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Brasil: El Congreso corrupto quiere elegir un nuevo presidente

Después de la Huelga General del 28 de abril y la grabación de la conversación con la JBS, el gobierno Temer comienza a colapsar. Solo no cayó todavía porque la burguesía no consiguió un acuerdo sobre quién deberá ser electo indirectamente por este Congreso corrupto.

Por: Mariucha Fontana | PSTU - LITCI-Brasil

Traducción: Natalia Estrada. publicado en Opinião Socialista n.° 536, mayo de 2017

Temer es un muerto vivo. Así que consigan cerrar un “acordão” [acuerdo entre todos] alrededor de un nombre, el zombi muere.

Hace días, PSDB, PMDB, DEM, PSB, PT, PCdoB y otros partidos burgueses cambian figuritas en busca de una “salida” luego de la caída de Temer.

En las palabras de Fernando Henrique Cardoso (FHC), sería preciso buscar una “salida controlada” para la caída de Temer. Un nombre que pueda ser elegido por el Congreso con el apoyo del PSDB y el PMDB. Y también con el apoyo escondido del PT. Ese “acordão” inevitablemente incluye las reformas de la previsión y la laboral, así sea una versión más “light” de ellas.

El PT tiene dos discursos. En público defiende ¡directas ya! Pero por debajo del telón participa de las negociaciones para articular un nombre a ser electo por el Congreso.

La semana pasada, en reunión con dirigentes en San Pablo, con la presencia de Lula, el PT liberó a Jacques Wagner (PT-BA) y al gobernador de Bahía, Rui Costa para articular con Alckmin (PSDB-SP) una reunión de gobernadores para buscar esa “salida”. En el mismo sentido indicó a Flávio Dino (PCdoB), gobernador del Maranhão.

Este movimiento busca escoger un candidato antes que los trabajadores resuelvan generalizar sus movilizaciones, enterrando de una vez esas reformas, y avance en el sentido de tomar en sus manos el destino del país. Ellos prefieren imponer una elección indirecta que llamar a elecciones ahora, porque esta retrasaría las reformas.

Los nombres tratados para sustituir a Temer son Tasso Jereissati (PSDB-CE); Nelson Jobim (PMDB), fue ministro de FHC y de Lula; Rodrigo Maia (DEM-RJ), actual presidente de la Cámara; Meirelles, actual ministro de Economía, ex ministro del gobierno Lula-PT; Gilmar Mendes y Carmen Lúcia, ambos ministros del Supremo Tribunal Federal (STF).

La crisis es tan grande que aún no consiguieron cerrar ese “acordão”, pero van a hacer de todo para cerrarlo. La clase obrera, los trabajadores y la juventud deben rechazar cualquier “acordão” y elección indirecta para Presidente. Este Congreso corrupto no tiene legitimidad ninguna para elegir a ningún presidente y continuar con las reformas contra la mayoría del pueblo

¡Fuera todos ellos! ¡Elecciones generales, ya!

La clase obrera y la mayoría del pueblo comienzan a ver que esta democracia de los ricos es una farsa. Solo la JBS eligió a uno de cada tres diputados. Las elecciones son controladas por el poder económico que también manda en el día a día del Congreso, del gobierno y de la Justicia.

La verdadera salida para el Brasil no vendrá por medio de las elecciones controladas por las empresas. Precisamos construir un poder obrero y popular, de los de abajo, que no sea controlado por las empresas y los bancos.

Con todo, frente a la tentativa del Congreso de elegir de forma indirecta un nuevo presidente –que será escogido por las cúpulas de los partidos de la Operación Lava Jato– y de la falta de una alternativa de poder organizada, defendemos elecciones generales.

El pueblo tiene el derecho de escoger. Este Congreso de ladrones no nos representa. Quiere robar nuestra jubilación, los derechos laborales y todavía elegir el nuevo presidente contra la voluntad de la población –85% prefiere la anticipación de elecciones–.

Si es para elegir, debemos exigir que se elija a todo el mundo. Vamos a sacar también este Congreso y no solo tener elecciones directas apenas para presidente, como defiende el PT.

Programa: Obreros y pueblo pobre en el poder

La caída de Dilma y la probable caída de Temer ponen en discusión la cuestión del poder. ¿Quién debe gobernar? Esa es la pregunta que todos se hacen.

La verdadera alternativa de los trabajadores no vendrá con elecciones, no conseguiremos un gobierno que no pague la deuda a los banqueros, que expropie a la Odebrecht y la JBS, que prohíba la remesa de lucros de las multinacionales para el exterior, por medio de elecciones donde los grandes partidos corruptos tienen millones y tiempo de TV. Nuestro poder está en la lucha unificada.

Precisamos defender una nueva Huelga General para tirar abajo las reformas, a Temer y el Congreso ladrón. Pero debemos debatir también cuál es el proyecto que los trabajadores precisan, nuestro programa, propuestas, y cómo construir un poder de los trabajadores en las fábricas, escuelas y barrios. Debemos reforzar las organizaciones de lucha que tenemos, como la CSP-Conlutas, los comités de lucha contra las reformas, los sindicatos democráticos, y defender amplia democracia en la base de nuestras organizaciones.

Esa debe ser nuestra actividad y política esenciales. Queremos a los Obreros y el Pueblo Pobre en el Poder. ¡Brasil precisa de una revolución socialista!