Víctor Hugo Morales: Fútbol para Todos unía a la familia
"Hay gente que no tiene otra cosa que un partido de fútbol"
Así que démosle fútbol (y no otra cosa)
[Sic:] “[...] Para que la gente afloje en el reclamo y el recuerdo y la nostalgia del Fútbol para Todos les viene fenómeno esto que está diciendo esta porquería humana de Burzaco en los Estados Unidos.
Si Paladino recibió dinero dios quiera que lo pague, porque todo tipo que mortifica una política pública tan generosa, que le hizo tanto bien a la gente, pero le hizo bien hasta en la salud mental de la gente, esto ya otra vez es la familia dividida en el domingo, con el padre que se va al boliche en vez de estar todos reunidos en torno al living, mirando los partidos de fútbol. Y a veces hay gente que no tiene otra cosa que un partido de fútbol, y ustedes lo saben muy bien, no quiero dramatizar con esto, peno no todo el mundo tiene aunque sea un autito para salir a dar la vuelta del perro.
Es un alivio para muchísima gente. Y lo que quieren ahora es justamente hacernos creer que Fútbol para Todos estaba mal. Están mal los que lo deben haber manejado. Si vos en la ANSES tuviste una buena política pública, que ayudó, que aparece un corrupto, hay un corrupto; en este momento tenés políticas públicas corruptos de gente corrupta.”
Víctor Hugo Morales entrevistado por Tenembaum, 16/11/17.
http://www.plazademayo.com/med
¿Cuánto cuesta (y quién paga) lo que es "gratis"?
En el Fútbol para Todos (fútbol gratis) el Estado gastó más de $ 10.000.000.000.
Además, se han descubierto partidas disfrazadas y hay juicios pendientes que incrementarán esa cifra.
Esos diez mil millones los pagaron los que:
—veían esas transmisiones regular u ocasionalmente;
—no las veían
—no tenían televisor
—no tenían señal
—no tenían electricidad
El gasto EJECUTADO (no el presupuestado) en FpT fue en años del kirchnerismo superior al del Ministerio de Cultura de la Nación (más organismos descentralizados de esa área).
@juandelsur2 Juandel Sur
Creo sinceramente que 45 años son tiempo suficiente para que alguno de los que no se tragaron la historia de las traiciones, que según parece empezara en Punta Rieles, haya salido públicamente a reconocerlo. Modestamente les he dado, en dos libros y algunas apariciones públicas, mucho material para que entonaran su mea culpa. Lejos de ello, hicieron lo mismo que el resto de los hoy defenestrados: mutis por el foro. Ninguno de ellos ha salido públicamente a decir “el Negro tenía razón” como parece que dijo el Bebe en alguna oportunidad. Al tema le pusieron “la tapa”,los mismos tupas que hoy llaman traidores a los que ayudaron a trepar, sin atreverse a empujarlos de sus pedestales.
Lo primero que debería exigir una derrota en los hombres que fueron conducción es una reflexión autocrítica de cuál fue su rol y responsabilidad en el desastre colectivo.Si hay alguien que ha asumido las responsabilidades, he sido yo. Que me equivoqué cuando renuncié al comando general en vez de plantear una discusión para demostrar hacia dónde nos llevaban los planes que estuvieron en la base de la debacle, es cierto, también lo he reconocido. Se me reprocha haber luchado por mi vida y por la de Alicia Rey cuando nuestros compañeros nos acusaron de ser los responsables de la derrota para salvarse ellos, los sabios estrategas cuya principal ocupación era cambiarle el nombre a lo que otros habíamos puesto en funcionamiento y así justificar su estatus dirigente
Lamentablemente, parece que Marxito hace prevalecer su subjetivismo sobre la realidad y para ello pongo un solo ejemplo: cuando rescatamos al Pandorga Cocco Pérez detrás del cementerio del Buceo, al frente del rescate iba yo y yo fui el que hizo bajar su arma al único policía que intentó resistirse. Policía que poco después fue hallado muerto y cuya muerte se le cargó al MLN.
