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Deuda externa y liberación nacional siglo XXI

Rolando Astarita [Blog]

El 28 de mayo pasado Wall Street Journal informó que recientemente Goldman Sachs compró bonos de PDVSA -la petrolera estatal venezolana- con valor nominal de 2.800 millones de dólares y tasa cupón del 6%, pagando 865 millones de dólares. Esto es, a 31 centavos de dólar. Los bonos habían sido emitidos por la empresa en 2014, y devuelven el principal entre 2020 y 2022. De manera que el gobierno venezolano se compromete a pagar 2.800 millones de dólares al vencimiento, más 756 millones de intereses. En otros términos, recibe ahora 865 millones de dólares y pagará 3.650 millones de dólares hasta 2022. Con estas cifras, incluso si se produjera una reestructuración y la deuda se redujera al 50%, por ejemplo, Goldman obtendría considerables ganancias. No es de extrañar que el gobierno de Maduro no haya informado la operación al pueblo venezolano

Como era de esperar, la oposición venezolana acusó a Goldman de ayudar al gobierno venezolano. Julio Borges, cabeza de la oposición en el Parlamento, dijo que recomendaba a cualquier futuro gobierno democrático de Venezuela no reconocer ni pagar esos bonos (Borges es acusado por el chavismo de ser agente del imperialismo). Goldman se defendió diciendo que adquirió los bonos en el mercado secundario. Sin embargo, especialistas financieros dicen que no había suficiente mercado secundario para una operación de esa magnitud, que los bonos estuvieron en manos del Banco Central de Venezuela hasta fecha reciente y Goldman los habría comprado a través de intermediarios. Por este motivo, inmediatamente después de vendidos, las reservas internacionales del BCV aumentaron en 749 millones de dólares, alcanzando los 10.860 millones de dólares. Goldman también argumentó que otros inversores tienen bonos venezolanos, y que hizo lo que hace cualquier inversor capitalista. “Son solo negocios”. Según Financial Times, grandes casas que manejan activos, tales como Fidelity, Pimco, BlackRock, T Rowe Price, Ashmore, GMO y PGIM, son acreedores de Venezuela y de PDVSA.

Venezuela siempre pagó

Si bien analistas financieros consideran arriesgada la operación de Goldman, el banco espera que la economía venezolana mejore. Tiene en cuenta, además, que el chavismo siempre antepuso el pago de la deuda a cualquier otro pago. Lo cual es cierto: desde 2012 hasta marzo de 2017 Venezuela pagó, por servicios de la deuda externa, un total de 30.243 millones de dólares (datos BCV). En abril, entre PDVSA y deuda del gobierno, se pagaron otros 3.000 millones de dólares. La contrapartida de estos pagos fue la reducción en un 50% de las importaciones, con las consecuencias de falta de alimentos y medicamentos básicos para la población. A su vez, las reservas del BCV pasaron de 30.000 millones de dólares en 2011 a unos 10.500 millones en la actualidad, el nivel más bajo en los últimos 15 años. En octubre y noviembre Venezuela debe pagar otros 3.500 millones. Agreguemos que unos 7.000 millones de dólares de las reservas son barras de oro; no son de fácil liquidez, y una parte importante estaría comprometida como colateral de préstamos.

Para tener un panorama más amplio, precisemos que la deuda externa total, a valor nominal, en 2015 (último dato disponible en la página web del BCV) era de 137.038 millones de dólares (en 1998 estaba en 35.000 millones de dólares). En enero de 2017 Venezuela emitió bonos por primera vez en cinco años, por 5.000 millones de dólares. Según CNBC y el New York Times, el gobierno venezolano habría comprometido casi el 50% del paquete accionario de CITGO (la refinería subsidiaria en EEUU) como colateral por un préstamo de la estatal rusa Rosneft. Otras fuentes (Bloomberg entre ellas) dicen que la operación involucraría a China. En cualquier caso, y si bien los datos a 2017 son inciertos, asumiendo que el producto interno es de 149.000 millones de dólares (cálculo del FMI), la razón deuda/PBI rondaría el 100%.

Deuda creciente en una economía en ruinas

En abril de este año, o sea, antes de la venta de bonos a Goldman, el banco de inversión japonés, Nomura, mantuvo conversaciones en Caracas para adquirir bonos de PDVSA por 3.000 millones de dólares a cambio de inyectar 1.000 millones en cash al BCV, poseedor de esos bonos. Las conversaciones se cortaron cuando la Corte Suprema quitó todos los poderes a la Asamblea Nacional. De todas maneras Nomura compró bonos por 100 millones de dólares, a un tercio de su valor, en paralelo a la compra de Goldman Sachs. Por otra parte, y según WSJ, actualmente el gobierno chavista estaría intentando colocar bonos por 5.000 millones a través de intermediarios chinos. Todo indicaría entonces que el gobierno de Maduro está embarcado en una política de incremento de la deuda para hacerse de divisas a cualquier precio; divisas que a su vez se destinan, en alta proporción, a pagar deuda. Así, se toma deuda a tasas cada vez más elevadas para pagar deuda que no deja de crecer. La situación es, a la larga, insostenible.

