Iván Ramón Vladimir Daza
A manera de síntesis de una corta pero intensa vida, podríamos anotar algunos de sus rasgos biográficos más resaltantes:
Iván Ramón Vladimir Daza, que es su nombre completo, nació en la ciudad de Maracay, estado Aragua, el 4 de julio de 1942, hijo de Lucía Daza, una activa militante del Partido Comunista de Venezuela, para ese momento en la clandestinidad, y del comunista y dirigente sindical autobusero, Luís Mota.
Su madre, Lucía Daza, se ocupaba del trabajo político del PCV en el seno del Ejército, y cuando el partido logra ser legalizado, es una de las militantes que está en el primer acto público de los comunistas, canta “La Internacional” en la Plaza de Toros de Caracas. El PCV era una de las fuerzas más importantes del país, contaba con una organización sindical a escala nacional y con lazos crecientes entre el campesinado, terminaba la segunda guerra mundial y la geopolítica estaría signada en adelante por el enfrentamiento entre dos grandes bloques, uno, con Estados Unidos como potencia hegemónica, y otro, el campo socialista, con la Unión Soviética como su referente fundamental.
En diversas escuelas estudió Iván junto a sus hermanos: Raúl, el mayor, Pável, Armando y Roy, dado que la febril militancia de su madre, colocaba a la familia en condiciones muy difíciles y de extremas limitaciones económicas, situación que se agudiza cuando Lucía y sus hijos deben pasar a la clandestinidad, en el fragor de la lucha contra la dictadura de Marcos Pérez Jiménez, de Caracas salen huyendo a Santa Cruz de Aragua, de allí a Barquisimeto. Iván se va a estudiar al Liceo Caracas, en la capital, donde comienza a participar en la lucha revolucionaria.
El 23 de enero de 1958 es uno de los tantos jóvenes que sale a la calle a participar en el derrocamiento del dictador. Milita en la Juventud Comunista, la JC, y se destaca como uno de los agitadores del periódico “Tribuna Popular”, mientras va siguiendo con mucha atención, y recopila en un álbum, todas las noticias que llegan de la lucha guerrillera en la
Sierra Maestra, donde el movimiento insurreccional cubano, conducido por el joven abogado Fidel Castro, se enfrenta a la dictadura de Fulgencio Baptista.
Trabaja en el Plan de Emergencia, se convierte en uno de los líderes estudiantiles del Liceo Caracas, ya se revela su interés por la medicina. Un poco después llega a Barquisimeto y se incorpora a la JC, su hermano Raúl es el secretario general de esa organización juvenil, que comienza a organizarse en Lara. Vive en la casa de su abuela, Olga Parra, en Barrio Unión, donde también está su hermano menor Roy Alberto. Busca agua potable para el barrio, vende pan dulce, y la gente le consulta sobre sus problemas, atiende a todo el mundo, visita a los enfermos, pone inyecciones. No deja su cuatro ni sus canciones. En ese mismo tiempo, su hermano Pável se destaca como dirigente de la JC en La Guaira.
Estudia en el Liceo Lisandro Alvarado, la JC no es aún la primera fuerza política, pero un más adelante será un movimiento hegemónico en la juventud larense. A partir de una huelga de hambre en el Lisandro Alvarado es expulsado por las autoridades, al igual que otros dirigentes, la represión del gobierno de Rómulo Betancourt se inicia con particular saña en Lara. La organización comunista avanza al tiempo que el auge de masas crece en todo el país, la crisis en el partido de gobierno llega a la fractura, y así nace el Movimiento de Izquierda Revolucionaria, en abril de 1960.
La mayoría de los jóvenes acciondemocratistas se unen al MIR y se alían con los comunistas, Iván se reúne con ellos, los alienta, establece sólidos lazos. La política de alianzas con URD avanza con celeridad cuando este partido pasa a las filas opositoras. Iván y la dirección de la JC amplían el trabajo de masas, logran que las alianzas de las fuerzas populares ganen los Centros de Estudiantes en los principales liceos del estado. Se registran los primeros enfrentamientos violentos entre la policía y los estudiantes en las calles de Barquisimeto. Iván habla por ‘Radio Barquisimeto’.
