HONDURAS: YA DERROTAMOS LA INTENTONA GOLPISTA DE JOH ¡AHORA HAY QUE SACARLO!
Por Ovet Córdova - PST Honduras
Envió Izquierda Socialista de los Trabajadores (Uruguay)
El 01 de Diciembre hubo un intento golpista orquestado por el candidato presidencial del Partido Nacional -PN- queremos dialogar con todos los luchadores, que como nosotros, están en este proceso de lucha. Creemos que una vez derrotado este giro reaccionario del régimen, sacar a JOH del poder, es en este momento, un objetivo estratégico del movimiento de masas. El Partido Socialista de los Trabajadores -PST- sostiene que JOH al intentar dar un golpe no debe de estar ni un día más en el gobierno. Todos los partidos que se hacen llamar de la oposición creen unánimemente que él debe de entregar la banda presidencial el 27 de enero; nosotros creemos que eso pone a la Alianza y al Partido Liberal -PL- como sostenes de un gobierno que, como decían los policías encuartelados: “dio la orden de matar” con tal de permanecer en el poder.
La puesta en orden del estado de sitio no es otra cosa que un intento de golpe de estado conducido por JOH, los grupos empresariales y las FFAA, el objetivo del mismo era imponer el fraude electoral y así garantizar su coronación como presidente de la República. Esta maniobra autoritaria fue derrotada por la heroica resistencia de las masas que, de los cacerolazos pasaron nuevamente a la conformación de barricadas barriales, piquetes, nutridas manifestaciones y de enfrentamientos con la policía y el ejército, la crisis se desarrolló a tal punto que un sector del Escuadrón Especial “COBRAS” se acuarteló rehusándose a reprimir al pueblo y consiguiendo la simpatía de casi toda la escala básica de la policía preventiva y de tránsito. JOH recibió una derrota táctica, pero aun tiene el control de la situación.
El Presidente golpista, ante el inminente peligro de ser derrotado por la masiva votación anti-JOH, y con la posibilidad de que el TSE declare ganador a Salvador Nasrralla debido a la presión del proceso insurreccional, decidió asestar un auto-golpe de Estado. JOH rompió un importante acuerdo de gobernabilidad que existía entre los distintos sectores de la burguesía representados en el PN, la ALIANZA y el PL; ese convenio consistía en resolver el tema del poder en las elecciones del 26N a través de los mecanismos de la democracia burguesa. Sin embargo, al no ser favorecido por los resultados electorales toma la decisión de apoyarse en la bota militar para certificar su reelección. Pero él no contaba con la inquebrantable disposición de lucha del pueblo y de la rebelión de los policías de base.
La Alianza nos conduce a un callejón sin salida
El fracaso del auto-golpe consistió en que JOH no contó con la audacia de las masas que no siguen la línea conciliadora y desmovilizadora de la dirigencia de la ALIANZA que días antes llamaban a celebrar y no a luchar, que desconocían las acciones de protesta auto-convocadas por los manifestantes y que llegaron a decir que si JOH acepta la derrota estarían dispuestos a defenderlo ante la justicia por medio de un indulto presidencial para él y Matamoros Batson. Sin embargo, las masas insurrectas tuvieron la última palabra, derrotaron el estado de sitio y al golpe mismo. La clave de ese triunfo popular fue el desacato que el pueblo en lucha ha hecho a la postura conciliadora y colaboracionista de Mel y Nasralla que han llegado al extremo de decir que: “hay que quitar las barricadas” “hay que dejar pasar a los carros con dinero, las pipas de combustible y los contenedores”. En los hechos le están diciendo a los manifestantes que sostienen la toma de carreteras, puentes y peajes que hay que dejar gobernar a Juan Orlando, hay que quitarle la soga del cuello y dejar pasar por todas las calles a los camiones del ejército; y que se desplacen libremente para que masacren al pueblo.
