tienen una enfermedad crónica– lo que generará que no se controle si los pacientes son efectivamente usuarios de los hospitales públicos o si ya retiraron la medicación que solicitan. Además, el 30 de octubre los funcionarios no médicos realizarán un "apagón digital" (no utilizarán los sistemas informáticos) que repercutirá a nivel administrativo y no asistencial, aseguró a El Observador el secretario general de la FFSP, Martín Pereira. El 15 de setiembre los trabajadores analizarán si definen una huelga, en caso de que "las negociaciones no tengan un avance real", según explican en un comunicado entregado a las comisiones internas de los centros de salud.

Por su parte, la FUS realizará una serie de paros de 24 horas en mutualistas de diferentes puntos del país desde el jueves 17 de setiembre –día en el que está previsto un paro general parcial del PIT-CNT – hasta el 29, donde resolverán si continúan con la medida (ver cronología). El secretario general de la FUS, Jorge Bermúdez, dijo a El Observador que la medida es un "paro por tiempo indeterminado", pero realizaron ese cronograma para asegurar que la asistencia de los usuarios del sector privado no se vea tan perjudicada. "No somos un grupo de caníbales. Somos un gremio que hace más de 60 días que está en conflicto", expresó, haciendo referencia al reclamo por la falta de avances en las negociaciones en la salud privada.

Los paros en la salud afectan a las policlínicas, donde no se brinda asistencia, y las cirugías programadas, que deben reprogramarse. Se asegura la atención de urgencias y emergencias, así como de pacientes oncológicos. El paro del SMU será en los centro de ASSE ya que el gremio decidió dejar en suspenso la medida para las mutualistas. El martes el sector privado de la salud tendrá una nueva reunión por los consejos de salarios y, según cómo se avance en las negociaciones, analizarán si paralizar o no sus actividades en los días siguientes.

Paros

Jueves 16 de setiembre- Comienza un paro de 72 horas de los trabajadores no médicos de salud pública, del Sindicato Médico del Uruguay en la Administración de los Servicios de Salud del Estado (ASSE) y de los funcionarios no médicos de las mutualistas, agrupados en la Federación Uruguaya de la Salud. El 17 de setiembre la FUS para en Montevideo, Durazno, Florida, San José, Canelones, donde también pararán el 23 de setiembre, y Flores y el 18 en Maldonado, Lavalleja, Treinta y Tres, Cerro Largo y Rocha.

Lunes 21 de setiembre- La FUS para en Artigas, Salto, Paysandú, Rivera y Tacuarembó.

Martes 22 de setiembre- Los trabajadores no médicos de las mutualistas paralizarán sus actividades en Río Negro, Colonia y Soriano.

Jueves 24 de setiembre - Los funcionarios no médicos de las mutualistas paran en el este del país.

Viernes 25 de setiembre- La FUS paralizará sus actividades en el norte y al lunes siguiente en el sur del país