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LA IDEOLOGÍA DE LA CONTRARREVOLUCIÓN

El frente populismo y el antifascismo de Andrés Nin (4)

En el fondo este es el punto clave, el que resume todos los otros. Así como el proletariado revolucionario había logrado en los años 1917/18 transformar la guerra imperialista en revolución social; ahora en los 1936/37 el capital mundial trataba por todos los medios de transformar la revolución social en España, en el mundo, en guerra imperialista

La lucha histórica del proletariado contra la sociedad burguesa y el Estado que había sido determinante desde el principio de los años 30 y había llegado al máximo de su expresión en julio de 1936 con el proletariado autónomo armado y en lucha, en campos y calles de todo el país, había sido desviado de sus objetivos revolucionarios por sus dirigentes formales (de la CNT y del POUM) que se habían plegado al planteo antifascista

Pero para los hombres de Estado (como Nin) o en general la burguesía de derecha y de izquierda, la contradicción entre el proletariado y el capital, entre las luchas históricas y el Estado burgués…es solo un trasfondo vago y secundario y lo que interesa es la lucha entre formas del Estado burgués, entre fracciones capitalistas que controlan el proletariado, entre fascismo y socialismo. Más todavía, lo que les interesa es que el proletariado renuncie a su lucha contra el capital y el Estado y transformar aquella fuerza histórica en fuerza del antifascismo

Si para el proletariado y su lucha el antifascismo fue el peor producto del fascismo, para los políticos burgueses como Largo Caballero, Companys, Nin, Federica Montseny, Indalecio Prieto, Marianet, Abad de Santillán…y tantos otros, el fascismo fue el mejor pretexto para someter al proletariado al Estado burgués en nombre del antifascismo

Ahora bien, desde el punto de vista del proletariado el fascismo NO es algo diferente al capitalismo y al Estado sino una de las expresiones de su propia naturaleza, tan significativa como la República, el Bonapartismo, el Leninismo, el Franquismo, el Nazismo… y tantas otras. Por lo tanto todo planteo de lucha contra una de esas expresiones aliándose con otra es una traición contrarrevolucionaria. En términos todavía más globales esa acción contrarrevolucionaria busca siempre transformar la lucha autónoma del proletariado en guerra interburguesa, la guerra social en guerra imperialista

Todo lo que Nin escribe al respecto, por más fórmulas radicales que use es precisa y coherentemente eso: traición contrarrevolucionaria. A continuación paso a criticar cada una de las fórmulas que Nin utiliza, para evidenciar esta acción contra la revolución, es decir contra la acción autónoma del proletariado en su lucha contra el capital y el Estado

Tesis de Nin: la lucha no estaba planteada entre la democracia burguesa y el fascismo, sino entre el fascismo y el socialismo

Crítica: como se ve Nin no parte de la contradicción entre el proletariado contra el Estado, sino entre formas del Estado o entre espantapájaros. Ya en eso está la trampa burguesa. Pero por supuesto que lo peor es plantear que la contradicción está sólo entre el fascismo y el socialismo porque está suponiendo que el capitalismo y el Estado burgués NO es el enemigo; sino que el enemigo es el fascismo. Con eso Nin está defendiendo la sumisión al Estado burgués y concretamente en 1936/37 al Frente antifascista y a la Guerra burguesa

Además, lo que Nin no dice aquí, es que llama “socialismo” a lo que hay en ese momento en Rusia y al socialismo burgués del Partido Socialista español porque está llamando explícitamente a que los partidos socialistas y comunistas se unifiquen contra el fascismo por el supuesto “socialismo” de ellos. Para los proletarios esa unidad fue por el contrario la unificación estatal que logró quebrar y reprimir al proletariado revolucionario, logrando si se quiere lo que los llamados “fascistas” no habían podido realizar.