Héctor Amodio Pérez (HAP de ahora en adelante), fue uno de los hombres de aquella dirección “histórica”. Que todos ellos, mientras vivieron, se negaran a reconocer su o sus responsabilidades, es sintomático. Están –aunque se maldigan entre ellos- unidos en la responsabilidad de un desastre de proporciones, que además, costó muchas vidas útiles de hombres y mujeres jóvenes. La flor de una generación. Se equivoca c.e.r. y lo sabe bien. Yo intenté por todos medios cambiar el rumbo, antes y después del Abuso, antes y después de la segunda fuga y después del 14 de abril. Se me tachó de derrotista y de quebrado y cuando la triste realidad demostró que tenía razón se pretendió acusarme de traidor. Y eso fue así durante 45 años, así que no me vengas con excusas falsas. Quien calló fue cómplice y hoy lo siguen siendo, incluso los que como Marxito, devenido historiador, hace llamados para el esclarecimiento de la verdad. No es nuevo, ya lo hizo Zabalza en varias oportunidades, que mentía abiertamente mientras decía luchar por la verdad.
Lo que hoy empieza a comprobarse es que la historia del Uruguay contada por el MLN a través de los verdaderos traidores, es falsa como una moneda de madera. Y eso duele, porque hay que reconocer que la cagaron feo, que negociaron para salvarse ellos, mientras se daba la orden de resistirse con pistolitas de juguete. En resumen, que hicieron lo mismo que yo, que estaba condenado a muerte por un hecho del que me hicieron partícipe de rebote, entre Wassen y el general Cristi. Pero a ellos nadie los condenaba y ellos sí que se vestían de milicos incluso para comandar operativos peruanistas.
HAP se niega a verse a sí mismo, como una parte del problema. Pretende situarse como “inocente” y afuera. No es así. Esto c.e.r., tendrás que demostrarlo. Yo sigo estando a la orden, como siempre. Tú fuiste el que decidiste quedarte al margen. Por eso digo que dejes de amagar.
Marxito aporta detalles en presentación de los videos, que confirman cosas que ya dije desde el 2013. Como militante que fue y conocí directamente tiene mi respeto. Como historiador, creo que es otro fiasco. Ojalá me equivoque, espero la lectura del libro.
Lamentablemente, desde la derecha se aportan más verdades. Ahí está Mapa de un engaño para comprobarlo.
Amodio
Estimado: hace tiempo me vengo ocupando de tus planteos y siempre me dejás colgado. En estos momentos no quiero que me pase lo mismo. Lo que me pedís ya lo expliqué en otras oportunidades. Si no te enteraste, haceme el planteo completo y yo te lo contesto, así si me dejás colgado otra vez me joderá menos.
Abrazo. Amodio
Informamos que el martes 14 de noviembre de 2017 falleció el compañero Rafael De Cárdenas Coelho a los 97 años de edad, en España.
Rafael "El Gallego" De Cárdenas (Nº 257 en el EMR Nº1) permaneció recluido desde 1972 hasta 1976 durante el período del Terrorismo de Estado.
El colectivo de CRYSOL rinde homenaje a este auténtico protagonista de la lucha del pueblo uruguayo y hace llegar sus sinceras condolencias a sus familiares, sus compañer@s y amig@s.
¡¡ Hasta siempre, Rafael!!!
CRYSOL
reproducimos este comentario del libro es: "Donde el faro ilumina. Vida y lucha de Rafael Cárdenas". de Rodrigo Véscovi. Nóos Editorial, Barcelona, 163 págs
El libro transcurre en escenarios tan interesantes y dispares como la Guerra Civil española, la URSS de los años sesenta o el Montevideo de las huelgas salvajes y la guerrilla urbana.
Donde el faro ilumina. Vida y lucha de Rafael Cárdenas, - por Alfredo Alzugarat.
Hacia el final de su vida, con 85 años de edad, Rafael Cárdenas puede considerarse “un tipo con suerte”. Su voluntad de empresa, su independencia de criterio y su infatigable dinamismo, más allá de alegrías y sinsabores, le reafirmó en una autenticidad que ha podido expresar libre y eficazmente. Nacido en Madrid, durante la adolescencia debió convertirse en improvisado marino en un velero familiar que lo trajo hasta Uruguay, su patria de adopción. Volvería a España solo en 1938 con la firme esperanza de defender la República. De nuevo en Montevideo, a la par de estudiar, durante diez años vivió una inestabilidad laboral que lo llevó a apostar por el trabajo colectivo y la autogestión
En 1955 concreta su gran obra: la fundación de COPRU (Cooperativa Obrera de Producción del Uruguay), la primera en su género en el país, que funcionó como taller metalúrgico y agrupó a decenas de operarios. Militante del cooperativismo desde entonces, en 1963 viajó a la Unión Soviética y tres años después comenzó a colaborar con el MLN Tupamaros en la fabricación de granadas. Preso político durante cuatro años en el Penal de Libertad, en 1976 fue expulsado a Barcelona donde aún reside. Desde esta ciudad, incrementó su militancia política intentando reorganizar a los exilados uruguayos, fundó la Casa del Uruguay en esa ciudad y escribió dos libros, Sobre viejos errores (2003) y Amaneciendo va (2004), en los cuales ha dejado expuestas sus disquisiciones de librepensador y su búsqueda de alternativas para la izquierda.
