“Babylon system is the vampire, falling empire, suckin' the blood of the sufferers”
(El sistema Babilonia es un vampiro, imperio decadente, chupando la sangre de las víctimas – Bob Marley)
Mi nota Haití, huracán ONU (PP 1677,14/10) terminaba: Cuatrocientos años no han pasado en vano. Tampoco podrán acallar la tormenta social que ha comenzado.
Terminando la nota, un amigo me da la noticia de la entrada de SOLDADOS DOMINICANOS a Haití para distribuir ayuda, que tendrían un estatuto de INMUNIDAD por posibles hechos de violencia que ocurriesen. En ese momento no pude confirmarlo, y no lo mencioné. Pero muy pronto comenzaron a aparecer las noticias, y se fueron confirmando todos los aspectos.
500 camiones dominicanos y un barco llegaron a Haití para distribuir ayuda, con custodia militar. Eso fue acordado en una reunión entre los presidentes Privert y Medina de ambos países. Lo de la inmunidad no dio el tiempo para que se confirmase, porque la situación cambió rápidamente. El giro de los acontecimientos era previsible; que ocurriese en cuestión de horas, no tanto.
Los haitianos reaccionaron con indignación por la presencia militar extranjera y el senado haitiano dio 24 horas al presidente para que los hiciese salir. ¡Esto, a pesar de que distribuían comida a un pueblo desesperado!
Al pie de esta nota incluyo vínculos a las noticias que refieren a estos hechos, incluyendo las protestas contra la MINUSTAH, la represión con gases, y la gente gritando “¡No necesitamos comida!”. Increíble.
Tomemos esta noticia, por ejemplo:Casi dos semanas después del paso devastador del huracán, la ira se ha apoderado de muchos habitantes de zonas aisladas: numerosos convoyes humanitarios han sido bloqueados por barricadas y, en algunos casos, saqueados en la ruta nacional que conduce a la península del sur, la más afectada por Matthew. El sábado un camión fletado por el Programa Mundial de Alimentos de la ONU fue saqueado frente a la entrada de la base de la ONU en la ciudad de Les Cayes, una de las más golpeadas por el poderoso huracán, que alcanzó vientos de 230 km/h cuando azotó Haití el 4 de octubre. Los cascos azules senegaleses usaron granadas de gases lacrimógenos contra los pobladores que saqueaban el camión, los que respondieron arrojándoles piedras, indicó el responsable de la ONU. Este ataque fue perpetrado poco antes de que el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, aterrizara en helicóptero en la base de los casos azules de la ONU en Les Cayes.
O esta: El presidente interino de Haití, Jocelerme Privert, defendió el derecho de República Dominicana a proteger sus equipos desplegados en territorio haitiano como parte de la ayuda ofrecida a miles de damnificados del huracán “Matthew”, y criticó a los sectores que cuestionan la presencia de militares dominicanos en su país pese a las debilidades que tiene el Estado haitiano para asistir a sus propios ciudadanos. Durante una rueda de prensa el sábado en Puerto Príncipe junto al secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, Privert se preguntó si luego de que el gobierno dominicano provee a Haití ochenta camiones que representa millones de dólares para su país, las autoridades haitianas “deben abandonarlos para que sean víctimas del pillaje” como ocurrió la semana pasada con un camión de la Minustah cargado con ayuda del Programa Mundial de Alimentos (PMA). La posición del gobierno haitiano fue respaldada por el candidato presidencial Jude Célestin, pero rechazada por dos de sus contendores, Jovenel Moïse y Moïse Jean-Charles, quienes reclamaron la partida inmediata de las tropas dominicanas. La candidata Maryse Narcisse exigió explicaciones no solo de la presencia militar del país vecino, sino de otras naciones que enviaron ayuda a Haití a raíz del fenómeno. El Senado haitiano dio el viernes pasado un plazo de 24 horas al gobierno de Privert para que desaloje de Haití a los soldados de República Dominicana que acompañan al convoy de ayuda humanitaria ofrecida personalmente por el presidente dominicano Danilo Medina a su colega haitiano durante una visita realizada a Puerto Príncipe el domingo de la semana pasada.
Y esto dice un senador dominicano opositor:... los candidatos expresaron el sentimiento del electorado...producto de los enfrentamientos exacerbados por la desnacionalización y la deportación a Haití de miles de personas consideradas apátridas porque su origen es haitiano; no es de ninguna manera diferente a lo que se habrían sentido los dominicanos si vieran llegar a sus puertas, incluso bajo el pretexto de ayuda, un contingente militar de Haití sin justificación...
