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SIMÓN SÁEZ MÉRIDA / Hay hombres que luchan toda la vida (3)

TESTIMONIOS LIBRES de Simón Sáez 

En torno al libro «Domingo Alberto Rangel parlamentario»

Tercera entrega

Los orígenes del MIR

No es cierto que el MIR se formó a raíz de la emoción por la revolución cubana, eso es falso. La izquierda se fue formando en las cárceles, se fue formando en el exilio, se fue formando en la clandestinidad. Porque Betancourt decía una cosa y hacía la otra y bueno, Betancourt pide la Independencia de Puerto Rico en Bogotá en 1948 y después termina viviendo en Puerto Rico y elogiando el Estado Libre Asociado. Para nosotros fue terrible, aquel hombre brillante cuando la conferencia de Bogotá del 48 después se convirtió en un cretino cuando estaba viviendo en Puerto Rico. Esa parábola al comienzo nos hizo adecos, y adecos muy críticos, especialmente sobre Betancourt. Entonces la izquierda se había formado ya

En el 58 cuando cae Pérez Jiménez, ya la izquierda está formada, y tan formada está que asumimos y controlamos la dirección. La gente nos dice: «pero bueno ustedes se dejaron quitar la dirección con Betancourt». Pero bueno no fue que la quitó, nosotros éramos los dirigentes clandestinos pero desconocidos por el país. Y cuestionado Betancourt por nosotros pero por el país no, Betancourt seguía siendo la gran figura nacional y nosotros no podíamos ponernos a pelear con Betancourt en aquel momento, porque nuestro trabajo era permanecer en AD para ir controlando desde adentro y después controlar Acción Democrática. No precipitar el conflicto. Sin embargo se precipitaron porque dentro de la fracción de la izquierda había gente que no eran, como decir, radicales pues, pero eran gente que estaban contra Betancourt y estaban en contra de la corrupción, como el viejo Delgado Lozano, el viejo Peña Vadell y otros más. Pero había un grupo de jóvenes de esos marxistas, leninistas, estalinistas y bueno con el catecismo en la mano. Como Américo Martín, Gumersindo Rodríguez y compañía. Eran gente que no hablaba y de repente Gumersindo se paraba en la convención: «Aquí compañeros hay que examinar esto de una manera científica y no folklórica» - así con esa pedantería – «porque yo hablo de la ciencia del marxismo». Entonces por supuesto la gente se sentía agredida. Yo intervenía o intervenía Domingo y la gente nos aplaudía, nosotros decíamos las cosas críticas sin ponernos el gorro marxista-leninista.

Estábamos enfocando el tema marxista pero sin decirlo pues, cubriéndolo con el algodón necesario. Gumersindo no Pero como siempre ocurre - yo no sé, yo lo tengo de la experiencia - que los comecandelas son los primeros que se apagan. Gumersindo era radicalísimo y bueno así hablaba. Américo Martín, Vladimir Acosta, que daba cuando tenía 19 años conferencias en el Aula Magna sobre marxismo, porque tenía un caletre de esos bárbaros y con la memoria que tiene Vladimir,  dictaba una vaina de esas que era el libro de Kuusinen o cualquier otro, el Manual de Politzer o cualquiera de esas cosas. Ese grupo molestó mucho el desarrollo porque tú estabas metido en un partido político policlasista, donde había gente de todos los matices y tú tienes que trabajar allí. Pero gente honrada, había mucha buena gente en Acción Democrática. Y tenías que trabajar de una manera diferente, no poniéndole el libro y la pedantería por delante. Domingo se robaba las convenciones. Y a mí, modestia aparte, yo intervenía y me aplaudían.

Pero Américo y a estos llegaban a pitarlos... Moisés Moleiro tenía una cosa importante que era un hombre culto. Un hombre que te podía recitar a ti un trozo de la Ilíada o de la Odisea, o poesía de Lope de Vega, es decir un hombre que había leído todo el Siglo de Oro español, a todo el mundo, realmente una figura extraordinaria.

