Repudiamos levantamiento de inmunidad parlamentaria a Freddy Guevara y “ley contra el odio”
Partido Socialismo y Libertad 9/11/17
Esta semana la fraudulenta e ilegítima Asamblea Nacional Constituyente (ANC) ha lanzado dos ataques brutales contra los derechos democráticos. El primero de ellos ha sido el allanamiento de la inmunidad parlamentaria y la emisión de una orden de detención contra el vicepresidente de la Asamblea Nacional, Freddy Guevara, por supuestamente haber promovido protestas entre los meses de abril y julio de este año. El segundo ha sido la aprobación de una “Ley Constitucional contra el Odio, la Convivencia política y la Tolerancia”
Más allá de que como opositores de izquierda al gobierno, no tenemos nada que ver políticamente con la MUD, y particularmente con Voluntad Popular, partido del cual Guevara es dirigente, entendemos su persecución como parte de una ofensiva antidemocrática que arreció luego de la derrota del gobierno en las elecciones del 2015.
Hoy está claro que la Asamblea Nacional ha sido liquidada de hecho, siendo suplantada por la ANC. El gobierno desconoció lo expresado por el voto popular luego de quedar en minoría en el parlamento, optando por eliminarlo. Lo mismo hizo al perder las elecciones en la Alcaldía Metropolitana de Caracas, creando una autoridad paralela y transfiriéndole parte de las competencias y presupuesto, para luego encarcelar al alcalde.
Estos ataques no se han limitado a la oposición patronal, durante largos años se han dirigido contra los sectores obreros y populares, con asesinatos y encarcelamiento de dirigentes obreros, campesinos, indígenas y populares. La MUD dejó correr esos ataques gubernamentales pues los consideraba favorables a los intereses de la clase capitalista, y solo cuando sufrió en carne propia la persecución gubernamental hizo denuncias sobre la deriva dictatorial del chavismo. Pero aún en estos casos la oposición patronal ha sido inconsecuente en la denuncia, pues siempre ha estado dispuesta a pactar con el gobierno, como ha quedado demostrado con su participación en las elecciones fraudulentas regionales. Por ello la MUD hoy es repudiada por millones de venezolanos que han comprendido el rol colaboracionista de esa oposición patronal cuyas capitulaciones han servido para sostener al gobierno de Maduro, y que además avala el paquete de ajuste que aplica Maduro.
Nuestro partido repudia sin ninguna duda la persecución y la criminalización de toda disidencia; de toda opinión opositora; la proscripción electoral de la mayoría de los partidos; el encarcelamiento de sindicalistas como los miembros de Fetracarabobo; la desaparición forzada de militantes de izquierda como Alcedo Mora, la represión asesina contra las personas que protestaron entre abril y julio, la destitución arbitraria del gobernador electo del Zulia, y en definitiva la imposición de un Estado policial al servicio de mantener en el poder a la repudiada boliburguesía.
La “ley contra el odio” es una nueva herramienta represiva para sofocar los últimos espacios de libre expresión que quedan en los medios electrónicos y las redes sociales. Pero además permite la ilegalización de partidos políticos, el cierre de canales de televisión, emisoras radiales y periódicos, el castigo con durísimas penas de 10 a 20 años de prisión a quienes opinen contra el gobierno. Detrás del hipócrita discurso de la promoción de la paz lo que se esconde es la voluntad de silenciar las voces de ese 87% de la población que repudia al gobierno y aterrorizarla para que no se movilice.
Ahora más que nunca es necesario redoblar la organización de los trabajadores y los sectores populares para derrotar a un gobierno Hambreador, que aplica un brutal ajuste contra el pueblo trabajador y recorta las importaciones de alimentos y medicinas para pagar una deuda externa ilegal e ilegítima.
Que pretende atornillarse al poder apoyándose en los militares y ejecutando toda clase de fraudes electorales.
