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Guerra social y telaraña imperialista en Siria (2011-2015) VI

6b |  La lucha en Rojava

Pero expongamos brevemente cómo se cristalizó todo este programa de la contrarrevolución. En julio de 2012, como parte del acuerdo tácito entre el PYD y el Estado sirio, comienza el repliegue de las fuerzas del Estado de los barrios del norte de la ciudad de Hasaka, de algunas comarcas en esa provincia, de algunas villas y pueblos especialmente difíciles de pacificar, de la misma forma que se retira de los alrededores de Kobanê. El proletariado aprovechó y asaltó algunas comisarías que estaban controladas por el Estado sirio expandiendo así su dominio por el territorio, tomando las tierras que necesitó y defendiendo las que tenía en su mano. La retirada de las fuerzas del Estado sirio será progresiva y en algunos casos parcial, así que las zonas que va tomando el proletariado se presentan como pequeñas o grandes manchas de aceite que se van expandiendo sobre el territorio /34

Algunos sectores de la burguesía siguieron intentando encuadrar a esos proletarios en la oposición burguesa. Por un lado, los intentos del ELS de canalizar ese proceso fracasaron. El proletariado expulsó por las armas a los comandantes de ese organismo venidos de Turquía. Por otro lado, a través del Congreso Nacional Kurdo se pretendió negociar las condiciones de adhesión al «futuro régimen», al CNS, pero también fracasaron. Era difícil hacer tragar al proletariado en Rojava lo que se le ofrecía por parte de toda esa oposición burguesa, pues les reservaban los mismos “privilegios” que Assad pero bajo el espectáculo electoral. La pregunta fundamental a la que se llega inmediatamente es qué hace el proletariado en los territorios que quedan en sus manos. ¿Los utiliza como un bastión para impulsar la ruptura y la lucha en toda Siria, en Turquía, Kurdistán iraquí y el resto del mundo? ¿Pone en marcha sobre el territorio tomado medidas revolucionarias? Por las condiciones históricas en las que se encuentra el proletariado mundial, que desconoce su propio programa de la revolución, y por el desarrollo particular del proletariado en Rojava, donde la ideología de liberación nacional combinada con el comunalismo ha ido imponiéndose en nuestra clase, el proletariado se verá abocado a someterse al programa del PYD confiando que así abría el camino de su emancipación

Pero será precisamente de esa forma como lo cierre, no sólo para él, sino para el resto del proletariado que lucha en Siria, ya que un avance del proletariado en Rojava podría haber supuesto un nuevo impulso para regresar al terreno de clase y desestabilizar los frentes de la guerra imperialista. Guiado por el PYD el proletariado se sumergirá en una carnicería para defender un territorio que ya no le pertenece y donde se desarrolla la vida capitalista pero bajo formas adaptadas a la situación.

Queremos dejar claro que al comienzo de los acontecimientos, el proletariado con su poderoso instinto de clase pasa con su práctica por encima del PYD, pero muchos combatientes proletarios pertenecen o se reivindican de dicha organización, lo que proporcionará a este partido los medios necesarios para hacerse rápidamente con el control de la situación. En esos inicios, el PYD, aunque con una fuerte presencia, no es capaz de controlar el desarrollo de los acontecimientos, salvo en Kobanê, donde con el paso de los días y el refuerzo que le aporta la presencia de guerrilleros del PKK se hará con la dirección de la situación. Pero surgirá un acontecimiento que acelerará el dominio del PYD sobre la zona: la irrupción de los voluntarios islamistas del ELS (Ejercito Libre Sirio) que buscan abrir una brecha en Rojava para que los suministros llegados desde Turquía y los nuevos combatientes puedan entrar con normalidad por toda la frontera kurda sin la resistencia que venían teniendo en esa región. Para el ELS suponía un grave problema no controlar esa zona estratégica, pero al mismo tiempo conllevaba un alto riesgo llevar a sus soldados a luchar contra sus vecinos insurrectos. Pero para esas fechas el proceso de islamización estaba en marcha y esa organización disponía de una fuente inagotable de combatientes extranjeros de esa ideología. Será precisamente en esa confrontación donde el PYD se alzará con el control de la situación a medida que se afirma la polarización islamismo–antiislamismo /35