Tesis de Nin: La insurrección fascista, pues, destinada principalmente (sic)[1] a ahogar el movimiento obrero revolucionario, lo acelera vertiginosamente…

La tesis de Nin es la del Estado burgués. La mentira decisiva es que hubo “insurrección fascista” diferente a la acción permanente de la represión republicana lo que evidentemente es la tesis oficial de los burgueses republicanos. En realidad la República hizo de todo para reprimir la lucha y organización del proletariado; y cuando no podía más y no lograba aplastar al proletariado insurrecto que seguía haciéndose cada vez más fuete, larga al mismo tiempo acciones represivas y recuperadores burgueses contra aquella lucha. La separación, que incluye el mito “fascista” es solo la forma doble que adopta el mismo Estado burgués para que el proletariado deje de luchar por lo suyo y reclutarlo para su guerra. O más sucintamente: para imponer la guerra que ahogue la lucha revolucionaria

Por último vale la pena recordar que los supuestos “fascistas” no se llamaban así, ni tenían nada que ver con el movimiento que en Italia así se denominaba. Ese insulto o calificativo corresponde en realidad a un modelo ideológico creado, a un bicharraco tipo espantapájaros modelado por los ideólogos del capitalismo internacional unos años antes. Más concretamente es una construcción ideológica inventada principalmentepor los Frentistas del Kremlin y la “Tercera Internacional”. El frentismo siempre había necesitado esa especie de “cucos” o espantapájaros. En ese momento la creación de ese “fascismo”, como asusta bicho, era ya el producto más elaborado del Frente Popular. Era una especie de monstruo ideológico y represivo que había definido Dimitrov y Stalin en función de los intereses de Moscú y de su accionar en la guerra y la paz imperialista. En realidad había sido el frente popular antifascista que en su marcha hacia la guerra imperialista definía y asignaba ese calificativo a todos los enemigos (lo que cambiaba en función de la ocasión). Ese es el origen antifascista del fascismo y al que Nin y en general los Lenin españoles buscaban someter al proletariado (¡y al fin lo lograron!)

Trágicamente debemos constatar que quien liquidó al proletariado revolucionario no fue el franquismo, sino el antifascismo del Frente Popular y en particular el leninismo de los Frente Populistas que fueron los grandes verdugos de la revolución española, como resumiera la compañera Katia Landau.

Tesis de Nin: Esta intervención resuelta de los trabajadores tiene consecuencias políticas inmensas. Los órganos del poder burgués quedan, en realidad, deshechos. Se crean comités revolucionarios por doquier. El ejército permanente se derrumba, y es remplazado por las milicias

Son totalmente cínicas ese tipo de frases para quien prácticamente (como todo el CE del POUM) se opuso siempre a la creación de los comités revolucionarios y reivindicaba la viejas y podridas estructuras sindicales. Y más todavía lo de remplazar al ejército por las milicias: justamente Nin y el CE del POUM, había aceptado la reorganización del ejército permanente y la disolución de las milicias en nombre de la Guerra contra el fascismo. Peor, habían denigrado y reprimido a los milicianos derrotistas revolucionarios que abandonaban el frente de guerra porque no estaban dispuestos a aceptar la guerra imperialista antifascista. Basta agregar que eso mismo formaba parte del doble discurso del CE del POUM que verbalmente decía “nunca aceptaremos la militarización de las milicias” y luego hasta en su acción de todos los días y hasta en sus periódicos centrales se explicaba la necesidad de un ejército disciplinado y se declaraba abiertamente que sin la militarización de las milicias se perdería la guerra contra el fascismo.[2]

Tesis de Nin: La insurrección fascista, pues, destinada principalmente (sic) a ahogar el movimiento obrero revolucionario, lo acelera vertiginosamente, dando a la lucha de clases una violencia inaudita, y planteando claramente el problema del poder: o fascismo o socialismo Lo que se proponía ser una contrarrevolución preventiva se convierte en revolución proletaria

Toda la tesis es una falsificación a favor del Estado burgués…Incluso eso de “principalmente”, con lo que Nin insiste por todos lados (ver también la tesis anterior), como si los milicos tuvieran algún otro objetivo que reprimir al proletariado. Digámoslo claramente eso es mentira y se sabía que era mentira antes: desde hace mucho tiempo el ejército había decidido que había que arrasar con el proletariado y su organicidad; y esa destrucción se había intentado por todos los medios. Fue una decisión Republicana y hasta la misma República de izquierda lo había intentado decenas de veces durante toda la década