Pero ¿Hacia dónde quiere conducir la lucha Nasralla y Mel? Ellos están interesados en usar las protestas y movilizaciones para negociar con JOH. Por eso llaman a luchar cuando están en apuros y desmovilizan cuando se sienten en una posición cómoda para tranzar acuerdos. Su estrategia es luchar por la revisión de actas y así lograr que se declare Presidente a Nasralla y no dicen nada del intento de golpe, y de que hay que sacar inmediatamente a JOH mediante la movilización, porque ellos al igual que JOH están más preocupados por mantener el “orden” y que la lucha no se salga de su control. Como puede observarse, nada de eso le interesa al pueblo en resistencia; las manifestaciones multitudinarias e insurreccionales del 29 y 30N y la movilización del 03D demostraron que la consigna de ¡Nasralla presidente! no tiene ninguna relevancia para el movimiento de masas, lo fundamental para ellos es la salida inmediata de JOH.
Paro Nacional Insurreccional para sacar a JOH
La permanencia de JOH en el gobierno y su fracasado auto-golpe es un hecho irreconciliable con el anhelo que tienen los trabajadores de una transformación de sus condiciones materiales de vida y de sus derechos políticos y democráticos. La derrota al intento de golpe fue solo parcial, para derrotarlo totalmente hay que sacarlo inmediatamente de la presidencia. Él no permitirá un traspaso democrático de gobierno, el enjuiciamiento de los actos de corrupción de su administración, ni de los actores principales del fraude electoral. Un Paro Nacional Insurreccional puede echar por tierra a este régimen explotador y corrupto. Los únicos capaces de realizar dicha tarea política son las masas que están movilizadas desde el 26N. Ellos deben de organizar ya; y de manera independiente, los Colectivos Barriales de Lucha -CBL- en cada barrio, municipio, aldea y centro de trabajo.
Los policías de la escala básica y los militares que estén del lado del pueblo y por la caída de JOH tienen que romper la disciplina con los altos mandos y con los mandos medios que son fieles al gobernador golpista y declararse nuevamente en huelga, esta vez indefinida y pasarse al campo de la lucha junto con sus armas. Ellos deben pasar a formar sindicatos y junto con el pueblo luchar por la elección democrática de sus mandos, y acabar con los tribunales militares.
La clase trabajadora también debe de asumir un rol importante en la organización de las acciones de paralización, como ya lo hicieron en la toma de la maquila en Villanueva, Cortés. Estos paros deben de proliferar por todas las zonas industriales, en el sector servicios, los bancos y el comercio. Hay que cerrar todas las empresas haciendo asambleas y preparando la defensa de los centros de trabajo.
Es urgente que cada CBL prepare reuniones o asambleas y que democráticamente discutan y aprueben las acciones necesarias para sumarse al Paro Nacional Insurreccional, de la organización local se debe de escalar a la de tipo regional y nacional. Por eso hay que organizar en todas partes una asamblea municipal de CBL y preparar un encuentro nacional de CBL. En todas las asambleas de barrio, municipio y nacional deben de participar las organizaciones de la clase trabajadora como los sindicatos y los partidos revolucionarios. Las organizaciones campesinas, negras, indígenas, feministas, LGTBI, estudiantiles, etc. Sus asambleas deben de construir los lineamientos políticos y estratégicos del Paro Nacional Insurreccional; y definir los objetivos de sus acciones para paralizar las principales carreteras, puentes, peajes y la defensa de sus barrios y centros de trabajo.
Todo esto solo será posible si el movimiento de masas mantiene su independencia de la conducción oportunista de la ALIANZA que desea utilizarlas para presionar a JOH y así negociar en mejores condiciones las cuotas de poder que tanto ansían. Nasralla y Mel defienden que se puede sacar al aprendiz de gorila contando 5 mil actas más o contando las de otros departamentos, ahora dicen que todas las actas, revisando las computadoras del TSE, haciendo una segunda vuelta o repitiendo las elecciones presidenciales. ¡Su traición no puede ser más descarada! Los que están en las barricadas en cada barrio, carretera o puente ya lo han dicho muy claro ¡FUERA JOH! La realización práctica de esa consigna solo es a través de un Paro Nacional Insurreccional organizado por los CBL que haga caer a este gobierno y que aplique juicio y castigo para JOH, los magistrados del TSE y todos los funcionarios corruptos del Partido Nacional.
¡Fuera JOH YA!