Toda esta actividad la combina con sus estudios en la Escuela de Música, es bajo, practica con mucha dedicación y forma un grupo musical en Barrio Unión, de arpa, cuatro y maracas. También acude a la Escuela de Artes Plásticas, sus dibujos anuncian a un artista, pero también incursiona en la escultura, con arcilla y con anime. Lamentablemente, unos años después, la DIGEPOL se llevó todas sus creaciones artísticas. Lee incansablemente, sobre la reforma agraria, textos de Lenin, el “Manifiesto Comunista”, de Carlos Marx y Federico Engels, novelas como “Doña Bárbara” y “Pobre Negro” de Rómulo Gallegos, “Lanzas Coloradas”, de Arturo Uslar Pietri, “El hombre mediocre”, de José Ingenieros, “La madre”, de Máximo Gorki, “La vuelta al mundo en 80 días”, de Julio Verne, lee a Unamuno, a Ortega y Gasset, a Vasconcelos, a Rodó, la amplia biblioteca de su casa se lo permite, y –sobre todo- tratados de medicina. Hace gimnasia regularmente, y se va por los campos buscando piedras, las estudia con un microscopio, con unas etiquetas las identifica con sus nombres científicos, todavía se conservan algunos de esos objetos de estudio. Monta un taller de física y química y experimenta con poleas, además, con mucho cuidado construye un telescopio, no son pocas las noches que pasa sentado en una silla de extensión, en la calle, explorando las estrellas y haciendo anotaciones en cuadernos sin líneas.
Es el orador por excelencia en cada manifestación, en cada acto del partido, canta los himnos de la revolución, organiza un grupo coral en la JC, con destacados intelectuales discute de arte y cultura. Luego estudia en el liceo Mario Briceño Iragorry. Las organizaciones revolucionarias en coalición ganan los Centros de Estudiantes, las movilizaciones antigubernamentales se expanden, Iván encabeza la lucha, es reconocido como un líder revolucionario.
En la estructura interna de la JC es encargado de la secretaría agraria, razón por la cual viaja constantemente a la zona de El Tocuyo, Sanare, Quíbor, donde el PCV cuenta con una sólida organización sindical y política entre los trabajadores del Central Azucarero y los pequeños y medianos productores. Conoce en esas andanzas a Ramón París Aldana, y a través de él a Irma París, una hermosa tocuyana, quien sería la esposa de Iván y madre de su única hija: Livia Rafaela Daza París.
Cuando Argimiro Gabaldón prepara y ejecuta la toma de Humocaro, Iván está entre los combatientes que atacan el puesto de la Guardia Nacional, el ataque es parte de un plan del partido comunista, la represión se agudiza en todo el país, el PCV vive una situación delicada, por un lado, el gobierno de Betancourt busca aislarlo políticamente, se desata una feroz represión, en primer término, y en otra dirección: el movimiento popular se levanta.
El pequeño grupo guerrillero de Argimiro Gabaldón no logra consolidarse, unos se dispersan, otros caen prisioneros, entre ellos Iván, que es capturado en El Tocuyo, la DIGEPOL no tiene pruebas contra él, pero le aplican bestiales torturas. Lo envían a la cárcel de Barquisimeto, de la que sale al poco tiempo, producto de las gestiones de su madre. Iván es el encargado del “aparato” de la JC en Lara, con el seudónimo de Alberto. Se inician las acciones guerrilleras.
Es de hacer notar que por la represión policial las actividades propagandísticas de la JC terminaban en enfrentamientos, la masividad del movimiento antibetancourista en Lara crecía incesantemente. Iván denuncia al gobernador Eligio Anzola Anzola y a Benedito Parra de dirigir la represión adeca. En una manifestación, un militante de AD logra colarse y le da un cabillazo en la cabeza a Iván, gravemente herido es trasladado al Hospital Jesús María Benítez. Por radio se difunde la noticia de la presunta muerte de Iván. La policía intenta apresarlo, pero los directivos del centro asistencial se niegan rotundamente a entregarle al dirigente herido, aunque eran del partido de gobierno. La policía mantiene un cerco sobre el hospital, los estudiantes rodean a la policía. La situación es tensa en toda la ciudad. Los médicos sacan a Iván del hospital, se refugia en casas de camaradas, a partir de este momento pasa a la clandestinidad.
Los alzamientos militares en Carúpano y Puerto Cabello fracasan pero revelan una crisis política profunda. El Partido Comunista y el Movimiento de Izquierda Revolucionaria son ilegalizados, sus parlamentarios son detenidos. Fabricio Ojeda, diputado de Unión Republicana Democrática y expresidente de la Junta Patriótica que derrocó al dictador se va las montañas. El partido inicia la organización del Frente Guerrillero “Simón Bolívar”.
Es importante señalar que la victoria de la revolución cubana, que derroca al dictador Baptista, que instala un gobierno revolucionario e inicia una profunda reforma agraria, nacionaliza a las empresas norteamericanas, y enfrenta la invasión de grupos mercenarios organizados por el gobierno de los Estados Unidos, y se declara socialista, tiene un gran impacto en Venezuela y en toda América Latina.
