…Un homenaje al individuo Nin sólo puede ser peana de oportunistas, o en el mejor de los casos, una inútil y emotiva evocación. Nos hace falta un balance; no mitos y héroes, que sólo sirven para forjar nuevas cadenas y proclamar “necesarios” jefes, herederos de no se sabe bien qué legado de gracia, quimera y pureza, con el que refundar ese partido de izquierda plural con los restos del naufragio estalinista e izquierdoso
Agustín Guillamón
Veíamos en la nota anterior la consecuente actuación contrarrevolucionaria de Andrés Nin y su corriente histórica según el mejor documentalista actual sobre la “guerra civil”, Agustín Guillamón. Lo que queremos iniciar ahora, más que insistir en la RESPONSABILIDAD CRIMINAL DE NIN, es una explicación global sobre la metodología misma de la contrarrevolución socialdemócrata (Leninista/Trotskista):
sintetizar el tipo de ideología empleada, de propaganda, de directivas que llevan necesariamente a el triunfo de esa estrategia contra la autonomía del proletariado y a favor del Estado burgués y la contrarrevolución.
Resumamos y retengamos los puntos claves sin detenernos en lo que no hicieron nunca los dirigentes del POUM (es evidente que nunca estuvieron del lado del proletariado contra el Estado burgués, ni nunca apoyaron los órganos de clase contra el Estado), sino en lo que efectivamente hicieron:
- Fieles a sus concepciones el POUM aceptó la política liquidacionista de la autonomía de clase que fue someter al proletariado al Frente Popular
- Colaboró con todas las fuerzas gubernamentales del Estado burgués en ese sentido: sindicatos (UGT), PSOE, Izquierda Catalana, PCE…
- Fieles al Frente Popular y la Guerra imperialista, el POUM se contrapuso a todas las alternativas de clase surgidas en la lucha contra el Estado, patrocinando la Guerra interburguesa (fascismo/antifascismo)
- Su nacionalismo burgués (catalanismo) lo planteo como compañero de ruta de la Izquierda catalana y la socialdemocracia de Cataluña (¡durante años ni publicaban materiales en castellano sino solo en catalán¡) y contra los esfuerzos internacionalista de las organizaciones clasistas, anarquistas, internacionalistas.
- “Económicamente” se plegó a la política estatista y sindicalista del Frente Popular (como había hecho el leninismo en Rusia y el propio Nin desde la Internacional sindical roja), buscando liquidar las socializaciones autónomas impuestas por los proletarios en lucha; patrocinó el estatismo, las nacionalizaciones y el “capitalismo sindical”. Fue una forma de quitarle poder social y económico al proletariado en beneficio del Gobierno Catalán que él integraba.
- Patrocinó el sindicalismo desarrollando la FOUS y el entrismo en el socialismo hasta llegar a la colaboración total con la vieja sindical socialdemócrata (UGT) y estatista
- Concluyó “con el enorme paso adelante” de proclamar públicamente la disolución del FOUS en la UGT, es decir en la central sindical capitalista y estatista por excelencia.
- La capitulación de julio del 36, la colaboración con la militarización estatista del proletariado se concluye con la capitulación de mayo del 37, en donde de punta a punta Nin y el CE del POUM están invariantemente del lado del Estado contra los proletarios en la calle (lo que es denunciado por todos los sectores críticos de su propio partido).
- Justamente en julio del 36 asume el papel clave y más protagónico de su propia vida (¡tal vez todavía más decisivo que como funcionario ruso y Gran Jefe de la Internacional Sindical Roja!): el 19 de julio, en la contraposición entre el proletariado armado en la calle gritando “dictadura de la anarquía” y el Gobierno de la Generalidad, Nin no dudará un instante en situarse física y programáticamente del lado del Gobierno.
- Como tal se constituye en parte del Gobierno de la Generalidad (cooptación) que lo recibe con los brazos abiertos para destruir la autonomía proletaria en la calle.
- Como buen estatista y leninista hace primar todos los criterios del Estado sobre los de su propio partido. Tanto su nombramiento como parte del Consejo de Economía, como su cargo como Ministro de Justicia, que Nin gana en el Estado y justifica por la “necesidad” (¿no les suena a los pretextos conocidos de todos los leninistas?), son adoptados para domar al proletariado y contra el más elemental acuerdo de sus propios compañeros (¡algunos de ellos calificarán este acto de “error”, la mayoría de traición y capitulación y así lo gritarán en las luchas!)
- Es verdad que esta gigantesca capitulación de los dirigentes de las organizaciones proletarias, también incluye a los dirigentes de la CNT/FAI (Federica Montseny, Abad de Santillán, Durruti…y muchos otros), cuyo papel de bomberos del movimiento social, y constitución del Frente de Guerra y partida hacia Zaragoza sometiéndose a la República fue decisivo.
- Como Ministro de Justicia, Nin hizo más fuerte la posición del Gobierno de la Generalidad, para disolver y reprimir los comités locales y todas las formas barriales o comunales de organización autónomas del proletariado
- Ello incluyó actuaciones concretas de restablecimiento del orden burgués e reimposición de los organismos del Estado burgués en localidades en donde las estructuras proletarias tenían el control.