Por ahí esta un libro de él que es interesante leérselo, se llama «el ocaso de una esperanza», donde hace un balance de todo el modelo leninista y Stalin, todo eso hasta Gorbachov, figúrate tú que a quién mejor trata de todo esto es a Trotsky. Sin dejar de hacer precisiones sobre Trotsky. Pero el libro está escrito con una gran erudición, con gracia, con densidad, con criterios políticos, un libro muy bueno y no renegando como han hecho los otros. Defendiendo al socialismo como alternativa pero diciendo toda el lastre que le metieron al socialismo hombres como Stalin, sobre todo. Entonces Moisés era otra cosa, muy sectario también y muy dentro del catecismo, pero con un catecismo distinto que lo volteaba cuando quería. Américo Martín, yo creo que Américo nunca creyó en nada. Con Américo Martín el problema es su ambición y el poder. Cuando estaba en la Coordinadora Democrática, Américo Martín estaba trabajando por debajo para ser el candidato de transición. Porque además Américo tiene una cosa que vamos a decirla aquí, como pueden decirla en cualquier parte, que es un mojonérico, así como Chávez se mojonea, Américo Martín es especial para mojonearse Entonces él creyó que podía ser candidato de transición. Pero si tú no estás aportando nada, no hay ni 10 personas contigo. Y ahí hay partidos políticos, que no te van a escoger a ti.

Él estuvo metido en el proyecto Las Cristinas y estuvo metido en un proyecto pesquero en Delta Amacuro y compraron un barco y todo eso; fue un fraude y una estafa. Américo Martín es un pillo, debería estar preso.  Un pillo. Él no cree en nadie, él creía que iba a salir de allí de ministro o de presidente de la transición. Una señora me vino a preguntar a mí: ¿qué te parece a ti Américo Martín?, ¡coño! ¿Cómo me van a preguntar eso a mí? A mí eso me da náuseas. Y me dijeron: olvídate de tus arrecheras con Américo Martín, él es un hombre culto, él no es ningún ignorante.

Pero ese es un zángano, ese es experto en venderle hielo a los esquimales. Y es a veces tan ingenuo que ahora que lo quitan la casa, el apartamento y toda esa vaina. El siempre con esa vaina, que es demasiado vivo y cree que los demás son pendejos.

Lucha armada y foquismo

Bueno pero este grupo de radicales, de Marxistas-leninistas, estorbó mucho y en la lucha armada cuando nosotros nos salimos de Acción Democrática, también fastidiaron mucho, porque entonces ellos eran partidarios del foco de los 12 hombres. El modelo de la Sierra Maestra, del Modelo de la Sierra Maestra se convirtió por la obra y gracia de Debray que armó en la concepción foquista que había que olvidarse de la juventud, de los sindicatos, que aquí la vaina era la guerrilla. Bueno pero aquí lo que hay es que desarrollar la lucha armada en base de desarrollar los frentes de masa y crearle niveles de conflicto serios al gobierno, no eso de únicamente los 12 hombres. Por cierto, yo iba a la sierra de El Bachiller de jefe del núcleo guerrillero allá, entonces me andaban buscando y yo caí preso, yo no sé qué pasó pero caí preso y Américo se va para la guerrilla de allá. Resulta que Américo no disparó un tiro en la guerrilla, e hizo una cosa, que yo lo tengo escrito por allí, en cualquier rato sale. En la guerrilla de El Bachiller agarraron a 2 muchachos, los hermanos Aguiar, un muchacho de 18 y otro de 19 años, jóvenes que eran guías del ejército, entonces los condenaron a muerte. Entonces Américo, como yo estaba preso me mandó a pedir ¿qué opinaba yo que los condenen a muerte? Yo le dije, yo estoy en desacuerdo con eso, primero porque en Venezuela las leyes respetan la  inviolabilidad de la vida, y si aquí matan gente esa la mata el gobierno y uno no puede parecerse al gobierno, uno no puede hacer lo que el gobierno hace, uno no puede torturar si el gobierno tortura, fusilar si el gobierno fusila. Si un movimiento llega a parecerse al adversario, allí no camina nada porque más vale malo conocido que bueno por conocer

Eso que hizo Bolívar con lo del decreto a muerte fue una torta del tamaño de una casa, los realistas están matando gente entonces ¿tu vas a mandar un decreto para matar a toda esta gente? Entonces Boves, Morales, Rosete y cualquiera de esos se apoyaba en el decreto para ajusticiar 2.000, 3.000 personas y Bolívar se arrepintió de eso. A los dos años ya estaba arrepentido. Bueno me consultan a mí en el cuartel San Carlos donde estaba preso, que qué opinaba yo y yo le digo que no, que no estoy de acuerdo con eso, porque además estos muchachos son adecos y si son adecos no son traidores, están trabajando para su partido

Traidor es el que está con uno y es un infidente y ese cualquiera lo mata y nadie lo cobra. Pero este caso no. Tú tienes que respetar las leyes de la guerra, tú tienes que diferenciarte en todo de la política del gobierno.