Llamamos a la más amplia unidad de los trabajadores, los campesinos, la juventud, las mujeres, los indígenas, estudiantes y sectores verdaderamente revolucionarios para construir una alternativa política que luche consecuentemente contra el gobierno y que presente un programa para salir de la actual crisis, partiendo del no pago de la deuda externa, la nacionalización del 100% de la industria petrolera, la confiscación de las propiedades de la boliburguesía y los empresarios de maletín que sobrefacturaron importaciones, para garantizar la reactivación y reorganización de la economía sobre nuevas bases democráticas, al servicio del pueblo trabajador.
VZLA La crisis del modelo político nacional
Humberto Decarli / El Libertario 9 nov. 2017
La coalición opositora nucleada en la MUD. atraviesa un proceso de desmoralización motivado a los eventos comiciales para elegir gobernadores, alcaldes y presidenciales. En la praxis se encuentra paralizada y fracturada por su posición frente a las políticas gubernamentales. El oficialismo fácilmente los estremeció con el llamamiento a elecciones regionales de gobernadores lo cual prendió la mecha de las distintas formaciones que la integran y las aledañas.
Efectivamente, la tentación clientelar hizo ignorar la parcialidad del órgano electoral y así desmontar la iniciativa de la calle sostenida por cuatro meses. Acción Democrática, Un Nuevo Tiempo y Avanzada Progresista son organizaciones colaboradoras de la gestión madurista y siendo consecuente con sus posturas, inmediatamente anunciaron su participación en las elecciones del 15 de octubre.
Primero Justicia, Voluntad Popular, la Causa R y Bandera Roja manifestaron sorpresivamente su presencia en ese evento. El grupo de María Corina Machado, Vente Venezuela, y el de Antonio Ledezma, Alianza Bravo Pueblo, no lo hicieron excepcionalmente. Otras formaciones como el M.A.S. y pequeños partidos también dieron su aquiescencia a concurrir. El llamado chavismo no madurista hizo causa común con quienes aprobaban asistir e hicieron un llamado a votar.
LA FRAGILIDAD DE LA MUD
Cuando se anunció oficialmente las elecciones de octubre se produjo una fase de cuestionamiento dentro de la oposición. Acción Democrática y los otros partidos colaboracionistas cayeron en el anzuelo lanzado porque estimaban que su lucha era en esencia electoral. Los restantes partidos opositores coincidieron en esta movilización a pesar de la posición previa de Voluntad Popular de activar la calle.
No fue ninguna jugada magistral sino la endeblez de una liga opositora sin muchas perspectivas y sin sentido alguno de la historia. Se les olvidó el cuestionado poder electoral en manos gubernamentales. Ya antes lo había demostrado impidiendo el revocatorio y orquestando un fraude con complicidad de sus aparentes adversarios, en la consulta sobre la constituyente.
Los resultados electorales sacudieron a la M.U.D. y la opinión internacional fue diáfana en señalar el fraude cometido. Además, Luis Almagro literalmente regañó a la coalición por su encubrimiento frente al gobierno, dándole una lección de honestidad. Las acciones de Canadá, los Estados Unidos, la Unión Europea y el grupo latinoamericano de Lima, fueron contundentes en acelerar todos los trámites sancionadores de los funcionarios y las iniciativas financieras de la gestión madurista.
LA NATURALEZA CLIENTELAR DE ACCIÓN DEMOCRÁTICA
Hace muchísimo años que A.D. dejó de ser un partido popular para convertirse en una suerte de estructura populista cuya finalidad es disfrutar de los resortes del poder. Pertenecer a un partido como éste significa la búsqueda de prebendas y sinecuras y se lucha para ello. Alcaldías, municipalidades, parlamentos regionales y el nacional así como cualquier intersticio por el cual medrar del erario, conforman el telos de esta clase de organizaciones.
La estrategia adeca pasa por haber obtenido cuatro gobernadores, alcanzar varias alcaldías y participar con su caudillo en unas primarias presidenciales. Es una operatividad fundamentalmente electoral porque se aspira cohabitar con la dictadura y percibir los residuos que le pueda otorgar. Los otros partidos adyacentes como Un Nuevo Tiempo y Avanzada Progresista también participan del mismo criterio para atender la presente coyuntura.