Juicio y castigo para JOH y su pandilla
Paro Nacional Insurreccional para sacar a JOH
Por asambleas de trabajadores que preparen la huelga general
Por sindicatos de policías y soldados
No a las sanciones de policías y soldados por revelarse a reprimir al pueblo
Que los policías y soldados elijan democráticamente a sus mandos
Fin de los tribunales militares
Por una asamblea nacional de representantes de Colectivos Barriales de Lucha -CBL-, sindicatos, organizaciones populares y policías y soldados que apoyan al pueblo.
Partido Socialista de los Trabajadores (LITCI)
LA INGENIERÍA DEL ESTADO DE SITIO
Con el historiador hondureño Darío Euraque
Roberto García Brecha 8 dic 2017
Darío Euraque es uno de los historiadores hondureños más reconocidos internacionalmente por su trayectoria y producción académica. Entre otros méritos, ha matizado exitosamente la noción de “república bananera”, idea peyorativa con la que históricamente se asocia a los países centroamericanos y que precisamente se inició y ambientó en Honduras a partir de la novela de Williams S Porter (1862-1910). Además de sus obras históricas, Euraque es autor de un libro testimonial sobre el golpe de Estado de 2009, episodio que vivió en carne propia mientras colaboraba con el gobierno del presidente Manuel Zelaya Rosales. Desde entonces, despojado de su cargo al frente de la gestión del patrimonio cultural del país, regresó al Trinity College, en Estados Unidos, donde estudió y es profesor titular desde hace más de dos décadas. Brecha conversó con él acerca de la débil institucionalidad en Honduras y la influencia de Estados Unidos en su país, pero también sobre los desafíos novedosos que enfrenta una nueva generación de jóvenes que ha comenzado a participar y defender con fuerza sus derechos
— ¿Qué hay de novedoso, y también de continuidad, en lo que acontece actualmente en Honduras?
—Hay ciertos fenómenos que sí son novedosos, otros que no, y que si no se comprenden ambos, uno puede menospreciar, reduciendo lo que está sucediendo a la caricaturización de lo que es un país pobre, o “república bananera”. Lo más novedoso es lo siguiente: por primera vez en la historia del sistema político hondureño, desde la independencia hasta ahora, un gobierno que se quiere reelegir –algo nada nuevo para el país– se enfrenta en una elección general a una coalición de partidos integrados en una alianza electoral. Aunque parezca normal en otros sitios, es totalmente nuevo para Honduras, nunca se había hecho eso. La Alianza de Oposición Contra la Dictadura –así se llama– la conforman tres partidos, todos nuevos, generados a raíz de la resistencia contra el golpe de Estado de 2009. Esto también aporta otra novedad, porque no sólo es que están en “alianza” sino que los partidos más antiguos, el Partido Libertad y Refundación (Libre), del ex presidente derrocado Manuel Zelaya Rosales, y el Partido Innovación y Unidad (PINU), socialdemócrata, fundado a comienzos de los setenta, le ceden la candidatura presidencial a Salvador Nasralla, un personaje que en 2011 había fundado el Partido Anticorrupción (PAC). Hasta su título es interesantísimo en un contexto como el de Honduras. Nasralla es un hombre que no tiene vínculos políticos con los partidos antes de 2011 y que es de ascendencia árabe-libanesa. Esto es relevante, dado que en Honduras, aun después del golpe de Estado –no es menor señalarlo–, existió, incluso desde la izquierda, una etnofobia contra la presencia de la “hondureñidad palestina”, en parte porque el gran capital hondureño ha estado en manos de muchas familias de ascendencia árabe-palestina, y en parte porque muchos de ellos, no sólo de familias importantes sino los dueños del gran capital –sobre todo financiero, comercial– y de los principales periódicos de Honduras, radioemisoras y canales de televisión, apoyaron el golpe de Estado de 2009. En ese marco tener a Nasralla como el candidato de esta coyuntura, con ese perfil, es totalmente nuevo en la historia política del país. A ello debe agregarse que, aun si presumimos que no existió fraude –aunque yo creo que existió–, el hecho de que una alianza de estas características, con este candidato, pierda –aunque eso está por verse todavía– con una diferencia de uno o dos puntos es inédito, no sólo en la historia de Honduras, sino de toda Centroamérica.
—Más aun si tenemos en cuenta la débil institucionalidad histórica de los países centroamericanos, y más incluso en el caso de Honduras.