La unificación de las milicias, la necesidad de un mando único para hacer frente al ELS–islamista, es un elemento que permite al PYD hacer valer su dilatada experiencia y su capacidad organizativa. La consolidación de las milicias YPG/YPJ (Unidades de Protección del Pueblo/ Unidades Femeninas de Protección) como un ejército unificado permite al PYD controlar directamente los puestos de responsabilidad en la línea de mando de campo y de dirección. De esa forma la influencia y el dominio de esa organización se extenderá. Con el ataque del Estado Islámico a Kobanê, este proceso de afirmación de la guerra imperialista se consolidará fortaleciendo la posición del PYD / 36

¿Revolución en Rojava?

Es en todo este proceso de encuadramiento que el programa comunalista del PYD se va imponiendo. Como en la época de la Comuna de París, la función histórica del comunalismo, como manifestación del gestionismo, es conducir a las fuerzas del proletariado hacia lo que no es verdaderamente importante o mejor dicho desviarlos de lo crucial del proceso revolucionario, hacer que los propios proletarios participen en la gestión de su propia explotación y entretenerlos en aspectos secundarios. El municipalismo, la gestión de pequeñas unidades de capital, la liquidación y explotación del proletariado diluido en el pueblo… Las tareas inevitables para el desarrollo de la lucha revolucionaria son eludidas y los proletarios acaban atados a ese movimiento de reforma del capital. Evidentemente es un programa para ocasiones excepcionales, de fuerte crisis social donde la burguesía tiene dificultades para mantener su dominio y se ve obligada a esconder sus pilares bajo diversas formas. La verdadera democracia, la democracia “radical”, es la bandera por excelencia de esta ideología.  El comunalismo reivindica la liberación de las comunas de la tutela del Estado central, liberación que no tiene nada que ver con ninguna abolición de las relaciones de clase, y por tanto el Estado, la sumisión, la explotación, la esclavitud del trabajo siguen reproduciéndose bajo otras formas. La participación y la toma de decisiones por la base se convierten en el non plus ultra que justifica todo esto. Siguiendo la estela de esta ideología, en Rojava se crea una tupida red de instancias y estructuras democráticas a distintos niveles: asambleas, comunas, casas del pueblo, comités locales… El objetivo es gestionar la vida cotidiana y evidentemente el ámbito de decisión de estas instancias se restringirá al ámbito municipal o comunal. Gestionan la sanidad, la educación, así como obras públicas y de urgencia social.

Este gestionismo supone la participación social en la economía capitalista, ese es el verdadero contenido de toda esta práctica social. No se toca un ápice los fundamentos del capital. Se quiere hacer que el propio proletariado gestione el orden social, ejerza de policía, forme adecuadamente en los centros de educación a los nuevos proletarios / 37 haga respetar la propiedad privada dentro de unos márgenes aceptables, se impulsa a que el proletariado colabore con la economía de guerra (imperialista) produciendo en pequeñas empresas o en cooperativas de agricultores u obreros que han tomado propiedades de burgueses que han huido. Se trata de negar la fuerza del proletariado en lucha diluyéndolo en el ciudadano, en el pueblo, donde explotadores y explotados conviven en armonía. Todo circunscrito por las leyes del mercado mundial, por la guerra imperialista en curso, así como por las decisiones y planificación de comités superiores, con el Comité Supremo Kurdo en la cima, que controlan los sectores estratégicos de la economía y la logística militar.

notas 

34 La connivencia y los acuerdos son de tal magnitud que el gobierno de Assad no dudará en seguir pagando los salarios que hasta entonces pagaba a proletarios de la región para ayudar al PYD en la estabilización la situación.

35 Ver el apéndice sobre el Estado Islámico donde profundizamos en esta polarización que desplaza el eje de la lucha de clases.

36 Remitimos de nuevo a la lectura del apéndice sobre el Estado Islámico.

37 Esta “educación revolucionaria” forma proletarios como en cualquier otro lugar del mundo. Les enseña en el respecto a las leyes democráticas del mercado, les instruye para integrarse en el mundo laboral y también les embuten toda la ideología del PKK y el culto a su líder Öcalan presentado como un dios sobre la tierra.

Proletarios Internacionalistas