El problema de fondo, por supuesto, es la desindustrialización, el estancamiento y la caída de la producción. Hoy PDVSA es prácticamente la única fuente de divisas de Venezuela. Pero la petrolera está en muy mala situación. No tiene cash, los pozos están perdiendo presión y los equipos en sus plantas procesadoras necesitan renovación o reparaciones urgentes. La producción diaria es de unos dos millones de barriles diarios –hace 20 años era de tres millones- y los expertos piensan que su producción este año caería otro 10%. En este marco, si PDVSA no paga, se le cerrarían las líneas de créditos de los bancos internacionales; créditos que utiliza para financiar una producción que no deja de achicarse.

Preguntas sobre la liberación nacional siglo XXI

Para no olvidarnos: Venezuela recibe hoy 865 millones de dólares y pagará hasta 2022 unos 3650 millones. Según los defensores del chavismo, en los últimos 20 años Venezuela fue encarnación y vanguardia de la liberación nacional latinoamericana (digamos que “en camino al socialismo siglo XXI”). Pero según estos mismos defensores, la liberación económica pasa, en lo esencial, por acabar con la deuda externa y romper las cadenas que atan a los gobiernos de los países atrasados al capital financiero internacional. ¿Cómo es posible cuadrar estas caracterizaciones con lo que está haciendo el gobierno venezolano en materia de deuda? No encuentro la manera de hacerlo. En otra nota ya señalé el entrelazamiento del chavismo con el capital financiero (aquí). Ahora, tenemos otra dimensión del asunto.

Por otra parte, y dado el antecedente de la extraordinaria renta petrolera recibida por Venezuela en los 2000, ¿cómo justificar el actual nivel de deuda? ¿Cómo explicar las operaciones altamente ruinosas para el país? Más en general, ¿cómo justificar que los ingresos de renta no se hayan volcado durante todos esos años al desarrollo de las fuerzas productivas? En definitiva, ¿de qué liberación nacional están hablando? ¿O nos quieren convencer de que la liberación nacional siglo XXI pasa por aliarse con Goldman Sachs y semejantes, y pagar tasas usurarias?

¿Y que para transitar este “camino de liberación” hay que reprimir a sangre y fuego a los opositores al chavismo? ¿No hay límites para los disparates “nacionales y populares”?

 

Así respondió a chavistas internacionales

cuando le pidieron firma para documento

 

León Moraria comparte con nosotros la respuesta que envió a los chavistas internacionales que le pidieron suscribir el documento de la "Red de Intelectuales y Artistas por la Humanidad" en apoyo a la represión del Estado venezolano. 

Ana Esther: Lamento no poder acompañarla en la firma de este documento inspirado en el supuesto que en Venezuela hay una revolución socialista, lo cual es falso de toda falsedad.

En Venezuela hay un gobierno militar inspirado en el nacional socialismo hitleriano, producto de la difícil coyuntura económica y social que tuvo su expresión en el "caracazo" (27 de febrero de 1989).

Debemos recordar que Hitler surge de la crisis en Alemania,  por similares razones, finalizada la  Primera Guerra Mundial, "Tratado de Versalles".

Los militares que desertan y dan el golpe puchista del 4 de febrero de 1992, con la autorización de la embajada yanqui (Coronel Posey),  entrenados en la Escuela de Las Américas de Panamá y Guatemala, (confesión del propio Chávez), son los mismos que durante 40 años habían reprimido las luchas populares, habían enfrentado la lucha guerrillera,  montado los campos de concentración, los TO -Teatro de Operaciones -  para la tortura y el asesinato de prisioneros políticos (lanzarlos al mar o a la manigua desde aviones o helicópteros). Dos generaciones (1945 y 1958) de luchadores de izquierda, fueron sacrificadas en las cárceles de los gobiernos adeco /católico/ copeyanos. Los encargados de la violación de los derechos humanos fueron los militares anticomunistas, formados en las academias militares, por cuanto ahí no enseñan socialismo, que con Chávez llegaron al gobierno

Por medio del discurso histriónico, demagogo, mesiánico y chantajista de Chávez (maestro de la escena), confabulado con la izquierda claudicante, consiguió el respaldo del electorado. Llega al gobierno sin ningún proyecto político. Tan sólo movido por el sincretismo ideológico, que iba adaptando conforme se le presentaban las circunstancias políticas. Es así como, del justicialismo (peronismo) de Ceresole, salta a la "tercera vía" de Tony Blair, luego coquetea con István Mészáros, para saltar a Nietzsche (filósofo del nazismo).  Pretendía ensamblar la ideología militar con el socialcristianismo  (era copeyano), y el Manifiesto Comunista de Marx y Engels. Inconcebible, Insólito. Inaudito.

Chávez no tenía ningún proyecto socialista ni llegó a saber que es socialismo, su coraza anticomunista se lo impedía

Prueba de ello, en la Constitución de 1999 no aparece por ninguna  parte la palabra "socialismo". Prueba ratificada por los "poderes extraordinarios" que mantuvo durante su mandato, otorgados por la Asamblea Nacional y tampoco los utilizó para consolidar el socialismo. 

De igual manera, la Asamblea Nacional durante 5 años mantuvo el consenso (mayoría absoluta), por cuanto la oposición se abstuvo de participar en la elección de dicha Asamblea (2005)

Los 169 diputados chavistas (total de la Asamblea) tampoco utilizaron esa mayoría para crear las leyes socialistas o haber reformado la Constitución de 1999 y darle el carácter socialista que pregonan en el discurso.

