"Sobre la hora 13, Vázquez esperaba al presidente argentino de saco y camisa, pero cuando le avisaron que su colega vestía solo camisa, resolvió dejar el primer atuendo para quedar a la par". El Observador
Mi padre era tucumano, contaba que en Argentina dicen que Uruguay existe porque ellos necesitaban una provincia con derecho a asilo. Con el tiempo aprendí a no creer todo lo que decía mi padre. Seguramente los argentinos no lo dirían así, aunque algo de eso hay. Todo lo uruguayo tiene siempre mucho de provinciano. En esa gestualidad de servilismo provinciano de Tabaré -para decirlo hablando educadamente- quisiera ver más las tendencias de larga duración que sus características personales, que también existen.
Quiero hacer una interpretación del actual cambio de talante "Cristina mala Mauricio bueno" que vemos? hoy en nuestra clase política y medios de prensa, tengo además ?la opinión de que el cambio no les servirá de nada.
Afinando los términos, no es tanto "Argentina" quien precisa una provincia de desahogo, más bien es la potencia colonial de turno que necesita, para balancear mejor el funcionamiento del sistema, una cabecera de puente o enclave, y a veces base de repliegue según las circunstancias, contrarrestando resistencias de la "capital del virreinato" cuando es necesario. Y eso tiene un impacto estructural en lo que es nuestro país.
El neocolonialismo no se complica demasiado, paga los servicios de fidelidad o vasallaje cercano que necesita dejando en el sitio parte del excedente que extrae, esa es la ley general. A partir del reparto de esa comisión colonial y las disputas que ocasiona comienza la política interna de la colonia. Lo demás es ideología, que cuanto más débil la base material,? más ruidosa y rimbombante.
Uruguay es periferia y puede -a veces- vivir en contrafase los problemas del centro, como cuando la guerra de Corea y el neobatllismo. Pero como es periferia de periferia tiene una doble dinámica. Por un lado acompaña a remolque las subidas y bajadas de las colonias mayores, y por el otro puede a veces sacar provecho de las fricciones de esas colonias mayores con la metrópolis imperialista y recostarse a ésta. Es una dinámica contradictoria, en parte en fase y en parte en contrafase.
En la mentalidad cipaya congénita de la burguesía local y sus distintas formas de representación política o mediática, más directas o indirectas, las ilusiones de sacar provecho de esas fricciones sistémicas se sobredimensionan mucho. Son lo que ocupa las primeras planas de nuestra política. Despegarse de la región, abrirse al mundo, etc. etc. Pero en plano de lo real, ?lo dominante es lo contrario, que Uruguay funcione EN FASE con las colonias mayores y A REMOLQUE de ellas. Lo otro es solamente coyuntural.
Con el tiempo la realidad se impone sobre los cuentos. La idea -por ejemplo- de que las "economías emergentes" vayan a desplazar al centro capitalista sin CAMBIAR el sistema capitalista, no ha resultado.
Hasta China ha quedado a mitad de camino, aunque recorrió buena parte de éste y el final es ?aún incierto.
?Si hay algo claro es que Uruguay no es China, lo que los mentalmente colonizados ven en eso es una oportunidad uruguaya, que sería pasar a ser colonia de China. Pero aunque terminase siendo ese el nuevo centro imperial, tiene mejores candidatos para su periferia
Pasa lo mismo con aquel cuento "Uruguay Primer Mundo en treinta años" inventado por la OPP hace un tiempo. Uno de los proyectos de los que se hablaba ?era construir ciudades residenciales para jubilados del Primer Mundo. Se olvidaron de tener en cuenta un aspecto previo: los problemas que ?comenzaron a tener los jubilados del Primer Mundo. Para aprovechar desde la periferia la decadencia de las metrópolis capitalistas, lo primero sería cortar la relación capitalista de dependencia, y no seguir inventado oportunidades irreales dentro esa dependencia.
En la misma categoría podemos colocar los versos del equipo económico sobre sacar provecho de la crisis de Brasil, por el "diferencial uruguayo" de ser ?lugar seguro para inversiones de capital. Esas fantasías continuaron hasta que la crisis en Brasil comenzó realmente en serio, allí pasaron a ser demasiado insostenibles, cuando el impacto negativo demostró ser mucho mayor que las hipotéticas ventajas comparativas.
?Una inversión que huya de Brasil no vendrá a Uruguay porque sería tan tonto como querer meter un pie 44 en un zapato 37, y tan inútil como saltar desde la sartén al borde de la misma sartén.