La actual biografía constituye un apéndice de la obra a la que su autor, Rodrigo Véscovi, Doctor en Historia Contemporánea por la Universidad de Barcelona, ha dedicado su labor profesional. Nacido en Montevideo en 1970, su tesis de más de quinientas páginas sobre los movimientos sociales y políticos que cambiaron la historia del Uruguay desde la década de los sesenta ha sido publicada bajo el título Ecos revolucionarios. Luchadores sociales. Uruguay 1968 – 1973 (2003). El descubrimiento del singular personaje, Rafael Cárdenas, es la consecuencia de la exhaustiva investigación que debió realizar entrevistando a más de cuarenta protagonistas de los hechos
La vida de Cárdenas guarda puntos en común con la de otros luchadores que, por distintas circunstancias, han unido en su trayectoria dos continentes y distintos momentos culminantes del siglo pasado. Se le asemejan, por ejemplo, historias de vida de reciente publicación como las de Yenia Dumnova. Un amor en la guerra fría (2004), de Sergio Israel, o Patria en el exilio. Exilio en la patria (2003), autobiografía de Ernesto Kroch. A todos ellos, provenientes de la guerra civil española o de la segunda guerra mundial, como refugiados o voluntariamente, los agitados años previos a la dictadura uruguaya los convocó a un nuevo desafío
El escritor y periodista uruguayo Federico Leicht vuelve su mirada a hechos del pasado, marcado por interrogantes de difícil respuesta. Aquí, algunos extractos esclarecedores.
Revista PAULA octubre 2017
Hace veinte años que Federico Leicht se desempeña en el ámbito editorial, dicta talleres de narrativa, escribe para medios extranjeros y tiene seis libros publicados; entre ellos Cero a la izquierda: una biografía de Jorge Zabalza, El día menos pensado: invasión, golpe y contragolpe (1964-1971) y Orden y progreso: el influjo de Brasil en el camino al golpe de Estado. Su último lanzamiento, 30 Mitos de la Historia Reciente de Ediciones de la Plaza, integra una serie que estará compuesta por tres libros más: 30 Mitos de la Historia Patria, 30 Mitos de la Historia Moderna y 30 Mitos Contemporáneos. Si bien Leicht dedicó varias investigaciones al tema de la dictadura cívico militar, el libro sobre la historia reciente está concebido como una guía. “Este trabajo me permitió abarcar varios aspectos que son mojones, enunciados frecuentes que surgen en distintos trabajos, charlas y conversaciones informales sobre política“, dijo Leicht “En definitiva, es como un breve recorrido por los ejes temáticos que forman parte del relato que se ha construido y que justamente busco deconstruir”
En su nota inicial afirma que “la identidad de un país se construye con base en hechos y experiencias colectivas: pero a veces se foguea a través de la influencia política y propagandística“. Para él las páginas de este libro-guía intentan acercar algunos de los mitos instalados a la luz de la historia “sin embanderarse con la revelación de la verdad. Evidenciar los hechos reales, pese a que de ellos surjan interrogantes... Y hacerlo entendiendo que la historia puede enorgullecernos o avergonzarnos, pero que es una construcción de todos, los que la quieran asumir y los que no“. De fácil lectura y de importancia para tratar de comprender los hechos, incluimos a modo de adelanto cuatro de los treinta mitos como para hacer boca y quedar con las ganas de más.
¿Por qué razón Seregni renunció al Ejército?