Como vemos el "socialismo y la revolución" sólo han existido  en el discurso histriónico, demagógico, chantajista, mesiánico, montado  sobre el culto a la personalidad y el hiperliderazgo.

Esta farsa de socialismo y revolución fue creada por Fidel Castro, al  recibir al pie de la escalerilla del avión, en el aeropuerto de La Habana, a Chávez, luego de su viaje a la Argentina para reunirse con los  "carapintada", por los cuales sentía especial admiración.

Esa actitud de Fidel, que debía estar informado por el Servicio de Inteligencia del origen anticomunista de Chávez, lo consagra  como "revolucionario" y se lo lanza, como un hueso, al perraje de la izquierda latinoamericana

Es la gran traición de Fidel con el pueblo venezolano y latinoamericano, proyectar la imagen de un militar anticomunista, como revolucionario.

¿Por qué Fidel asume esta actitud frente a Chávez, y la  izquierda claudicante venezolana lo acoge en su seno? Por el hambre de petróleo que mantiene Cuba, indispensable para darle continuidad a la Revolución ante los traspiés que el señor Gorbachov estaba teniendo en la URSS. Era necesario obtener ese petróleo  donde fuera y como fuera. En la defensa de la Revolución, Fidel pactaba hasta con el diablo (Rockefeller su amigo)

En esa gestión, Fidel es invitado a la II toma de posesión de Carlos  Andrés Pérez (2 de febrero de 1989). Venezuela venía suministrando petróleo a Cuba por el intercambio acordado con la URSS que entregaba  petróleo a las refinerías que Venezuela tenía en Europa, y Venezuela se lo abonaba con entregas a Cuba (economía de fletes).  Por el Pacto de San José, Venezuela comienza a suministrarles petróleo a países de Centro América. Proyecto que más tarde se amplía al Caribe y se crea Petrocaribe.

Para Fidel, era más manipulable un cachorro, como  Chávez, que un zorro viejo en política, como Carlos Andrés Pérez. Por lo ocurrido durante estos 18 años, así, ha quedado demostrado. Había que escoger entre el militar Chávez y el político Carlos Andrés. De ese barro viene el fango de la "famosa" "revolución socialista venezolana". Lo demás es historia conocida

Y por esa vía, del discurso histriónico, llegamos a la nefasta situación en que nos encontramos, de hambre por desabastecimiento, escasez, carestía; falta de medicinas; falta de servicio hospitalario; inseguridad por el  fracaso de la educación, la salud, y trabajo estable; ruina y desastre de la economía; parálisis de toda actividad productiva; crisis institucional.

¿Cómo explicar que exista esta situación luego de haber ingresado a las arcas nacionales 1 billón 500 mil millones de dólares en 15 años? 

En este momento en Venezuela hay 30 millones de habitantes sometidos a la escasez de todo y para todo. Los pocos alimentos que se consiguen son inalcanzables por el precio. La inflación llegó a 750% y se anuncia que para fin de año puede estar en 2.200%. Este pronóstico se torna veraz por cuanto terminó el período de siembra y tan sólo se realizó en 30%, por falta de fertilizantes, pesticidas, semillas, repuestos para tractores, etc.

El chavismo ha fracasado de manera rotunda. Las mayorías nacionales (85%) se lanzaron a la calle y llevan 60 días de protestas pacíficas y legales, violentadas por los cuerpos represivos del gobierno (60 muertos, miles de heridos y detenidos).  

Esas manifestaciones son convocadas por el hambre, la pobreza,  el desempleo, la inseguridad. Esas manifestaciones no obedecen a ningún plan desestabilizador del imperialismo. El cual, junto con la MUD, están pescando en rio revuelto. La desestabilización la creó el propio gobierno con sus erradas políticas económicas: devaluación de la moneda hasta  reducirla a polvo. Desde hace tres años, nadie sabe con certeza cuanto cuesta un dólar debido a las erráticas políticas de control de cambios impuestas por el gobierno, Política fracasada, por cuanto el propósito era evitar la fuga de divisas,  pero, resulta que durante estos años, se fugaron  las divisas como nunca antes. Se habla de 350 mil millones de dólares que se fugaron.

El socialismo no tiene nada que ver con el desastre económico, social y  político ocurrido en Venezuela. Pero, la consigna que se vocea en las manifestaciones es contra el "socialismo Hambreador". Es la mayor infamia que el chavismo, por haberse declarado socialista, sin serlo, hace caer sobre el socialismo

La izquierda latinoamericana y mundial debe saber, de una vez por todas,  que en Venezuela no hay ni ha habido ninguna revolución socialista.

El capital y el imperialismo nunca se fueron, permanecieron en la Banca, en  la explotación del petróleo, en la relación comercial con Estados Unidos que se mantuvo en 60%, en el envío de petróleo a Estados Unidos de forma  ininterrumpida durante estos 18 años. La falsa defensa de la soberanía  del país, que culminó en la creación de las empresas mixtas, y ahora pasan a ser dueñas del subsuelo. Por la entrega del Arco Minero (112.000 Km cuadrados). Por la entrega de la Faja petrolera del Orinoco a empresas rusas, chinas, estadounidenses. Por el endeudamiento de PDVSA  lo cual le ha impedido la exploración y explotación petrolera, y condujo a la reducción de la producción, de 3 millones 500 mil barriles diarios (1998), a escasos 2 millones (2017). El descenso en la producción no se detiene.