Si Nin insiste en “principalmente” es para beneficiar la tesis de que el Estado Republicano es ajeno al “golpe fascista”, que el fascismo es antirrepublicano. Esta ridícula tesis era la de la Internacional de Moscú, la de Dimitrov y Stalin de que el “fascismo” era “otra cosa” peor que el mismo Estado capitalista. Esta ideología absurda que sostenía que el fascismo era un movimiento anticapitalista y feudal, fue dominante en la Internacional Comunista, particularmente desarrollada por el PC italiano (Gramsci, Togliatti…), violentamente criticada por las minorías revolucionarias como la de Amadeo Bordiga y Otorrino Perrone

En la época que Nin estuvo en Rusia se mamaba esta teoría hasta en la sopa que servían en el Kremlin, por lo que no es de extrañarse que Nin repita esta absurda idea. ¡No y veces no! El fascismo era una expresión más del capitalismo como todas las otras y no se desarrollaba contra la república democrática sino que por el contrario era parte de la misma y ganaba las elecciones y los referéndums democráticos. Tampoco era feudal, ni venía del “atrasado Sur” como imaginaban los Togliatti o Gramsci, sino del capitalismo puro y duro

En esto Nin se situaba mucho más acorde con la línea oficial en Rusia que con el entrevero ideológico al respecto que tenía la oposición de izquierda internacional, Trotsky y sus asociados. Pero lo que sigue de la cita es todavía peor planteando que la insurrección proletaria tuviese como alternativas el “fascismo” o el “socialismo” (¡Nin incluye en esto último explícitamente al supuesto socialismo ruso!), cuando sabe perfectamente que la opción que se impuso no fue ninguna de esas dos, que él mismo impuso una “tercera” que era la defensa del Estado burgués “contra el fascismo”

Si las opciones ante la insurrección proletaria era el socialismo o el fascismo ¿Porqué él apoyó la tercera opción la de formar parte del Estado burgués para defenderlo contra el fascismo? ¿Por qué en ese momento decisivo no apoyó la línea de “ir por el todo” e imponer la dictadura revolucionaria CONTRA ese Estado al que él se trepó???!!! ¡¿Por qué ni siquiera levantó la voz contra el Estado y su representante más oficial Companys y por el contrario frente a la insurrección proletaria él eligió estar del lado del Presidente de la Generalidad de Cataluña y por lo tanto de la República Española?!

En realidad Nin como todo “socialista” de Estado , como todo leninista no entiende o se hace el que no entiende que para el proletariado su insurrección tenía por objeto destruir el Estado! ¡Cómo el proletariado lo había proclamado en todas las insurrecciones parciales que se habían desarrollado hasta entonces proclamando el comunismo libertario!

Lo que pasa con los leninistas es que mistifican tanto al Estado que nunca conciben que la opción proletaria no es elegir a quien pone en el Estado, sino que es CONTRA EL ESTADO. La concepción de que el proletariado debe tomar el Estado y no destruirlo es una concepción socialdemócrata y contraria a la revolución y a las clásicas posiciones de Marx o Bakunin

Lo que planteó la represión franquista era la verdad de la república burguesa: necesitaba aplastar al proletariado organizado y armado. Pero cuando se largó a la calle para ello, se llevó una profunda sorpresa cuando el proletariado respondió con una insurrección revolucionaria, que generalizaba decenas de insurrecciones parciales, que se habían sucedido durante toda la década de 1930

Frente a eso lo que Nin plantea aquí es la concepción del Estado en base a una dualidad fascismo o socialismo que, parece radical pero en los hechos niega el antagonismo de clase, ENTRE EL PROLETARIADO INSURRECTO Y EL ESTADO.  Propone en realidad un Frente Antifascista por el “socialismo” burgués del Comité de Milicias Antifascistas que NIN integra. ¡El “socialismo” de Nin incluye sin lugar a dudas la alianza con el Estado ruso y el frente con el “socialismo” español de Largo Caballero o el “socialismo” de lo que él llama “pequeña burguesía”!