- Nin no solo defendió siempre, la unidad sindical, sino la unidad de los partidos socialistas y comunistas (frente único/popular) y la participación del POUM en las conferencias de unificación del PSOE y PCE en el mismo momento que estas estructuras estatales reprimían abiertamente al proletariado y al propio POUM
- En los últimos meses se opone a todas las alternativas de ruptura que el proletariado produce en la calle y contra el ejército de la República defendiendo al militarismo y el Estatismo frentepopulista.
Para mí lo importante no es solo destruir el mito que se hizo con respecto a este señor Nin y mostrarlo como lo que fue realmente, uno de los más siniestros personajes de la contrarrevolución en España, sino que me parece más importante extraer de esa experiencia la clave de la actuación de ese tipo de personaje para asegurar el triunfo del Estado burgués.
¡Nin habrá siempre en todos los movimientos sociales! El leninismo, el estalinismo, el trotskismo y otras ideologías y aparatos socialdemocracia actúan siempre en el movimiento del proletariado. ¡Y actúan de la misma manera! ¡Se dedican a ello, su papel es precisamente ese!
Pero su método, su ciencia, su ideología es siempre la misma. En eso está su debilidad, en eso está para el proletariado la posibilidad de pasarles por arriba. Pero para eso el conocimiento de ese método es esencial. Es eso lo que se trata entonces de extraer los elementos claves de esa práctica, delinearlo lo mejor posible, denunciarlo. No hay otra manera de combatir la historia oficial y sagrada que consagra a líderes y agentes del proletariado construyendo mitos y religiones en torno a los mismos (Stalin, Lenin, Trotsky, Zinoviev, Nin, Dimitrov…)
Aquí solo tengo la posibilidad de presentar un esquema al respecto que iremos ilustrando luego:
- El punto de partida es siempre ideológico: en todos los casos se parte de la ideología dominante, la ideología de la clase dominante…, hasta el concepto de clase social es sociologista y no dinámico: “los obreros son la clase obrera” por eso siempre son ajenos a la lucha histórica del proletariado rural contra el capital y el Estado.
- Todo lo que surge en la protesta y la calle se busca canalizarlo hacia una solución estatal, reformista, democrática, de “poder de Estado”, de sindicalismo, de frentismo…, todo conduce siempre a un frente…popular, incluso cuando dicen que solo quieren un “frente único”
- Considerando al sindicalismo como “proletario” por naturaleza y a los partidos demócratas que se declaran socialistas y comunistas como, más “obreros” que los otros supuestamente por “su origen” y “composición”, se hace entrismo en los mismos, se busca canalizar las fuerzas hacia ellos, hacia la democracia, se preconiza la unidad sindical, la unidad entre “los partidos obreros”, el gobierno de los sindicatos y partidos obreros…
- Todo eso contradice los intereses de la lucha autónoma del proletariado, todo eso canaliza las fuerzas de resistencia al Estado, las rema hacia las organizaciones y Estructuras del Estado, hacia los frentes y reformas estatales: sindicatos, partidos…, etc.
- Cuando eso entra en contradicción con la verdadera lucha autónoma del proletariado, se repliegan sobre fuerzas más centrales del Estado colaborando con su represión abierta como hizo Nin y el POUM asumiendo abiertamente sus funciones EN el Ejército republicano ( por ejemplo contra la deserción, el derrotismo revolucionario y la rotura de los frentes) o mucho antes los leninistas y trotskistas en la represión de Kronstadt o la Maknochina o los proletarios de toda Rusia
Es muy difícil hacer un esquema abstracto de tanta traición, de tanta contrarrevolución destinada explícitamente a liquidar la lucha autónoma del proletariado. Resulta fundamental para conocer los métodos y las trampas avanzar en esa abstracción, pero la misma ideología dominante hace casi imposible hablar en términos tan generales y una y otra vez tenemos que volver a la experiencia histórica concreta
Es lo que me gustaría hacer en notas próximas con Nin y el POUM explicando más sobre la marcha de la historia como siempre fueron cómplices de la República burguesa y sus masacres, como fue que se posicionaron, como mintieron, como trampearon al proletariado para lograr reclutarlo en el Frente, en el ejército, como combatieron a los grupos revolucionarios que se negaban a integrarlo, como colaboraron en la MILITARIZACIÓN concreta de las milicias obreras, etc.
Al respecto hay mucho más que contar con respecto al papel criminal que tuvieron Nin y el POUM con respecto a las fuerzas proletarias que llegaban a España para luchar por la revolución y que naturalmente se contraponían al Estado, al Frente Popular, al Ejército, a la militarización. Pero antes quisiera volver sobre las críticas más decisivas que se hicieron contra Nin y el Comité Ejecutivo del POUM dentro de su propio partido (tendencias revolucionarias)
Pero para mejor inscribir programáticamente toda la práctica de los leninistas en España, y de Nin en particular, es imprescindible remontar al concepto mismo de República, de democracia y en particular a la Segunda República de izquierda y populista. Poniendo en evidencia desde el principio, que la misma fue una estrategia general del terrorismo de Estado contra el proletariado; veremos como el POUM fue desde su origen, por el coqueteo y apoyo (“crítico”) a esa misma república cómplice de todo eso
Nunca denunció las impresionantes y consecuentes masacres que hizo esa república. Además es justamente en esa concepción republicana y democrática, frentista y sindicalista que se encuentra la clave de la metodología contrarrevolucionaria del leninismo y se puede desvelar claramente el papel criminal de toda esa tendencia histórica que debiéramos considerar de sistemática traición a la revolución social del proletariado.