La última demostración de  que el imperialismo no estuvo ausente durante estos 18 años, se dio esta semana con la venta de bonos a un banco  estadounidense, con descuento del 69%. Regalo chavista para congraciarse con su encarnizado e inseparable enemigo el imperialismo. Luego de haber proclamado "De esa agua no beberé". De tanto anunciar la llegada del lobo, al chavismo le va ocurrir  lo del pastor mentiroso, y cuando en verdad llegue el lobo ¡Nadie le va a creer!

Toda la situación de desestabilización fue creada por el propio gobierno

La "guerra económica" es creación del gobierno ante su evidente fracaso. Ni el imperialismo ni la MUD, decretaron la devaluación de la moneda, los subsidios, el control de cambio; sustituir la producción nacional por  las importaciones de alimentos, medicinas, materia prima para las industrias de ensamblaje (automotriz, alimentos, vestidos, etc.). El gobierno con sus  erradas políticas creó, y alimenta la "guerra económica". El imperialismo y  la burguesía nacional se aprovechan de esa debilidad del gobierno para perseguir sus fines.
El gobierno, en lugar de utilizar la inmensa masa de divisas que ingresaron,  para fortalecer la economía del país y enfrentar el desafió imperialista -vocinglería histriónica - hizo lo contrario, debilitó la economía. 

El imperialismo y la MUD se aprovechan de la situación para arrimar la  braza a su fogón. Pero,  las mayorías nacionales, conscientes como están,  que chavismo y MUD tienen el mismo origen y son lo mismo; han de buscar el camino, la salida, con su vanguardia proletaria, a ésta dificilísima crisis económica, social y política.

La derrota del chavismo es inevitable. Es cuestión de tiempo. Ante esa disyuntiva, lo mejor sería retirarse y dejar la puerta abierta para  el posible regreso. Los pueblos se olvidan pronto del infierno, por cuanto les atrae más, añorar los instantes de gloria.

Un gran saludo
León Moraria. Periódico El Libertario

 

Malaventura, Boaventura

Rafael Uzcátegui 8/06/17 en su blog

En un reciente texto, “Mi posición sobre Venezuela”, el intelectual portugués Boaventura de Sousa Santos intenta justificar su adhesión a un documento internacional que pide el fin a la violencia en nuestro país. Un texto que ha roto el silencio dentro del progresismo internacional sobre las protestas iniciadas el 1 de abril y que ha sido duramente criticado, entre otros, por la llamada “Red de Intelectuales y artistas en defensa de la humanidad”

Uno podría pensar que, al generar grietas en la monolítica opinión de la izquierda internacional sobre el gobierno de Nicolás Maduro, en el marco de su debilitamiento, se debe agradecer estas expresiones. Sin embargo, la opinión de Santos resta más que suma. Incluso, enrarece aún más la comprensión de lo que sucede ahora en las calles venezolanas.

En el texto de una cuartilla, firmado el 01 de junio, de Sousa afirma: “Las cosas no van bien en Venezuela debido a una intervención grosera del imperialismo norteamericano”. Esta idea, básica en su texto, la reitera cuando explica la razón de sus adhesiones: “Lo importante del documento es la búsqueda de una convergencia mínima: parar la violencia en la calle a modo de impedir la intervención militar estadounidense que está en preparación”. En orden de importancia la segunda idea del texto es criticar cuando “los procesos transformadores no van bien” y los “errores de los líderes políticos en tiempos recientes”, sin decirnos cuáles. La tercera es defender a intelectuales criollos como Edgardo Lander y José Quintero Weir, que según ya no cabrían en lo que la revolución bolivariana se habría transformado.

De Sousa pide que se respete “las otras maneras de estar” en la revolución bolivariana – Lander y Weir-, pero el detalle es que niega la propia posibilidad de alteridad, de ser bajo el libre albedrío democrático cualquier otra cosa. Según su razonamiento la única manera correcta de existir en Venezuela es bajo la identidad “revolucionario bolivariano”, pues cualquier subjetividad alternativa o disidencia estaría, indefectiblemente, al servicio del imperialismo norteamericano y allanando su desembarco inminente. Entre esta opinión y la de Atilio Borón hay un continuo

 El argentino es más honesto en pedir, sin ambages, la ofensiva militar del Estado contra los manifestantes. Pues ¿qué otra cosa queda ante la infantería civil de los marines estadounidenses? El texto de Sousa es contradictorio hasta con sus defendidos: Si ellos han decidido presentarse bajo una identidad divergente de “revolucionario bolivariano”, ¿No estarían haciéndole carantoñas, igualmente, al Tío Sam? ¿Por qué Weir sí y no, por ejemplo, Juan Carlos Pernalete?

Los rebeldes de un futuro, afortunadamente cada vez más próximo, harán suya la proposición: “Dime donde hay abuso de poder y te mostraré cómo lo rechazo”, alejados de cierto sectarismo que no permitió pensar, en toda su extensión, a esta intelectualidad.