Tesis de Nin: relajamiento del mecanismo estatal burgués, descomposición del ejército, de las fuerzas coactivas del Estado y de las instituciones judiciales, armamento de la clase trabajadora, que ataca y vulnera el derecho de propiedad privada; intervención directa de los campesinos que expropian a los terratenientes, y finalmente la convicción, por parte de las clases explotadoras, de que su dominio ha terminado. En las primeras semanas que siguen al 19 de julio, el convencimiento de que el pasado no puede volver, de que la República democrática está superada, es general. Y el impulso de la revolución es tan poderoso que los propios partidos de la pequeña burguesía proclaman la caducidad del régimen capitalista y la necesidad de emprender la transformación socialista de la sociedad española.

El dualismo de Nin es proporcional a su cinismo. Aceptando su lenguaje totalmente sumiso a la ideología estatista se puede admitir que la descripción de lo que sucedió es correcta y coincide con la que hicieron minorías revolucionarias pero es como si él, el CE del POUM y el POUM mismo no existieran y no se hubiesen situado en ninguna parte. En la realidad Nin ni siquiera estuvo a la altura “de los propios partidos de la pequeña burguesía proclaman la caducidad del régimen capitalista y la necesidad de emprender la transformación socialista de la sociedad española”. Bien por el contrario durante todo el auge revolucionario en que el proletariado asumía esa caducidad Nin sostuvo que no se podía “ir por el todo”, nunca aceptó la tesis de abolir el capital y el Estado burgués considerada “anarquista”. En el momento decisivo (julio de 1936) tampoco estuvo de acuerdo en que la “República democrática está superada” y que había que arrasar con ella como gritaba el proletariado revolucionario en las calles y campos de España. Bien por el contrario se paró del lado de la República, defendió sus instituciones y estructuras gubernamentales (tanto el Gobierno de Madrid como la Generalidad de Cataluña)…y se trepó al Estado para defenderlo mejor, constituyéndose él mismo en funcionario, de ese Gobierno, de ese Estado. En fin Nin fue decisivo en la reorganización misma de ese Estado que los proletarios querían demoler para que esto no sucediera. Ese mismísimo discurso cínico y dual fue fundamental para destruir el impulso revolucionario del proletariado.

En síntesis lo que Nin no describe de la realidad es como ese reconocimiento de la fuerza insurreccional del proletariado contra el ESTADO en toda España fue destruido, fue canalizado hacia el antifascismo; o más precisamente como ellos lograron que el proletariado no arrasara contra la República y el Estado burgués y en vez de eso lograron domar/domesticar a los proletarios para que salieran con las banderas republicanas hacia el frente de guerra de Zaragoza. En ese momento NO HABÍA PUNTOS INTERMEDIOS o se arrasaba con el Estado burgués, o se sometía al proletariado a ese Estado y se lo enviaba a la guerra. Nin estuvo abierta y descaradamente por la guerra. Por supuesto que en esto la responsabilidad es todavía mayor en los dirigentes “anarquistas” que renunciaron al anarquismo, a todo lo que antes había proclamado como Abad de Santillán, Federica Montseny, Durruti…  , que entraron en el Palacio de la Generalidad impulsados por la consigna de “ir por el todo” y salieron mansitos, formando parte del Gobierno y sometieron al proletariado a una marcha ordenada hacia el Frente antifascista. Pero sin dudas ese triunfo del Estado burgués, ese milagro republicano fue hecho posible porque los lideres de esa República frentepopulista como Companys, Nin, Largo Caballero…produjeron un discurso tan dual y cínico como el texto de Nin. En dicho discurso el reconocimiento descriptivo de la fuerza insurreccional del proletariado va de par con la propuesta de no atacar al Estado burgués sino por el contrario someterse al Comité de Milicias Antifascistas. Vale la pena citar a Companys que también parte del mismo reconocimiento de Nin:

Ante todo, he de deciros que la CNT y la FAI no han sido nunca tratadas como se merecían por su verdadera importancia. Siempre habéis sido perseguidos duramente; y yo, con mucho dolor, pero forzado por las realidades políticas que antes estuve con vosotros, después me he visto obligado a enfrentarme y perseguiros. Hoy sois los dueños de la ciudad y de Cataluña, porque sólo vosotros habéis vencido a los militares fascistas, y espero que no os sabrá mal que en este momento os recuerde que no os ha faltado la ayuda de los pocos o muchos hombres leales de mi partido y de los guardias y mozos.