Yo le ponía entonces en el documento que lo tengo en mi casa, la carta esa larga, los vietnamitas cuando los pilotos norteamericanos se eyectan de los aviones, bueno ese bombardeo destruye hospitales, presas, matan niños, bueno aquello es horrible. Sin embargo, cuando se eyectan y los agarran los vietnamitas no los convierten en Perrarina. Si no que los agarran, discuten con ellos el sentido de la guerra, etc., etc. y llegan a convencerlos de que la guerra es injusta. Es decir, empieza la victoria moral del Vietnam sobre los Estados Unidos con la gente que ha caído allí. Yo le ponía ese ejemplo, y los tipos después se van para Estocolmo reniegan de la guerra y se quedan por allá denunciando la guerra de Vietnam. Eso es obrar con inteligencia, a pesar de que les arde en el alma que las aldeas las destruyan, que destruyan las represas, etc., pues.

Porque la guerra no es la guerra, toda guerra es política, entiendes, la política del gobierno el fusil, ese es el antiguo debate, en la china de Mao y en cualquier parte del mundo con cualquier experiencia, es así…

Yo leí después en un libro que unos cubanos algunos de los cuales están aquí, en Fuerte Tiuna. Ulises no se qué cosa Toro que es general de división, general Colomé Ibarra que está aquí, el general Tomasevich, que están aquí asesorando, toda la organización militar y toda la política de la reserva y toda esa vaina. Generales de División que están aquí, con otros nombres pero yo sé que están aquí. Generales cubanos que pelearon en Angola, que tienen experiencia guerrillera, que tienen ya nivel de academia, etc. Bueno ellos escribieron un libro un poco sobre sus experiencias y aparece la experiencia Venezuela. Y dicen: la guerrilla de El Bachiller no peleaba porque Américo Martín decía que no. Todo el tiempo huyendo, entonces ¿cómo va a crecer una unidad armada guerrillera si no hace acciones de guerra? Está bien, hay una correlación de fuerzas, pero tú puedes preparar sorpresas. De repente aquí hay un pelotón de 10 soldados con un teniente, un capitán y tu lo sorprendes, le quitas las armas por las buenas o por las malas, bueno si eres guerrillero es así, la guerra es así. Entones él no quería pelear porque tenía miedo, eso que llaman culillo, eso era lo que tenía Américo Martín

Y después cuando vio que la cosa era difícil porque los cubanos se fueron molestos. Hubo que sacarlos por La Guaira con papeles falsos y pasaportes y toda esa vaina. A Tomasevich, a Colomé a Orlando Ochoa que fusilaron hubo que sacarlos porque estaban fastidiados. Entonces Américo Martín buscó la forma de salir para entregarse, se metió en un barco y el barco llegó a la Guaira y al llegar a la Guaira, treparon al barco, sabían que estaba allí, no sé porque sabían, lo agarraron preso y lo metieron en el cuartel San Carlos.

- (Pregunta del público: y ¿eso fue arreglado?)

- Sí, claro. Es decir, no arreglado en el sentido que firmaba un documento, pero claro. Y te digo más. Él cae en el cuartel San Carlos, entonces en el San Carlos estoy yo y esta él. Yo he sido condenado a 10 años de presidio sin derechos políticos, ni derechos civiles, junto con Gustavo Machado y Eduardo Machado como responsables intelectuales de la rebelión militar, como los jefes pues, de la rebelión militar. Nos condenan a 10 años. A Américo Martín cuando lo agarran lo condenan a 27 años y medio porque le pasan la cuenta por los homicidios de los muchachos éstos, sin embargo Américo Martín salió a los 2 años y yo salí a los 5. Allá se la pasaba Hilarión Cardozo, Rodolfo José Cárdenas, en entrevistas con Américo, estando en la cárcel. A los 2 años salió, salió en libertad y yo ahí me tuve que calar 5. Y salí de allí porque había una presión popular y de los grupos de izquierda, etc. Pero no me querían dejar soltar. A todo el mundo lo soltaron, soltaron a Domingo, a Gustavo, a Farías, a todo el mundo, unos a los 2 años, a los 3 años, otros se fugaron, que fue una fuga negociada también.(continuará)