@fanzinero (Publicado en Tal Cual)

 

Los camaradas de Goldman Sachs

Los “compatriotas” del Goldman Sachs Group Inc. se hicieron de los bonos de PDVSA con un descuento equivalente al 69%


JOSÉ RAFAEL LÓPEZ P. - TalCual 08-06-2017

Cada vez que el narco-régimen de Miraflores percibe que se resquebraja el proyecto hegemónico bolivariano apela a un engañoso antiimperialismo que no trasciende más allá de una maniquea retórica orientada a reunificar su debilitada, fragmentada y desmoralizada militancia.

Sin dudas que el “antiimperialismo bolivariano” es tolerable, conveniente e inofensivo para el poder imperial. No pasa de ser una narrativa perezosa y acomodaticia para el público de galería mientras tras bambalinas ese “despreciable imperio” se ha convertido en el sostén económico fundamental de la “robolución”. Prueba de ello ha sido la venta leonina de los bonos de PDVSA a la empresa norteamericana Goldman Sachs Group Inc. Esos bonos habían sido colocados por PDVSA ante el Banco Central de Venezuela como pago del financiamiento del Estado a la estatal petrolera dado su colapso financiero. Vale acotar que a pesar de ser PDVSA uno de los mayores exportadores mundiales de crudo y también uno de los mayores titulares de reservas comprobadas en el subsuelo, la estatal sufre de una insolvencia financiera que compromete su operatividad como empresa.

El valor real de los bonos PDVSA 2014 era de US$ 2.800 millones (vencimiento 2022), pero fueron rematados por el régimen siniestro de Maduro a los “camaradas” de Goldman Sachs en US$ 865 millones. Los “compatriotas” del Goldman Sachs Group Inc. se hicieron de los bonos de PDVSA con un descuento equivalente al 69%, es decir pagaron 31 céntimos por dólar. Los “camaradas de Wall Street” le han dado al régimen del tartufo de Miraflores un salvavidas financiero de $2,800 millones. Aunque no es extraño que los bancos compren deudas de países con dificultades económicas o en quiebra, esta operación financiera llama la atención porque la misma se da con un régimen que ha cometido graves violaciones a los derechos humanos, incluyendo la institucionalización de la tortura y el asesinato de decenas de ciudadanos. Cosa veredes, el “odiado imperio del norte” socorriendo al iletrado Maduro. Como suelen decir, amor con amor se paga.

Más allá de la pirotecnia discursiva que proclama al Che como ídolo y ejemplo a seguir, los farsantes bolivarianos son practicantes de una genuflexión vergonzosa frente al imperio y al toro de Wall Street. El bastardo de Miraflores, al igual que lo hizo el histriónico Tte. Coronel, sigue privilegiando y protegiendo a las inversiones extranjeras, como nunca lo había hecho gobierno alguno en nuestro país. En la praxis los “camaradas del imperio” se han transformado en los grandes financistas de la facho-revolución bolivariana. Bastaría revisar las negociaciones con Inter American Coal, Chevron-Texaco, Conoco-Phillips, Ruhrkohle, Anglo American Coal y obviamente la más recientemente con Goldman Sachs Group Inc. para entender lo inocuo y falaz de su antiimperialismo.

Son estos antiimperialistas bufos los que le inyectan 860.000 barriles de petróleo y derivados diariamente a la economía del Tío Sam, quienes han pagado religiosamente una deuda externa ilegalmente contraída, aunque ello ha significado declararse en default con el pueblo venezolano (falta de medicamentos, de alimentos e insumos para la industria). Endeudamientos mayormente contraídos por el fallecido Tte. Coronel y continuados por su espurio e ignorante delfín que han llevado los pasivos de la nación a una situación crítica, comprometiendo la capacidad de pagos de la República ante los entes financieros internacionales. Estos verdaderos servidores del imperio han sido quienes firmaron los tratados de la Doble Tributación y el de la Promoción y Protección de Inversiones. Además, tanto el insepulto comandante galáctico, como el ungido Maduro han expresado su voluntad de permanecer en el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias sobre las Inversiones (CIADI) del Banco Mundial,  instrumento supranacional de dominación capitalista contrario a la soberanía y a la autodeterminación de los pueblos. 

Estos sirvientes del imperio han subastado el país al mejor postor a fin de complacer al proyecto hegemónico global, obtener divisas para financiar su bastardo proyecto militarista, así como alimentar sus cuentas bancarias personales. Muestra de ello ha sido la desnacionalización neoliberal de las actividades medulares de la industria petrolera y de minería mediante la creación de las empresas mixtas y los convenios ilegales del Arco Minero del Orinoco. Igualmente, a través de la creación de las Zonas Económicas Especiales, paraísos de explotación capitalista salvaje en el territorio nacional, cuya soberanía ha sido cedida al control del inversionista extranjero.

Son unos renegados ideológicos que en nombre de un antiimperialismo burlesco han privilegiado a los capitales transnacionales a quienes han convertido en socios del saqueo perpetrado en contra de nuestro país, y financistas de su proyecto perverso (Goldman Sachs, etc.). El régimen del indigente mental de Maduro ha sido el más entreguista, servil y antinacional de todos los gobiernos en estos últimos años en Venezuela

Hay golpe constitucional, ahora ¿se confrontará por fuera y desde la reconstrucción de la auténtica base del poder constituyente?