—Hay un hecho que no se conoce fuera pero es importante: Honduras ha tenido 15 constituciones desde la independencia, con todo, ésta bajo la cual se organizaron las elecciones y que fue violentada con el golpe de Estado de 2009 es una de las que han durado más tiempo. Se remite al año 1981, cuando Honduras y otros países de Centroamérica intentaron transitar a la democracia como forma de dejar atrás las guerras civiles. Hasta entonces Honduras, al igual que los países de la región, salvo Costa Rica, había estado bajo regímenes militares que gobernaban dictatorialmente, más allá de que existía otro texto constitucional de 1965 pero al que nadie le prestaba atención. Por lo afirmado, debe tenerse presente que el país ha tenido en promedio una Constitución cada diez o quince años, lo cual tiene una indudable repercusión en todo el sistema político.
Ahora bien, soslayando los períodos dictatoriales, en los pocos momentos en que ha habido gobiernos civiles, esos mismos gobernantes, para mantenerse en el poder y continuar y neutralizar resistencias, han recurrido al fenómeno que está viviendo Honduras actualmente, y que es un estado de sitio. A este respecto es importante mencionar el trabajo de un colega estadounidense, Kevin Coleman, quien fue el primero en generar un registro sistemático del número de veces y la cantidad de tiempo en que, desde fines del siglo XIX hasta los sesenta del siglo XX, Honduras vivió en estados de excepción durante los cuales la población perdía sus libertades de asociación, reunión o expresión. Obviamente que cuando hay una dictadura se pierde eso, pero lo que no se sabe es que los mismos gobiernos civiles y democráticos han recurrido a este recurso: el hecho de que el presidente Juan Orlando Hernández recurra en Consejo de Ministros al estado de sitio ha sido como sacarse una pluma del bolsillo. Es parte de la ingeniería antidemocrática que usan todos los partidos.
Incluso iría más lejos, eso permea muchos impulsos antidemocráticos y autoritarios de la población hondureña en general, y lleva a que la forma de resolver los problemas sea –a sabiendas de la historia de golpes y estados de excepción– recurriendo a la violencia.
—Por lo que explicas, parece que entonces la Alianza es temporal.
—No. A pesar de esta tradición antidemocrática que de alguna manera acabo de caracterizar, hay una serie de factores que incidieron no sólo en que surgiera un Libre, una figura como Nasralla, sino un Frente de Resistencia Nacional Popular, que si bien ha sido golpeado con asesinatos y más, es posible que todo esto sea quizás una transición a una cultura política mucho más madura. Y allí hay factores clave que pueden explicar esto. Uno es que la población hondureña en general –y la población electoral– es bien joven, y en torno a ella surge el carácter no alienado de su comportamiento electoral con los partidos históricos, sea con los liberales como con el Partido Libre. Entonces tenemos un fenómeno extraordinariamente novedoso y a mi juicio bienvenido: la destrucción del Partido Liberal, un partido que definitivamente perdió la visión social que tuvo en los cincuenta y los sesenta, y que más recientemente apoyó el golpe de Estado, ahora cosecha una adhesión de 15 por ciento. Eso quiere decir que las nuevas generaciones de votantes no cayeron en el tradicionalismo.
— ¿Cuánto incidió entonces una figura como la de Nasralla, en su rol de comunicador, relator y presentador de televisión, para cosechar el apoyo de esa nueva generación juvenil de votantes?
—A mi juicio debe añadirse otro elemento que es más estructural que Nasralla y que pasa por el acceso a los medios de comunicación y a una cultura de las redes sociales que no existía tan masivamente en 2009. Desde esa fecha hasta ahora se ha desarrollado toda una cultura de redes sociales que los partidos ya no controlan y que sí la maneja esa juventud, que se articula incluso a nivel internacional. He aquí entonces el vínculo entre ese fenómeno y Salvador Nasralla. Él es ingeniero, estudió en Chile también, pero políticamente no construyó nada en Honduras hasta muy recientemente, y de hecho es conocido en el país por dos papeles muy populares que desempeñó. Uno tiene que ver con ser narrador de fútbol, por radio y televisión. Además cultivó su imagen: es un hombre alto, blanco, lo que en Honduras es una excepción al fenotipo y llama la atención. Es un gran amante del deporte, sobre todo del fútbol, gran defensor de la camiseta hondureña, y tiene una forma particular de narrar o relatar –como dicen en Uruguay– los goles. Entonces miras en sus discursos y parece que nunca se le olvida que ya no está narrando partidos sino que está brindando discursos políticos.