Pero de toda esta temática,? el rollo principal pasa siempre por Argentina
Argentina ha cargado con la culpa de todos los problemas uruguayos; ha servido para que el gobierno deposite allí la causa de las dificultades, y para que la oposición burguesa tradicional centre sus críticas al gobierno por una supuesta pasividad ante las maldades argentinas.
Lo más importante del relato ideológico es lo que dice a pesar de sí mismo, como reflejo invertido de la realidad.
Lo que ha ocurrido en Argentina es una coyuntura de fricción entre sectores capitalistas bonapartistas,? con la vía imperialista principal de extracción del excedente
?Esto emerge bajo la forma del kirchnerismo poco después de la crisis aguda de esa modalidad principal en 2000 y 2001. Es una contradicción secundaria entre sectores capitalistas. Y es la profunda depresión que sufren las fuerzas alternativas al sistema lo que ha producido la ilusión óptica de "agigantamiento" de ese camino bonapartista dentro del capitalismo, como si tuviese una trascendencia que no tiene.
Y un sobredimensionamiento similar se hace desde el otro ?lado, el?del colonialismo cultural o internalizado, que hace un escándalo por lo que llama "populismo". Nos interesa en particular la forma ideológica en que se ve ?esto desde la perspectiva de ese colonialismo internalizado, en sus expresiones políticas uruguaya.
En la visión del equipo económico liderado por Astori, y sus expresiones políticas y mediáticas afines, esa política friccional del "populismo argentino" es repudiable, pero ?abriría una "ventana de oportunidad" para una política más pro-colonialista en Uruguay, por la mencionada teoría del "diferencial". Los colonizados que se portan mal resaltarían la importancia de los que se portan bien.
Eso tuvo su expresión en la propuesta -que fracasó- de las "dos velocidades" en las negociaciones de un tratado de libre comercio con la Unión Europea. Como la ?política de Argentina era un poquito más proteccionista, la idea era que Uruguay fuese más servil,?y así ?sacar de una ventaja.
¿Por qué falló el plan? Simple, póngase ustedes en el lugar de los imperialistas. Tienen al "ogro argentino" haciéndose el malo, y al enano uruguayo siendo amigable; ¿qué harían? ¿Llegar al precio del supuesto ogro, o pudrirla, pero ?contando con la "invalorable ayuda" del enano? No había mucho que pensar.
El colapso del kirchnerismo y el advenimiento de Macri es presentado como una confirmación de las concepciones neocolonialistas, sin embargo hay algunos problemas para eso. En primer lugar tiene una grave consecuencia para la teoría del "diferencial".
Simplemente ya no tiene sentido. La "normalización" de las relaciones entre la colonia principal y la metrópolis cancela la pretendida ventaja de la subcolonia recostada a la metrópolis. A su vez, la cancelación incluso de ese débil proteccionismo argentino, obviamente tiene consecuencias negativas para las exportaciones uruguayas, al ser concurrentes unas con otras
Y en la escala más doméstica, algunos aspectos de la política impositiva del gobierno argentino alentaron una fuga de capitales a Uruguay, y con ello algunas inversiones. Eso también se vendrá abajo, al hacer las paces unos y otros del lado argentino.?
Por lo tanto, la teoría del "diferencial" va a ser reemplazada por la teoría del "derrame". Uruguay resultaría beneficiado por un crecimiento de las relaciones comerciales con Argentina. Lástima que el comercio no depende de la política, depende del tamaño objetivo ?del mercado al que se quiere llegar, y es eso a su vez lo que determina la política. ¿Por qué colapsó el kirchnerismo? No fue por incapacidad política, porque en ese terreno supo revolverse bastante, bien dentro de las limitaciones objetivas de su economía
La causa del agotamiento del ciclo kirchnerista está en la retracción de la base material del capitalismo argentino
? -que el gobierno de Macri hereda tal cual- y en el hecho de que el kirchnerismo es AGENTE del capitalismo -lo mismo que Macri. El advenimiento de Macri es expresión de un RETROCESO del capitalismo argentino, y no una expansión. Y el "derrame", para que exista y que además llegue a Uruguay, solo sería posible en una expansión
Por lo tanto, la complacencia de los neocolonialistas uruguayos con Macri es solamente el reflejo ideológico de sus fantasías. Dejarse llevar por esa ficción, no tomar medidas mínimas de precaución, agravará las cosas en Uruguay