Por Roland Denis / Frontal 27- 6/6/17

                           “… cualquier situación, en una situación política que define su interioridad a partir de las dinámicas relativas a la toma de decisiones colectivas sobre asuntos colectivos, cualquier inscripción de una novedad equivale a la proposición de un sin sentido… al absurdo”.

Hernán Manuso: Pensar una política anárquica

El absurdo como dice nuestro amigo argentino, es el lugar común de toda política de ruptura que muestre su intención libertaria. Mostrar el sentido de un contexto de dominio y al mismo tiempo producir el efecto real y de quiebre, lo que parece absurdo y sin sentido a un sentido común entrampado dentro de esa maraña dominante, es la tarea pequeñita que le toca a todo movimiento con una política que lo confronte. Y claro, estamos terriblemente entrampados dentro de un teatro de guerra entre los dos polos de un mismo interés. ¿Dónde está ese lugar que irrumpe para mostrar la verdadera resistencia?… ese es el juego aparentemente absurdo a la mirada sometida, que tenemos que producir

El golpe por venir

Estamos a pocas semanas de un golpe político-constitucional –donde no veo capacidad de freno– a través del cual una asamblea seguramente elegida por una minoría de electores tomará el poder plenipotenciario lo cual es totalmente inconstitucional y “antichavista” (es decir, sin consulta de nadie, en contra de su majestuosa y alabada constitución del 99 que solo le indica derecho a la nueva ANC que se convoque, se consulte y elija, de redactar un nuevo texto constitucional) y comenzará la tarea de montar un orden propio que tenderá a mantenerlos en el poder y subir cada vez más sus cuotas de autoritarismo y legitimación autocrática del campo del poder constituido. Vaya a saber, a lo mejor Nicolás, frustrado e incompetente, renuncie ante la asamblea y tranquilamente le deje “al pueblo constituyente” un poder presidencial que formará un gobierno transitorio “cívico-militar” al tiempo que le dé la gana mientras destituye y pone o quita a otro tanto, todo esto permitido por la plenipotenciaria ANC.

La forma de este golpe legitimado desde la propia maquinaria chavista está enterita. Y como todo poder producirá la nueva forma constitucional a conveniencia, utilizando en este caso los restos de un visión muy propia del marxismo-leninismo en su versión más stalinista donde el Estado es simplemente una maquinaria de uso, neutral, que servirá a la clase social que lo tome, y en este caso siguiendo las pautas del principio de la “dictadura del proletariado”, el gobierno y la nueva ANC son la representación del “pueblo” –proletariado– en el poder, y siendo así no importa cuán minoría sean; son simplemente expresión y esencia de la condición salvadora de una clase destinada a salvar a toda la humanidad de los lazos de explotación y la desigualdad: una cúpula, un partido, un destino con el cual se autodefinen.

Ese es el manto ideológico que usan tan pesados personajes como Elías Jaua o el mismo Nicolás, Diosdado es más pragmático y sincero al fin dentro de este mundo tan autocrático. Por tanto lo que viene ahora es una verdadera constitución “socialista”, seguramente “chavista” como ya han dicho, etc. Eso no quiere decir – ¡ah paranoia escuálida!– que será una “nueva Cuba”; ¡ni lo ni lo otro sino todo lo contrario! Se hará una mezcolanza de representación liberal acabando con algunas instancias inservibles como los concejales, abriendo todas las puertas a la inversión privada que les interesa y la privatización de recursos, unido a un Estado corporativo-burocrático, como ha sido su hacer todos estos años “revolucionarios”, muy centralizado y con normas autoritarias (“antiterroristas-patriotas”) muy claras, pero completando con caramelos de una utopía disuelta entre Estado social de derecho, derechos colectivos, participación local, comunas, misiones, etc. Todo eso quedará reformateado.

El terrorismo aterrado

Ahora eso no es lo que realmente interesa. Interpretamos en el sentido muy llano que todo esto demuestra no solo la inmensa mentira de las formas, leyes y constituciones de ”Estado”, demuestra el miedo a la rebelión, el miedo terrible de todas estas cúpulas que hoy se matan casi literalmente desde hace dos meses, de verse rebasados por una indignación popular que es descomunal. Es el miedo a perder el poder sin previo contrato con el sustituto y terminen presos, desplazados por entero, despreciados. El miedo de ambos de que explote la insurgencia general que los borre por completo de su monopolio del poder, de la “representación” que hoy en día no es más su permanente monopolización de la imagen y palabra mediática; ese es su terror.

Pero también demuestra el horroroso terrorismo contra los pueblos que esconde siempre el Estado y esta civilización capitalista que podría desencadenarse en cualquier momento, y vuelva una locura este “teatro de guerra social y represión” que vivimos. De todas formas hoy se hará una constitución mañana la desmontarán posiblemente élites más liberales y retornará a la del 99 con todos sus liberales cambios, o harán otra más “más democrática, representativa y descentralizada” o venga un auténtico fascista proyanki, y ponga todo peor. El problema es cómo se hace para resistir, vivir y producir un pensar realmente político emancipativo dentro de esta catástrofe de la cotidianidad que el Estado mafioso, banqueros y sabandijas del saqueo nos han llevado hasta el punto del reviente. Cómo se hace para trascender esta desesperación física que ahoga la inteligencia colectiva y revivir la inventiva política.