Para finalizar, en torno a su papel mediático, él fundó y conduce un programa de televisión de sorteos que se llama X0 da dinero, muy popular, que se emite en vivo y se ve no sólo en la capital, y que tiene como quince años.
—Resulta inevitable consultarte acerca de Estados Unidos, que ha permanecido extremadamente silencioso en una región donde históricamente su poder se ha impuesto decisivamente.
—Cuando digo Estados Unidos me refiero fundamentalmente a la embajada. No dudo de que tras las sombras esté buscando formas de proteger sus intereses. Pero se da una coyuntura muy especial y creo que es importante no reducirla a superficialidades. Lo primero es la Alianza, algo a lo que nunca se ha enfrentado un gobierno estadounidense en Honduras. Están acostumbrados a los viejos políticos tradicionales, y Salvador Nasralla no lo es. Por otro lado está también el grave problema del narcotráfico. En los últimos cuatro años se han extraditado 16 capos a Estados Unidos, pero eso no quiere decir que desaparecieron las estructuras. Entonces eso es parte de la preocupación, porque en esta coyuntura no desean otro vacío de poder como el acontecido en los meses siguientes al golpe de 2009, cuando los cárteles de México y Colombia prácticamente contribuyeron a la elección de Juan Orlando Hernández en 2013. Y es importante recordar que el hijo del ex presidente Porfirio Lobo –del Partido Nacional, que asumió tras el golpe de Estado–, Fabio Lobo, está preso en Estados Unidos por narcotráfico, condenado a 24 años. No sólo eso: el hermano de Juan Orlando Hernández que es diputado del Partido Nacional ha sido sindicado por uno de los cárteles, el de Los Cachiros, como uno de los puentes del financiamiento que otorgó el narcotráfico a la campaña de Hernández en 2013. Entonces a los estadounidenses les preocupa también que si apoyan a Juan Orlando Hernández –por no querer a la Alianza donde está Zelaya, y que no pueden controlar– apoyan al narcotráfico
En suma, lo anterior debe contextualizarse y analizarse a la luz de lo que es la política interna de Estados Unidos. Recuérdese la investigación en marcha en torno a las relaciones entre el círculo más inmediato del presidente Trump –y quizás él mismo– con los rusos en la campaña electoral que lo llevó a la presidencia. Por otra parte, debe recordarse que el Departamento de Estado no es bien visto por este presidente, todo lo cual parece explicar también ese silencio. En otros tiempos hubiera habido pronunciamientos mucho más fuertes. Trump ni siquiera ha nombrado un embajador en Honduras. Ese es un contexto de sospecha que no debe menospreciarse
HONDURAS: OTRA VEZ FRAUDE Y REPRESIÓN
Carlos Iaquinandi Castro. Redacción SERPAL
La farsa democrática instrumentada tras el golpe de junio del 2009 contra el gobierno constitucional de Manuel Zelaya, vuelve a tambalear al intentar su reelección el actual presidente Juan Orlando Hernández
Es oportuno recordar que hace ocho años, la intención del ex presidente Zelaya de convocar un referéndum para consultar al pueblo sobre la derogación de esa prohibición, fue la excusa para organizar un golpe cívico militar. Entonces JOH apoyó el golpe y fue designado presidente del Congreso
El sistema de gobierno basado en el poder económico y político de un grupo de familias que se consideran herederos naturales de los cargos públicos, dispone del férreo control social, los aparatos del estado y la complicidad de los medios de comunicación. Así fue como hace dos años el actual presidente amañó un fallo de la Sala Constitucional de la justicia que rectificó la disposición constitucional que prohibía la reelección presidencial. Así despejó el camino para poder presentarse el pasado domingo 26 de noviembre como candidato para un nuevo periodo. Esa omnipotencia e impunidad le perfilaban como fácil vencedor
Pero desde el aciago golpe de junio del 2009 las fuerzas populares nunca cesaron su resistencia. Ni siquiera ante la represión selectiva que acumula decenas de asesinatos de periodistas, campesinos, estudiantes, y sindicalistas. También los de activistas medioambientales, como el de Berta Cáceres, coordinadora general del Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras que encabezó la lucha contra las hidroeléctricas. Esa represión constante no doblegó a las organizaciones políticas y sociales. Así fue como en esta convocatoria electoral lograron conformar la denominada Alianza Opositora coordinada por el ex presidente Manuel Zelaya, derrocado por el golpe del 2009 y llevando como candidato a Salvador Nasralla, un periodista de TV que provenía del Partido Anti-Corrupción.