Todo esto sería incomprensible sin tener en cuenta los antecedentes y el contexto. Los problemas entre haitianos y dominicanos son muy viejos, pero para no ir tan atrás digamos solamente que en los últimos dos o tres años la situación viene mal. RD expulsó a haitianos que vivían allí desde hace décadas, incluso hijos de haitianos nacidos allí. Ha habido problemas con el ingreso a Haití de productos alimenticios dominicanos, a veces de mala calidad, que compiten con la producción haitiana. También incidentes y hechos de violencia a ambos lados de la frontera, ataques de dominicanos contra delincuentes haitianos, ataques de grupos de haitianos contra soldados dominicanos, etc. Todo esto ha alimentado la airada reacción del pueblo haitiano contra este ingreso de tropas dominicanas aun trayendo ayuda.
La reacción de la derecha dominicana no se hizo esperar, “extrema ingratitud”, “que devuelvan la comida”, etc. Hace tiempo que hay en RD una campaña anti-haitiana con el discurso “una isla dos culturas” que trata a los haitianos como un pueblo se salvajes.
Pero esto no ocurre solamente por razones culturales. RD es un país de capitalismo periférico, su economía, como la nuestra, está basada en la exportación de productos primarios y servicios en base a la explotación de fuerza de trabajo mal paga. El país está regido por una burguesía débil y dependiente, su comercio exterior es mayoritariamente con EEUU. Arrastra graves problemas en su producción eléctrica que depende de recursos fósiles importados. Tiene una fuerte migración en los dos sentidos, entran haitianos, salen dominicanos
Entonces,la vecindad con Haití agrava todos estos problemas por muchas razones. Un proyecto posible sería tener en Haití una periferia de periferia, se oscila entre esto y la “muralla”. El racismo participa de estas dos opciones.
Los problemas de Haití con RD son los mismos, en pequeño, que los que tiene con la “comunidad internacional”, solo que aquí no hay muralla posible, la dependencia es directa. El “infanticidio económico” durante décadas ha sido la forma de exterminio de la débil producción tradicional haitiana, de muy baja productividad, sustituyéndola por la importación invasiva
Cualquier cosa sirve para esto, al punto de usar también la ayuda humanitaria como negocio. Recordemos por ejemplo lo que propuso Mujica cuando el terremoto de Chile en 2010, con la destrucción sufrida:
“... se proponen reconstruir el país en cuatro o cinco años y reconocen que las fuerzas internas que tienen no les alcanzan. Eso quiere decir que se va a desarrollar una corriente comercial interesante y quiero llamar la atención a las industrias de la madera de Uruguay...”.
Pero en países mucho menos desarrollados, como Haití, ese negocio solo puede ir junto con la militarización de la ayuda humanitaria.
Es la forma de sostener la dependencia económica con la dependencia política y cultural. El “estado fallido” es insuficiente a efectos del control social, más cuando las condiciones de penuria hacen que las contradicciones sociales se tensen. Se necesita un apuntalamiento externo que dé seguridad a las inversiones extranjeras. Eso ha sido la MINUSTAH.
Existen problemas derivados de la depravación de ese instrumento, como la corrupción y la desviación de la ayuda a otros bolsillos, el crecimiento parasitario de las ONGs, la violación de un muchacho haitiano por militares uruguayos -un caso notorio pero un caso más de muchas violaciones- y el “broche de oro” de la introducción del cólera por soldados de Nepal. Eso son disfunciones, a los que el instrumento es propenso de por sí como lo muestra por ejemplo la multiplicación de denuncias por violaciones cometidas por tropas de la ONU en distintas “misiones de paz”. Pero aunque no existiesen, aunque el mecanismo funcionase limpiamente, sin corrupción, sin abusos, etc., sería igualmente pernicioso. Porque no está diseñado para que este país resuelva sus problemas y pueda afrontar, por ejemplo catástrofes naturales, ahora o en futuro inmediato. Estas catástrofes u otras azotan el mundo entero, pero es en países extremadamente vulnerables como Haití que los daños cobran esa dimensión.
Ese instrumento no está diseñado para ayudar a que el país tenga soberanía alimentaria, sino todo lo contrario, para que tenga una dependencia alimentaria cada vez mayor y una capacidad productiva propia cada vez menor. Y así en todos los terrenos.