El Partido Comunista de Venezuela en su III Congreso decide la línea de la “lucha armada”. La iniciativa de formar un frente en La Azulita no prosperó, otro tanto sucede en Aroa, estado Yaracuy, donde la represión es feroz, pero será el génesis de un movimiento campesino clandestino de larga vida. En Falcón nace y actúa el Frente Guerrillero “José Leonardo Chirino”, se inician los preparativos del Frente “José Antonio Páez”, en Trujillo, Portuguesa y Barinas, sus líderes son detenidos, entre ellos, Fabricio Ojeda, presidente del Frente de Liberación Nacional, que agrupa a diversas fuerzas que se oponen al gobierno de Rómulo Betancourt.
Los oficiales del Ejército y la Marina que participaron en los alzamientos de 1962 contra el gobierno de Rómulo Betancourt, anuncian la creación de las Fuerzas Armadas de Liberación Nacional, FALN, de las que formaran parte: los frentes guerrilleros rurales, y la guerrilla urbana, que en ese momento impacta al mundo con sus acciones espectaculares.
Iván Daza, desde la clandestinidad, dirige fuerzas insurreccionales. Se casa con Irma París Aldana, y a los pocos días se va para los alrededores de El Tocuyo a organizar el frente guerrillero, bajo la jefatura de Argimiro Gabaldón.
La dirección comunista concentra a importantes cuadros en Lara, el Comité Regional se ubica en la zona guerrillera. La decisión del PCV es llamar a la abstención en los comicios de diciembre de 1963, la situación política es compleja, el frente opositor no se consolida, unos van a las elecciones, otros a la lucha armada. El debate interno en el PCV y el MIR no se hace esperar.
Pável Rondón Daza, hermano de Iván, llega a Barquisimeto, comienza la fase de la instrucción militar de los combatientes que se destacan en las acciones de agitación y propaganda armada en la capital de Lara. En 1963, los dos hermanos, Iván y Pável, salen del país, van rumbo a Cuba, donde reciben entrenamiento militar. Al campamento va en algunas oportunidades el Che Guevara, ministro de Industrias de Cuba y figura ejemplar de la revolución. Regresan a los pocos meses. Raúl, el hermano mayor, está detenido en la cárcel de La Planta, la casa de la familia de Iván es allanada varias veces por la DIGEPOL, y se convierte en un centro de agitación antigubernamental. Lucía anda de cárcel en cárcel buscando a sus hijos y a otros camaradas, mientras se ocupa de las funciones que le da el partido, en la urbanización “José Gil Fourtul” y en la secretaría femenina del Frente de Liberación Nacional.
Iván y Pável se van a las montañas, entre tanto, en Barquisimeto, la policía logra capturar al comité regional de la Juventud Comunista, allí está Armando, que es detenido y torturado, con apenas catorce años, Armando Daza sería uno de los más conocidos guerrilleros urbanos del país unos años después. Lucía, la madre, Raúl, Iván, Pável y Armando, están plenamente incorporados a la lucha insurreccional.
A fines de 1963 están instalados en la zona que circunda a El Tocuyo unos cien guerrilleros, unos permanentes y otros a los que se les denomina, ‘guerrilleros de noche’, porque combinan las tareas clandestinas con sus labores habituales de trabajo. El sindicato de “El Molino” es una de las bases políticas más importantes del PCV en el municipio Morán. Pronto circula por rutas secretas el periódico “El Combatiente”. Otros cuadros se ubican en la parte alta de las últimas estribaciones de la Cordillera de los Andes, allí se organiza la Brigada 31, en la parte baja -bordeando a El Tocuyo- está la Brigada 21, de la que forma parte Iván, la Brigada 11 es la guerrilla urbana de la capital larense.
Todo el año de 1964 es de expansión del Frente “Simón Bolívar”, el PCV ratifica la línea de la lucha armada, pero una parte de la dirección comunista está en desacuerdo, asimismo, en el MIR, las divergencias son cada vez más nítidas. Iván participa en acciones militares, como la toma de Guarico, asedios a puestos militares, pero según lo explica en agosto de 1964, cuando sus hermanos y su madre lo visitan en la zona guerrillera, la función política es lo principal, incluso, habla de cómo trabajan con campesinos de base de los partidos de la coalición gubernamental.