Todo reformato del Estado a menos que sea una revolución que tienda a disolverlo por formas radicales de democracia y autogobierno, es siempre una violencia contra la rebelión que lo obligó a ese reformato. Toda “legalización” y con ello descripción y normatización de las instancias creadas por el auténtico poder constituyente (comunas, consejos obreros, por ejemplo), es una forma de matarlas reconociéndolas; borrar su libre albedrío y la expansión ilimitada del poder constituyente que brota permanente y convertirlo en “formas del poder constituido”; capturarlas, convertirlas en hilos donde su ley se la ha impuesto el Estado, habiendo nacido y constituido para negarlo; ¡qué cosa tan perversa que puede ser la “democracia” formateada en leyes que se hace para contener su potencia! Pero en fin si no hay quien le pone freno y el propio movimiento popular juega a esa ilusión, no hay nada que hacer, se las tragan.

Ahora este reformato hoy se hace increíblemente como una simple maniobra política para no enfrentar las elecciones que sus propias normas le imponen; y esto los lleva a locuras como la resolución del TSJ, donde se borra de un plumazo toda forma de democracia participativa (¡el caramelo chavista favorito!) haciendo de la ANC, un partido único plenipotenciario y de representación absoluta que no necesita de la aprobación de nadie, un antro de expoliación completa de todo el principio más preciado del liberalismo progresista que es el ejercicio directo y refrendario de la soberanía política de un pueblo. Esa resolución es la ley, su forma, su norma, del golpe constitucional y burocrático

Y lo más increíble. Todo está impuesto a la machinberra, como instrumentos momentáneos de una táctica política que desgaste a la oposición, siguiendo la tradición de las cerca de treinta veces que se ha hecho el mismo cuento de imponer “nuevas constituyentes y constituciones” en nuestra historia republicana. Es todo menos el producto de un movimiento constituyente producido, articulado, pensado colectivamente, desde los emporios del pueblo en lucha

Luego la cosa es bastante más complicada y hasta peligrosa, a sabiendas que la oposición en sus facciones mas fascistas que tienden a desplazar al democratismo de las protestas cívicas sin política propia sino la pura rabia e indignación del “vete Maduro”, sigue un plan “democrático” de protesta callejera de llevar todo esto al terreno de la “no salida”; es decir, el escenario Sirio, a la guerra y la caotización sin fin. Nada más provechoso a ese protofascismo que este golpe constitucional encaminado. Hecho que crece y que se ha venido cultivando por medio del resentimiento y la rabia y que las redes paramilitares de la “conexión Uribe” van fondeando y atrapando desde el lumpen que se compran hasta muchachos “guerreros” que van sumando a sus filas; cosa que no desmerita para nada la digna rabia popular y sus expresiones genuinas y agresivas, pero atrapadas allí en ese monstruo macabro que crece desde la inocencia civilista y democratista. Los gringos no le han dado el visto bueno a este monstruo, y no pasará nada hasta que no lo hagan. El “socialista” Maduro, para el capital financiero y las próximas entradas transnacionales al arco minero, petróleo, gas, tierras, alimento, es un negoción para ellos. Pero la política y menos la imperialista no es solo la condensación del interés económico. Hay muchos elementos geopolíticos y de interés propiamente del poder político imperial: rehacer un “patio trasero” en América obediente y sin fisuras, retaguardia de su permanente avanzada imperial sobre el mundo. Allí la Venezuela chavista no funciona para nada bien… la “opción Siria” siempre está pendiente, el golpe la legítima, le da su razón de ser.

¿Qué se hace entonces?

La lucha se da donde acontecen los hechos, siempre es un hecho “de situación” que la transgrede o la reafirma. Cuando no es emancipativa y de ruptura donde emerge sin pena la violencia creadora de una revolución, un quiebre de orden, es la resistencia permanente del oprimido a su condición, es la demanda de sus derechos, por lo general pacífica y paciente.

En este sentido, la constituyente en términos masivos no le interesa a nadie. Pocos irán a votar. Funcionarios públicos obligados, los restos de la base electoral del chavismo, algún independentismo “ANTIMUD” irán a votar por el nuevo “kino patriótico” que le impongan. La cúpula de la oposición, ya que nada le interesan ni poderes constituyentes ni escenarios de poder del pueblo, por su misma esencia reaccionaria, tontamente ha podido llenar ese formato mixto –representativo-corporativo– de elección de candidatos suyos y bloquea el golpe. Pero no lo ha hecho, su estrategia de la “sin salida” se ha impuesto. Aún así hay muchos precandidatos, venidos de filas básicamente del chavismo de base, de la maquinaria, de sus líos entre ellos, y un civilismo independiente iluso y no anuente a la MUD que se ha anotado por lo visto (hasta a mí mismo, en una trampa de amigos chavistas con los datos que me pidieron, me anotaron por internet. Me pareció hasta cómica la cosa, la furia por la trampa acometida a estas alturas no viene al caso). Pero en fin, hay un resto de la base noble del civilismo de clase media y el chavismo popular que si no es totalmente ilusa antes de estar buscando quedar y hacer grandes planteamientos para una cosa que jamás va a quedar, que no sea algunos con suerte, en esos quince o veinte días de la mínima campaña de esta “constituyente exprés” pueden ser el punto de partida, junto a tantas plataformas que han expresado su rechazo por completo este juego perverso, de varias cosas que sí delatarían los sentidos y usos del golpe autocrático que se intenta montar, y fuentes de un “otro poder”, desde “otra política” que desde hace más de 13 años no termina de nacer.