No puedo, pues, sabiendo cómo y quiénes sois, emplear un lenguaje que no sea de gran sinceridad. Habéis vencido y todo está en vuestro poder; si no me necesitáis o no me queréis como Presidente de Cataluña, decídmelo ahora, que yo pasaré a ser un soldado más en la lucha contra el fascismo. Si, por el contrario, creéis en este puesto que sólo muerto hubiese dejado ante el fascismo triunfante, puedo, con los hombres de mi partido, mi nombre y mi prestigio, ser útil en esta lucha, que si bien termina hoy y mi prestigio en la ciudad, no sabemos cuándo y cómo terminará en el resto de España, podéis contar conmigo y con mi lealtad de hombre y de político que está convencido de que hoy muere todo un pasado de bochorno, y que desea sinceramente que Cataluña marche a la cabeza de los países más adelantados en materia social.

Como se ve toda la contrarrevolución razona en los mismísimos términos que Nin lo hace en el texto….El proletariado ha triunfado y tiene el poder, el asunto es que no se afirme como poder de clase contra el Estado y para ello la propuesta contrarrevolucionaria es una sola: que sus jefes participen en el Estado y se dediquen a sacarle a los proletarios esas locas ideas de “ir por el todo” y/o “dictadura de la anarquía” e integrarlos a una guerra contra los “militares fascistas”.

Claro que nosotros no podemos afirmar que en ese Estado todos estaban de acuerdo con esos “militares fascistas” en que lo principal era hacer desparecer al proletariado de la historia, como efectivamente lograron. Pero lo que si sabemos que tanto los “militares fascistas” como los “gobernantes antifascistas” estaban dispuestos a bombardear Barcelona con tal de que liquidar al proletariado como clase autónoma como habían hecho desde siempre Azaña, Zamora, Companys, Largo Caballero…

Tesis de Nin: La única salida inmediata de la situación era coordinar el empuje de las masas a instituir un poder vigoroso, basado en los organismos salidos de las entrañas de la revolución, como expresión directa de la voluntad de los que desempeñaban un papel predominante en la lucha contra el fascismo

Aquí Nin confiesa claramente su papel contrarrevolucionario: coordinar el empuje de las masas a instituir un poder vigoroso, basado en los organismos salidos de las entrañas de la revolución…llevándolo a la lucha contra el fascismo que ya se afirmaba como la consigna misma de los Estados burgueses que empujaban a la Guerra Imperialista. Está confesando directamente que la función de los leninistas en el mundo era canalizar (“coordinar) el empuje de las masas basado en los organismos revolucionarios hacia el antifascismo, que si era una política burguesa y Estatal de los Estados Imperialistas (ruso, inglés, francés, yanqui…etc.)

En forma más directa solo se podría decir que se asignaba como tarea fundamental el destruir el empuje vigoroso de las masas basado en la fuerza de los organismo revolucionarios…, para llevarlos a una política de colaboración de clases, frentismo, y acatamiento de las órdenes del Estado republicano y en concreto del bando imperialista en el que se situaba el Estado ruso. Si Companys sentía más simpatía por el imperialismo británico, francés o yanqui, Nin por el ruso (apoyo crítico trotskista) y Largo Caballero se había distanciado de los rusos, lo que era constante era la oscilación inter imperialista. Pero eso no cambiaba en nada la cosa, todos coincidían en la lucha contra el negacionismo (negación del capital) y anarquismo del proletariado español y contraponían el frentepopulismo para someterlo al Estado.