El Ejército prepara su ofensiva, acumula información, son detenidos importantes referentes del trabajo político y sindical. La represión crece, la tortura se vuelve cotidiana en el Teatro de Operaciones y en el Cuartel Corpaguaico. A comienzos de 1965, las fuerzas militares entran en acción, avanzan por todos los senderos, intentan cercar al Frente Guerrillero, conocen la importancia estratégica del mismo. Hay que decir que las dispersas fuerzas del Frente “José Antonio Páez” son incorporadas a la guerrilla larense. Las informaciones que llegan al mando del Frente y al Comité Regional del partido son preocupantes, las recaba un aparato de inteligencia organizado por Pável en el mismo centro de la ciudad de El Tocuyo. Pável forma parte de la Comandancia del Frente. Ya para 1964, Lucía, madre de Iván, está clandestina, se le ha fugado a la policía, Armando está en Caracas, incorporado a las brigadas de la JC, Raúl trabaja en la logística del Frente de Lara y en las comunicaciones con Caracas. La policía intenta dar un golpe sicológico al pueblo, informa falsamente sobre la muerte de Iván Daza.
Tal y como lo cuentan los combatientes del Frente “Simón Bolívar” que están vivos, el cerco del Ejército se acrecienta, pero, aún en estas condiciones tan difíciles, la decisión del Frente fue la de no abandonar la zona, o de lo contrario quedarían las bases de apoyo a merced de la acción represiva. Se registran varios enfrentamientos, el mando militar del gobierno constata que la guerrilla tiene capacidad de combate.
En diciembre de 1964, un hecho fortuito se convierte en un duro golpe para el Frente Guerrillero y para todo el pueblo, Argimiro Gabaldón, comandante y líder indiscutible de las fuerzas revolucionarias muere por un tiro accidental. Pável y Carmelo Mendoza, tratan de salvarlo, lo dejan en la puerta del hospital de El Tocuyo, poco después fallece. Tirso Pinto, dirigente comunista y segundo responsable del Frente asume inmediatamente la comandancia. La represión no se hace esperar.
En abril de 1965 Radio Barquisimeto informa –de nuevo- sobre la muerte de Iván Daza, los estudiantes de los liceos barquisimetanos salen a la calle y reclaman que les entreguen el cadáver. Su padre, Luis Mota, se dirige a las autoridades del gobierno de Lara, que no le dan respuesta. Mota es apresado, lo dejan casi ciego de las golpizas, pasa varios años en la cárcel, Su madre está a punto de caer en manos de la policía, se mantiene clandestina. Unos días después, desde la zona guerrillera llega la noticia: Iván no está muerto. La guerrilla entra en acción. No obstante, destacados dirigentes y militantes del PCV y del MIR caen en los combates, son víctimas de las torturas o van a prisión.
La guerrilla urbana está muy debilitada, las audaces acciones van decayendo. La situación del PCV se torna muy compleja, en la prisión del Cuartel San Carlos, donde está casi toda la dirección comunista y del MIR, se discute sobre las salidas a la situación de aislamiento de la guerrilla y la solidez del gobierno del Presidente Leoni, de AD, que ganó las elecciones de diciembre del sesenta y tres.
A fines de 1965 casi toda la familia de Iván está en prisión, a la madre la capturan en Maracay, es sometida a bárbaras torturas, también a Raúl, los cuerpos represivos allanan las casas de toda la familia, buscan afanosamente a Armando, a Pável y a Iván. La represión es generalizada, el gobierno de Leoni pasa a la ofensiva en lo político y en lo militar, la derrota de la lucha armada, como se le llama a ese período de la historia de Venezuela, se atisba en el horizonte.
Va ganando espacio la tesis de la “Paz Democrática” entre los comunistas, unos hablan de “repliegue táctico”, y los que siempre estuvieron en desacuerdo con la lucha armada proponen buscar un acuerdo con el gobierno y salir de la clandestinidad, volviendo al trabajo legal. La división del movimiento revolucionario se evidenciará un año después, cuando se separen del partido quienes consideraban que la lucha armada debía continuar, y que había condiciones para ello.
En la mañana del 23 de enero de 1966, en un sitio conocido como ‘Las Adjuntas’ cae combatiendo, con su fusil en la mano, Iván Ramón Vladimir Daza, el comandante “Roque”, jefe de la Brigada 21 del Frente Guerrillero “Simón Bolívar”. Tenía veintitrés años. El periódico radial “Noti – Rumbos” da la noticia en un “extra”: “el dirigente estudiantil Iván Daza resultó muerto en un enfrentamiento con el Ejército en el estado Lara”. El gobierno nunca entregó su cuerpo. Unos años después se localiza en los archivos de la Agencia Central de Inteligencia de los Estados Unidos, una foto de Iván muerto, lo que evidencia que la CIA actuó en el estado Lara.
Su madre, Lucía Daza, sus hermanos, Raúl, Pável, Armando y Roy, continuaron en la lucha revolucionaria.
Escrito por Roy Alberto Daza, el 20 / 9 / 2017.