Hernandez: “asumiré el 27 de enero”
Los comicios se presentaron para el gobierno casi como un trámite rutinario. Tan fácil parecía su elección, que JOH no dudó en proclamar que asumiría el nuevo mandato el próximo 27 de enero. Pero en la noche del domingo 26N la Alianza Opositora encabezaba los primeros resultados. Se argumentó entonces que eran datos parciales. Pero el lunes, el candidato Salvador Nasralla tenía más de cinco puntos de ventaja sobre el oficialismo y marcaba tendencia con casi el 60% de los votos escrutados. Fue entonces cuando “sonaron las alarmas” del poder y el Tribunal Electoral suspendió el suministro de información. La vieja treta de “se cayó el sistema”, alegando problemas informáticos, volvió a ser empleada por el sistema oligárquico hondureño. La experiencia popular advirtió lo que se venía, y comenzaron los reclamos con marchas y “cacerolazos” .
Estado de excepción y toque de queda
Cuando finalmente se reanudó la información, la tendencia ganadora de Nasralla se invirtió y lentamente Hernández comenzó a descontar. Las reacciones no se hicieron esperar y en varios barrios la gente salió a las calles para expresar su rechazo a un posible fraude. Y siguiendo el guión habitual, el gobierno decretó por 10 días el estado de excepción y el toque de queda durante las horas de la noche. La represión cobró sus primeros muertos y heridos. La cifra de detenidos supera el medio millar.
El Tribunal Electoral, con más del 90 % de los votos supuestamente contabilizados y una pequeña diferencia a favor del oficialismo no se animó a dar resultados finales. Anunciaron -con intención de apaciguar la protesta - que solo darían los resultados cuando hubieran completado totalmente el escrutinio
Alianza denuncia presunto fraude
En sucesivas ruedas de prensa, la Alianza opositora explicó las posibilidades de que los resultados hubieran sido alterados. Actas sin firmas, otras que no llegaron a ser contabilizadas y técnicos informáticos que argumentaron sobre la falta de rigor en los cómputos del TSE ( Tribunal Superior Electoral). La Alianza exigió que poco más de 5.000 actas fueran revisadas y aportaba sus propias copias con las firmas correspondientes. Ante ese clima, la delegación de veedores europeos emitió una declaración afirmando que consideraba que “los comicios no habían terminado” y teniendo en cuenta posibles irregularidades apoyaba que fueran atendidos los reclamos de recuento en aras de transparencia y legalidad
Por su parte, la delegación de observadores de la OEA afirmó que “el único camino posible para que el pueblo hondureño pueda aceptar y reconocer un ganador en este proceso electoral es que se llegue a un acuerdo entre los principales candidatos". El jefe de la misión, el ex presidente boliviano Jorque Quiroga dijo que “el estrecho margen de los resultados, así como las irregularidades, errores y problemas sistémicos no permiten tener certeza sobre los resultados”. Esta vez, Luis Almagro diligente y sobreactuado cuando los comicios venezolanos, no apareció en escena
La Policía se declara “neutral”
Durante unas 72 horas en las que reprimieron las manifestaciones populares, las fuerzas policiales ingresaron en barrios y colonias, incluso en viviendas particulares. Los manifestantes reclamaron a los policías que no reprimieran a la gente y que respetaran el derecho a manifestarse y denunciar el fraude electoral.