En 1968, el general Líber Seregni, jefe de la Región Militar Número 1 lideraba en las Fuerzas Armadas una línea contraria a la conducción del presidente Jorge Pacheco. Su ascendente entre la oficialidad era importante. A fines de ese año, signado por las Medidas Prontas de Seguridad y el endurecimiento de la represión que ejercía el gobierno, Seregni protagonizó un episodio que determinó su alejamiento del Ejército. En su carta de solicitud de pase a retiro, elevada al Comando General del Ejército, Seregni expresó su disconformidad con un artículo de la rendición de cuentas de 1967 que había autorizado una operación inmobiliaria consistente en un canje de propiedades entre el Arzobispado de Montevideo y el Ministerio de Defensa Nacional
Allí expresaba que la “concreción de tal operación compromete seriamente el futuro del Ejército por varios años afectándolo en los campos funcional, económico y aun moral”. Más adelante sostiene que en el asunto “tan importante, de tanta afectación para el futuro del Ejército, que incide tan profundamente en lo funcional del instituto, no se solicitó inicialmente y no se tuvo en cuenta después, cuando fue expuesta, la opinión del Ejército”. El texto de su solicitud de retiro es explícito. No obstante el episodio ha sido atribuido a discrepancias con la actitud represiva del gobierno. Lo cierto es que en su renuncia Seregni defiende la tesis de que un gobierno civil no puede tomar decisiones “que afecten el futuro del Ejército” sin consultar al propio Ejército, defendiendo así la tesis de la autonomía militar, base de la Doctrina de la Seguridad Nacional predicada por las dictaduras militares de Latinoamérica de la época. Luego de tomar estado público, la discrepancia entre Seregni y Pacheco fue utilizada políticamente. El pase a retiro le fue concedido en abril de 1969. El general Víctor Licandro, jefe de la Región Militar Número 4, renunció tras él, aumentando así el desplazamiento de los militares afines a la izquierda del resto de las jerarquías castrenses
¿Álvarez se vinculó con la guerrilla y los políticos?
Gregorio Álvarez egresó de la Escuela Militar a los 20 años con el grado de alférez e ingresó al Ejército, donde tuvo una carrera meteórica. A los 39 años ya era coronel. Apenas ascendió como general, en 1971, Álvarez se transformó en un polo de poder en el Ejército, cuya influencia continuó creciendo con el correr de los años. Sin embargo, generó mucha resistencia entre la clase política antes de lograr su ascenso. Ganó el concurso en febrero, pero el ascenso solo fue aprobado por el Parlamento en setiembre, después de la primera fuga de Punta Carretas. A partir de entonces, no hubo hecho político relevante en más de una década en el que Álvarez no tuviera algún tipo de influencia. Álvarez coqueteó con sectores de izquierda en febrero de 1973, e incluso se transformó en el militar de referencia para el PCU, que llegó a financiar una publicación semanal progolpista denominada 9 de Febrero, que lo definía como “un hombre inteligente, progresista y luchador. En estos años ha luchado empecinadamente contra la sedición de dos formas: la armada, a la cual enfrentó con valentía hasta exterminarla; y la otra forma de violencia que se exteriorizó por los delitos socioeconómicos que asolan nuestra patria”. Como menciona el artículo, a raíz de la formación de las comisiones de los ilícitos económicos, que tuvieron su máxima expresión en los cuarteles Florida y La Paloma (ver punto 23), los Tupamaros le brindaron su apoyo. Fue directo responsable de la detención de Líber Seregni, que en el cuartel de la Región Militar n° 4, bajo su mando, fue salvajemente torturado. Es conocido el odio que le tenía a Wilson Ferreira, pero lo que no es tan conocido es que votó por él en 1971 y que conspiró con él en febrero de 1973, junto al general Esteban Cristi, especulando con el derrocamiento del presidente Juan María Bordaberry y un eventual llamado a elecciones nacionales en el mes de setiembre.
¿Existió un pacto entre militares y tupamaros?