Se podría decir que esas carencias estructurales no pueden ser resueltas de un día para el otro. Pero en este caso tenemos doce años de ocupación militar, precedida de muchas otras. ¿Y cuál es el resultado?
Veamos lo que dice el presidente haitiano:“...se exageraban las cifras de muertos para engrosar el negocio de varias organizaciones no gubernamentales (las famosas ONG) y lucrar con el desastre, como sucedió después del terremoto del año 2010...en vez de agua necesitan infraestructura para potabilizarla, y en vez de arroz necesitan que los ayuden a mejorar los canales de riego, medidas que podrían arreglar los problemas estructurales del país. Estos reclamos de los haitianos se repiten cada vez que aparecen las campañas internacionales de recolección de fondos para Haití...la mayor parte del dinero que se recauda va a las ONG y a organismos internacionales...”
La persistencia notoria de esos graves problemas es lo que explica la reacción espontánea del pueblo haitiano -como dijimos- en cuestión de horas. Repetir una vez más esta siniestra maniobra es demasiado.
Precisamente, la situación extrema de este pueblo, en vez de provocar que se acepte la ayuda en cualquier condición, provoca la rebelión.
Esa rebelión está plenamente justificada y debe reconocerse y respetarse. Bob Marley lo explica con toda claridad:
Nos negamos a ser lo que tú querías que seamos / Somos lo que somos / El sistema Babilonia es un vampiro, imperio decadente chupando la sangre de las víctimas / Engañando a la gente continuamente / Construyendo iglesias y universidades graduando ladrones y asesinos / Demasiado tiempo hemos sido pisoteados como uvas en la cava / Rebelémonos!
Nos queda Uruguay. La cosa no termina con ayuda.
1. Retiro inmediato y total de todos los efectivos militares, sin más excusas, sin usar la penuria del pueblo haitiano como excusa, mucho menos ahora. Hemos escuchado alguna vez decir a algún experto oficial en el tema (no voy a decir quién) “si nos vamos estos negros de mierda se matarán entre ellos”. Supongamos que fuese cierto, producto de las luchas internas. Peor es apagar el incendio con nafta.
2. El estado uruguayo tiene que tener una embajada en Haití, y así llevar oficialmente la relación con el estado haitiano, sin militares, sin empresas privadas, sin ONGs. Cuando la visita de Moïse Jean Charles el canciller Almagro le dijo que el gobierno uruguayo tenía eso planteado pero no era el momento porque no se quería legitimar al gobierno de Martelly, que incumplía las reglas elementales de la democracia.
No importa que luego Almagro haya cambiado de posición en la OEA avalando con argumentos inconcebibles el intento de Martelly de seguir con el fraude electoral, y luego cambiado otra vez para aplaudir la decisión de Pirvert de rehacer todo el proceso. Lo que importa es que la situación ha cambiado y las anteriores objeciones ya no existen.
3. Pero por nuestro lado tenemos que crear un vínculo directo entre las organizaciones sociales uruguayas y las organizaciones sociales haitianas. Nuestra solidaridad debe pasar por ahí y no por el estado.
4. No pueden aceptarse de ninguna manera los justificativos vinteneros para la presencia de tropas uruguayas en Haití, y es el momento propicio para el más fuerte rechazo y denuncia.
¡Que se atrevan a decir ahora que van para “hacerse una casita”, cuando no se ha conseguido reconstruir las casas de los haitianos!
Algunas notas sobre el tema:
http://www.el-nacional.com/GDA/Haiti-alerta-saqueos-vehiculos-humanitaria_0_940706009.html
http://acento.com.do/2016/actualidad/8393182-senador-latortue-dice-fue-
innecesaria-presencia-militares-dominicanos-haiti/http://www.eldestapeweb.
com/haiti-y-el-negocio-el-pais-mas-pobre-america-n21809
http://acento.com.do/2016/actualidad/8392658-gobierno-dominicano-retira-
militares-daban-seguridad-ayudas-humanitarias-haiti-tras-paso-matthew/http://www.listindiario.com/la-republica/2016/10/16/439289/grupos-detractores-en-haiti-descargan-enojo-contra-rdhttp://www.listindiario.com/la-republica/2016/10/16/439284/haiti-se-revela-contra-la-ayudahttp://www.listindiario.com/la-republica/2016/10/16/439337/prsc-dice-haiti-
pago-con-extrema-ingratitudhttp://www.cdn.com.do/noticias/nacional/2016/10/16/obispos-rechazan-criticas-de-sectores-en-haiti-a-ayuda-de-rd/