Mientras las fuentes periodísticas estiman las víctimas en 7 muertos y decenas de heridos, Bertha Oliva, fundadora del Comité de Familiares de Detenidos y Desaparecidos en Honduras, informó en conferencia de prensa que habían sido 13 las personas asesinadas por disparos de armas de fuego
Entre el martes y el miércoles se produjo un giro inesperado, cuando los mandos policiales anunciaron que iniciaban una huelga y que dejarían de reprimir. En confusa rueda de prensa alegaron que estaban para cuidar el orden pero no para intervenir contra la gente. Se declararon “neutrales” y pidieron a los políticos que se pusieran de acuerdo. Y comenzaron a retirarse ordenadamente a sus cuarteles y postas
“Esa sensación de ternura que produce el dinero”
Nuevamente en el gobierno creció la intranquilidad. Consideraban una “anormalidad” ese “plante” de la policía. Y en particular, que nada menos que el Grupo Cobra, fuerzas especiales antimotines entrenadas por Estados Unidos, se hubiera sumado a la posición del resto de las fuerzas de seguridad. Las autoridades convocaron entonces a los jefes policiales. Y tras varias conversaciones el presidente Hernández apareció en los medios explicando que la huelga policial era “una situación interna a nivel de escala básica.” Y a continuación anunció planes “para dignificar la carrera policial y mejorar sus condiciones laborales” con salarios dignos y viviendas
A continuación, los mandos anunciaron “que levantaban su actitud porque se debían al orden constitucional”, aunque confusamente indicaban que no actuarían contra la población, “salvo alteraciones y disturbios”.Entrevistado por una TV norteamericana, el viceministro de Seguridad, Luis Suazo, afirmó que “hoy la Policía está en servicio completo y no creo que se merezcan escuchar que han sido comprados”, haciendo referencia a los aumentos salariales otorgados por el gobierno. El periodista pidió al equipo técnico que apagara el audio del estudio y que dejara solo la entrada de sonido exterior. Entonces se impuso el ruido del “cacerolazo” que provenía de los barrios. El viceministro admitió que “la protesta continuaba”
El gobierno tiene la fuerza, tiene el control de los medios, y proyectos para seguir consolidando la dependencia de Honduras. Estas etapas de convulsión social no ponen en riesgo su continuidad. ¿Pero cuál es la continuidad que pretende y porqué ?
Honduras no es un país soberano. Su historia moderna está ligada al modelo desarrollista que responde a los intereses de grandes grupos económicos extranjeros con la complicidad de una oligarquía vernácula. Desde fines del siglo XIX las compañías bananeras norteamericanas, entre ellas la United Fruit y la Standard Fruit, extendieron las plantaciones y utilizaron la mano de obra semiesclava del campesinado hondureño. Contaron con el favor de los sectores conservadores, que a su vez, fueron consolidando una burguesía complaciente con el imperialismo norteamericano, ya que era la directa beneficiaria de negocios conexos con la explotación de su propio pueblo. Pero el declive de la producción bananera afectó a partir de mediados del siglo XX la situación interna, sin que surgiera alguna opción de reemplazo. Miles de hondureños salieron del país en busca de trabajo, fundamentalmente hacia Estados Unidos
Viviendo de los migrantes
En pocos años, las remesas que envían sus migrantes se convierten en una fuente de divisas para el país. En el año 2014, el dinero que llega de los hondureños en el exterior, supera al que produce el total de las exportaciones del país. Esos 3.000 millones de dólares impiden que colapse la economía hondureña. Paralelamente crece el tráfico del narcotráfico, como en toda la región centroamericana, que es una espacio de circulación de la droga hacia el principal consumidor: Estados Unidos. Eso produce la aparición de cárteles en diversas zonas y también un auge de actividad económica en algunas regiones, producto del “lavado” del dinero negro del narcotráfico. Desde hace varios años, este panorama económico, alienta una salida neoliberal de la cual Juan Orlando Hernández, el actual presidente que aspira a la reelección es su principal valedor. Se trata de potenciar la política extractiva, y la creación de “zonas de libre acción” económica para atraer capitales
Dependencia y entrega de soberanía: las ZEDE
Las “Zonas Especiales de Desarrollo y Empleo”, ZEDEs, son áreas del territorio nacional sujetas a un "régimen especial" en las que los propios inversionistas estarían a cargo de la política fiscal, de seguridad y de resolución de conflictos, entre otras competencias. Así puede leerse en la página web de la Secretaría de Desarrollo de Honduras. La ley promulgada durante en el 2013 por el presidente Hernández, define que las ZEDEs deben tener su propia policía, inteligencia, y persecución penal”. Incluso les otorga una forma de autonomía judicial para lo cual “podrían recurrir a jueces extranjeros”. Según nos explica el padre Ismael Melo, director de Radio Progreso, uno de los pocos medios independientes en el país, “las ZEDEs son fundamentalmente la continuación del enclave bananero. Se trata de un enclave en su expresión más radical y adaptada al siglo XXI”. El padre Melo que también coordina el Equipo de Reflexión, Investigación y Comunicación ( ERIC ), uno de los centros de la realidad hondureña más reconocidos, nos añade que “estas zonas especiales que prepara el gobierno son un paso más hacia la pérdida de soberanía por parte del estado hondureño, porque en esos territorios, quien va a gobernar va a ser el empresario o la empresa privada.”