Tesis de Nin: La CNT y la FAI han coincidido con nosotros, desde el primer momento, en reconocer que la guerra y la revolución son inseparables

Por supuesto que la tesis de la “inseparabilidad” de la guerra y la revolución era la forma elegante en la que se presentaba que haciendo la guerra contra el fascismo se estaba haciendo también la revolución. También sabemos que algunos dirigentes anarquistas “solo aceptaron la guerra hasta ganar en Zaragoza para luego ir por el todo”....En la práctica eso era mentira porque en el frente, como sucedió realmente, la República seguía haciéndole la guerra a la autonomía del proletariado y frente a todo acto revolucionario te tiraban por la espalda. Era imposible hacer la guerra sin descuidar la revolución. Eso implica siempre olvidar que la función esencial del Estado burgués ese desarme y regimentación del proletariado. Invariantemente el Estado hace todo para disciplinarlo, imponer el trabajo y la guerra. Por eso quienes eran enviados al frente para liquidarlos en el antifascismo y no se sometían a las órdenes republicanas, se los insultaba, despreciaba y se los condenaba por romper la disciplina y desertar. En el fondo quienes se creyeron esa mistificación fueron exterminados a tiros u obligados a transformarse en “incontrolados”. Nin nunca los apoyó, al contrario, los condenó y los hizo perseguir

Esto en cuanto a la falsedad de la tesis de que la guerra y la revolución eran inseparables, en realidad la guerra y la revolución se contraponían totalmente y siempre se contrapondrán. Como en 1914/18 la guerra imperialista y la revolución social son fenómenos esencialmente contrapuestos como lo habían sostenido entonces las fracciones derrotistas revolucionarias y como en los años 30 sostuvieron coherentemente las fracciones comunistas italianas, alemanas, mexicanas…en publicaciones como Prometeo, Bilan, Comunismo (México)…Si la guerra avanza liquida totalmente a la revolución y si la revolución social se impone se rompen los frentes de guerra y se quiebra la guerra imperialista misma como sucedió en Europa central y oriental en 1917/18

El cinismo populista de Nin, lo hace afirmar que coincidieron con la CNT/FAI pero no dice que coincidió, no con el proletariado revolucionario, sino bien por el contrario con quienes abandonaron la revolución social para incorporarse al Gobierno y someterse al frentepopulismo. Es decir coincidió con la contrarrevolución, se fusionó con toda la contrarrevolución estatista y frentepopulista. ¡También coincidió con Companys, Largo Caballero, José Díaz, Vittorio Codovila…!

Esto de que al fin los “anarquistas” aceptaron “hacer política” confiesa en realidad que lo que propone Nin es la propuesta gubernamental y si está tan contento en esa coincidencia es porque es una coincidencia entre hombres de Estado, porque Nin coincide con quienes abandonaron en ese mismo acto su “anarquismo” y traicionaron a sus compañeros en las barricadas haciéndose también hombres de Estado. Esa es en última instancia la labor ideológica de siempre del leninismo:

-       quebrar la protesta social y lucha contra el capital y el Estado

-       cooptar hacia el Estado y hacia el esfuerzo capitalista y laboral que las tareas democrático burguesas del capital necesita

-       denominar “socialismo” a ese desarrollo del capital

-       en fin liquidar totalmente la autonomía proletaria e incorporar al proletariado a los antagonismos imperialistas: “antifascismo” por el “socialismo” ruso aunque se lo critique por burocrático.

En realidad todo el leninismo (incluyendo muy particularmente el trotskismo) siguió con sus apoyos “críticos” ese camino capitalista de sustento del capitalismo e imperialismo ruso


[1]Hasta eso de “principalmente” es una falsificación burda que ni el propio Companys sostuvo. La represión franquista, como toda la represión republicana o más exactamente como toda la represión del Estado burgués de la última década había sido destinada exclusivamente  ) a ahogar el movimiento obrero revolucionario.

[2]No sé si tendré oportunidad de hacer una nota sobre esta práctica militarista y represiva del POUM contra el derrotismo revolucionario pero existe amplia documentación al respecto y si hay compañeros dispuestos a estudiarla puedo proporcionar  detalles sobre cómo acceder a la misma.