Algunas sugerencias para los tiempos inmediatos:

De denuncia explícita y frontal

–El uso por parte de todas las redes políticas, paraestatales y estatales de la ultraderecha interna y continental de estos escenarios de presión y golpe a su propia violencia e intervencionismo externo.

–Por supuesto el golpe constitucional y la absoluta expoliación de las bases mínimas de derechos políticos consagradas en la constitución del 99 (traición del gobierno chavista, a la misma epopeya chavista que los llevó hasta donde están)

–Como esto se ha convertido en un manto distractivo para avanzar en jugadas financieras como de última mega devaluación del DICOM (el mundo aéreo y líquido del rentismo saqueador imponiéndose sobre la tierra y la vida, sobre las necesidades de un pueblo ultrajado por completo en este contexto)

–Como se profundiza la represión no solo a la protesta por ella misma, sino de todo el contexto de una vida social y comunitaria, sindical, de pequeños productores, de protestas locales y gremiales. Es el bloqueo total del ser social que protesta, irrumpe y produce; violencia inducida, fundamental al saqueo por parte del rentismo financiero y el Estado mafioso.

–El uso de esta maniobra autocrática por parte de los grandes intereses capitalistas que esperan que se abran las bases constitucionales de un proceso de venta y privatización de recursos estratégicos de la nación que el desespero de las cúpulas mafiosas, que no les queda un dólar de reservas, no paran de sincerar su intención en ese sentido.

–El intento de constitucionalizar un Estado burocrático-corporativo-militarista que tiene muchos años avanzando, sostenido en ese “pacto perverso” con lo que han llamado el “estado comunal” (apoyar a su utopía colectivista local y normatizada a cambio del silencio y la obediencia política) y la burguesía parásita rentista de viejo y nuevo cuño.

De fabricación movilizadora e invención política genuinamente constituyente

–Configurar por medio de la ilusa confrontación por venir entre las bases candidaturales y las cúpulas a ser electas por imposición de maquinaria, cualquier cantidad de asambleas y foros de debate que permitan reabrir el hecho político y a resistencia activa, antagónica a los vampiros cupulares que dirigen la polarización dominante.

-Garantizar la formación –y esto es lo más importante– de instancias de “poder originario” que permita generar un asambleismo generalizado, confrontado al golpe burocrático y al violentismo imperial

–Hacer de ellas por medio de la acumulación de sujetos de la amplia diversidad popular (mucho más allá del implosionado chavismo) verdaderas fuentes de un poder constituyente originario que tenga como propósito dos puntos fundamentales: crear las condiciones para el ejercicio emergente del “gobierno popular directo, territorial y organizado” en caso que esta sórdida situación nos lleve a niveles superiores de violencia entre facciones y vacíos de poder terriblemente destructivos. Y por otro lado garantizar que la derrota de este golpe constitucional (la abstención y la protesta activa ante él) se conviertan en el punto de partida de un renacer revolucionario, amparado en un poder originario y constituyente de base (cívico-militar para nunca olvidar el papel de las armas en estos casos).

–Producir desde todos estos momentos de encuentro articulados en asambleas por pueblo y ciudad, un verdadero saboteo a toda esta patraña burocrática, golpista, reaccionaria que se nos quiere imponer. Un saboteo abstencionista, concientizante, movilizador, extraño totalmente a toda manipulación reaccionaria de una derecha dirigida desde Miami. No se trata de bandas fascistoides creando caos, se trata de una resistencia viva, agresiva, que hasta la decena de buenas almas que puedan colarse dentro de esa asamblea constituyente pueden perfectamente colaborar en su crecimiento.

–Reiterar, el problema ahora no es la ilusa discusión en las bases de las bonitas cláusulas que habrán de agregarse en un eventual texto constitucional. La tarea es de un verdadero poder constituyente que hable y actúe organizando un auténtico nivel asambleario de base articulado nacionalmente que reviente máscaras y le devuelva rostro a nuestro pueblo a través de su propio proceso de debate y encuentro político. En otras palabras, el problema no es normativo es de poder.

Estas son algunas propuestas dentro de una situación y un sentido común que se nos impone. No importa el texto constitucional que vega o se defienda como el actual, lo que importa es el modo expoliador de su imposición, por lo cual solo será empleado en función de los intereses del mando impositivo. No son la leyes las que hacen lo humano, somos nosotros los únicos que tenemos derecho a construirlas en función de una necesidad común, lo otro es pura violencia de la cúpula de dominio contra la sociedad, es pura basura autocrática, tanto como la riqueza material e inmaterial que nos expropian día a día.

Decimos que estas son denuncias y tareas que ya se están moviendo y presionando. Personalmente sigo guardando el mismo pesimismo dado el desastre material que nos ha llevado todo esto en nuestra existencia material y la fragmentación colectiva que esto supone, pero las urgencias son portadoras de acontecimiento posibles por los cuales vale la pena luchar estando al borde de situaciones límites donde nos estamos jugando el destino como pueblo, como colectividad e incluso como individuos.