LA AMBIGÜEDAD DE PRIMERO JUSTICIA Y VOLUNTAD POPULAR
Las conductas de Primero Justicia, Voluntad Popular y la Causa R, rayan en las zonas grises electorales. En principio acudieron al acto de los gobernadores donde expulsaron al ganador en el Zulia, Guanipa, y le hicieron un descomunal fraude a Andrés Velásquez que incluyó el paralelismo del candidato de las dos primeras organizaciones, Francisco Sucre. Luego han rechazado asistir a las de diciembre por las alcaldías y proponen ir a las presidenciales.
El argumento para no ir a las municipales decembrinas es la actividad fraudulenta del árbitro electoral pero omiten esta consideración cuando consideran la presidencial. Todo un ejercicio de sofismas para poder racionalizar el absurdo. Se impuso la sinrazón sobre la sindéresis, esto es, la lógica formal fue lanzada al ostracismo.
PANORAMA DESOLADOR
En el ámbito de la oposición oficial hay una depresión generalizada porque tanto empeño en concurrir al acto del 15 de octubre, responsabilizando a priori a la abstención del fracaso para luego denunciar la manipulación del C.N.E., debe obviamente concluir en una crisis de ansiedad.
Aparentemente el oficialismo se encuentra consolidado en el plano interno mas no así en el internacional. No obstante, la crisis económica y social no tiene solución en el marco de las políticas gubernamentales porque hacer algunas rectificaciones de gastos implicaría reducir el saqueo llevado a cabo. Esa situación compleja puede llevar a muchas turbulencias sociales y a una gran conflictividad que ponga en juego la gobernanza.
La incertidumbre opositora colaboracionista contribuye al menos a aclarar el panorama político nacional al descartarse ese frente como referencia nacional. Lo difícil será reemplazar el rol que debía jugar cuya estructura no le permitió alcanzar más allá que ser un socio menor, un siervo de la gleba receptor de los mendrugos concedidos por el poder central.
OPORTUNIDAD PARA NUEVOS ESPACIOS
Vista la polarización PSUV-M.U.D. capaz de estrangular el espacio político en beneficio de quien sustenta el poder, la desmoralización de la coalición opositora pudiera abrir un ámbito de participación ajena a ambos grupos. Sin embargo, no es nada fácil elaborar una opción por diferentes motivos. Primero, la escasez de recursos financieros que pudiese ser cubierto con voluntad de activación así como actividades tendientes para ese cometido; segundo, la carencia de líderes nacionales, regionales o locales por la crisis de la representación lo cual no puede ser cubierto mediáticamente por insuficiente y limitado; tercero, la ausencia de formas organizativas autónomas; cuarto, la inexistencia de movimientos sociales, gremiales y sindicales articulados; quinto, la desconfianza inferida de la coyuntura desmoralizante.
Se presentan algunos partidos, grupos y personalidades tratando de arrogarse ese espacio por llenar pero tienen un óbice, reproducen el estilo y el contenido populista y clientelar típico de los movimientos políticos de la democracia representativa. Incluso algunos todavía reivindican a Hugo Chávez y solo critican a su torpe heredero a quien imputan todas las calamidades. Otros mantienen una actitud típicamente de izquierda tradicional evocando esas iniciativas ineficaces que tiñeron de incapacidad a esos sectores en el pasado.
Crear un lugar nuevo ante la decadencia del cuadro político organizado es el gran reto para la sociedad venezolana sin repetir la experiencia chavista, la más funesta para el país en toda su historia, y la puntofijista, que fue el presagio de la dictadura posmoderna con su corrupción e ineficacia. Son senderos complicados ante una descomposición generalizada creada e incentivada desde el poder en todas sus instancias microfísicas. Es el desiderátum para quienes pretendan residir en un lugar donde valga la pena vivir y eventualmente morir.