En rigor existieron varios pactos entre tupamaros y militares. En junio de 1972 algunos dirigentes tupamaros salieron de los cuarteles en los que estaban detenidos para negociar una tregua. Para lograrlo, los tupamaros detenidos montaron un plan para engañar a Raúl Sendic que todavía estaba prófugo. Era parte de un plan ideado por los generales Gregorio Álvarez, Ramón Trabal y Esteban Cristi que intentaba obtener la rendición incondicional del MLN-T. Casi al mismo tiempo, militares y tupamaros actuaron en conjunto en allanamientos, señalamientos, operativos y varias violaciones a los derechos humanos. Sin que mediara la orden de un juez, los oficiales del cuartel de La Paloma llevaron a cabo expropiaciones en diferentes empresas y estudios contables en busca de ilícitos económicos. En esas circunstancias, algunos tupamaros participaron en actos de tortura junto a los oficiales contra empresarios acusados de incurrir en actividades financieras ilegales. Los tupamaros torturaron y también colaboraron con métodos de terror psicológico, fingiendo gritos en los calabozos cercanos para que estos empresarios declararan ante los militares que los interrogaban. En el correr de la década del 90', los contactos con los militares se harían cada vez más estrechos. A fines de 1991 se llevaron a cabo una serie de reuniones entre Eleuterio Fernández, José Mujica y Julio Marenales con el coronel Wellington Sarli y el teniente coronel Eduardo Radaelli en un chalet de Parque del Plata, en el momento en que los militares tenían secuestrado a Eugenio Berríos. Estos encuentros se hicieron más frecuentes, en la década del 90', llegando a coordinar cónclaves –a través de la logia nacionalista Tenientes de Artigas- con el objeto de que los tupamaros operaran control sobre los vascos residentes en el país, cuando la visita del rey de España en 1996. En 1999, hubo una reunión con la Iglesia Católica, La Masonería, los Tenientes de Artigas y la dirección del MLN-T para sacar una declaración política conjunta: Es hora de respetar a todos nuestros caídos, reconociendo que, fuera del bando que fuera donde combatieron, lo hicieron con el más alto y honesto convencimiento personal de estar arriesgando todo por esta bendita Patria Oriental.
¿El arsenal de Feldman pertenecía a los Tupamaros?
El incendio en una vivienda desató en octubre de 2009 uno de los casos más enigmáticos de las últimas décadas. Cuando la policía fue a buscar a Saúl Feldman, dueño del arsenal, este mató a sangre fría a uno de los agentes, luego resistió a balazos contra medio centenar de miembros del grupo GEO durante 14 horas y se suicidó. En la finca se hallaron cientos de escopetas, rifles, carabinas, fusiles, subfusiles, ametralladoras, pistolas, revólveres, pólvora, municiones, minas antipersonales, miras telescópicas, chalecos antibalas, visores nocturnos, máscaras antigás, cascos de acero, ballestas, cartuchos y granadas. Más de un millón de dólares en armas. También había computadoras, celulares, agendas y varios documentos de identidad falsos. Las primeras declaraciones del entonces fiscal del Crimen Organizado Jorge Díaz (hoy Fiscal de Corte) fueron: “No se tiene idea a lo que estamos enfrentados, pero descartamos móvil político”. Pocos días después se supo de la pertenencia de Feldman al Movimiento de unificación Socialista Proletario (MUSP). En 2015 Héctor Amodio Pérez confirmó estos datos: dijo que Feldman “recibió cursillos de armas que yo les impartí cuando todavía estaba en la legalidad”. En el proceso judicial, Jorge Díaz citó a Elbio Román, un expolicía que se hizo pasar por Jorge Vázquez en el marco de las investigaciones al ex vicepresidente de Antel, Gonzalo Perera (que fingió un atentado en su contra en julio de 2009). En sus declaraciones Román dijo haber formado parte de un grupo paramilitar dirigido por el propio Jorge Vázquez desde la Prosecretaría de la Presidencia, y como parte del entrenamiento haber recibido cursos de parte de Feldman. El fallecido exministro de la Suprema Corte de Justicia, Julio César Chalar, estudió el expediente y denunció irregularidades en el procedimiento. Afirmó que solo 284 armas en poder del SMA (Servicio de Material y Armamento) coincidían con el primer inventario del armamento incautado. El denunciante concluyó que no coincidían los inventarios del juzgado y la Policía con los del SMA cuando finalmente recibió el armamento. A pesar de todas las irregularidades (o por motivo de ellas) el caso fue archivado sin que nunca se conociera la procedencia ni el paradero de las armas
“Yo soy como el sándalo, cuando me hieren, yo perfumo, ¡eh! Porque yo vivo muy feliz y tengo mucha paz conmigo”. Alberto Fernández, ex dueño de FRIPUR, al comparecer el lunes pasado ante la comisión investigadora que, en Diputados, indaga sobre la financiación de las últimas campañas políticas. Portal Ecos (15/11/17).
“FRIPUR pagó salarios de hambre a los empleados, dejó 900 obreros en la calle, reprimió al sindicato, brindó condiciones penosas en el ambiente laboral, no pagó al BROU, BPS, etc. El Frente Amplio permitió este caos. Su dueño, admirador de Mujica y frenteamplista. Permisivos con los compa”. Daniel Graffigna, diputado Blanco. Su cuenta de tuiter
Una Breve Respuesta a c.e.r.
Para Daniel Irigaray
¡¡ Vivan los compañeros!!
Como tributo al Gallego Rafa
DERRIBANDO MITOS
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