Despejando el camino
La Ley de “Regiones Especiales” pudo ser promulgada en el 2011, facilitando la creación de lo que se denominaban “Ciudades Modelo”. Pero en diciembre del 2012, la Corte Suprema de Justicia la declaró inconstitucional. Eso no fue un obstáculo para el gobierno de Hernández. A través del legislativo, ordenó la destitución de cuatro de los seis magistrados de la Sala de lo Constitucional que habían desechado el proyecto. Entonces se reconsideró la medida anterior y esta vez, fue aprobada por los nuevos y obedientes magistrados. En junio del 2013 el Parlamento aprobó la ley orgánica de las ZEDEs
La creación de un megapuerto en Amapala sobre el Golfo de Fonseca, apunta como la posible primera “Zona Especial”. El estudio de factibilidad realizado por empresas coreanas está finalizado según afirma el General Retirado René Osorio, designado por el gobierno para coordinar este tema. ( Recordemos que el Ejército Hondureño fue la parte “militar” del golpe del 2009 contra el gobierno constitucional de Manuel Zelaya, y virtualmente forma parte de la estructura del sistema de poder político.)
La idea es denominar al futuro megapuerto como Centro Logístico de las Américas. El general añadió que la idea es que tenga aduana integrada y “que sea certificada por Estados Unidos”. Ahora están en la fase de buscar inversores, tarea que suponen no será difícil, “dadas las grandes ventajas” que serán ofrecidas al capital. Internamente, la ZEDE se “vende” a los pobladores como una fuente de desarrollo, trabajo y estabilidad para los habitantes de la región. Al punto que en uno de sus últimos actos de campaña electoral el presidente participó en Tegucigalpa de una “subasta” internacional de futuros puestos de trabajo. Las empresas interesadas, todas extranjeras, sumaron más de 80 mil ofertas, por ahora solo sobre el papel. Una de ellas, la canadiense Dai Inc ofertó 28.000.- El padre Melo, de Radio Progreso y el ERIC resume la lógica de las ZEDEs : “el gobierno entrega soberanía y los empresarios entregan empleo”. El esquema de la operación es una profundización del régimen de “zonas francas” que ya opera en Honduras, o volviendo a la historia, el de los viejos enclaves bananeros.
Los mecanismos de la dependencia
La dependencia económica de Honduras se basa en una estructura de poder que mencionábamos al comienzo de este informe: centrada en un grupo de familias.
El Padre Melo nos desarrolla este concepto. “Hay datos que hablan de que los verdaderos ricos en Honduras son 225 personas. Si uno comienza a cruzar los apellidos, no pasan de 17 familias, porque están muy entremezcladas. Y hay datos que circulan que hablan de que cada una de estas personas tiene un promedio de 150 millones de dólares. Es un proceso de acumulación y concentración de capitales que crece cada año”. “Y controlan prácticamente todos los rubros de la economía. Esto es lo que se llama oligarquía y hasta plutocracia, porque es un gobierno de muy pocos ricos. Todos los productos que se venden, sin excepción, están controlados por estas familias, desde las cerillas al queso o el aceite, las galletas o el jabón, el combustible que le va a echar a la motocicleta, el colchón donde va a dormir o el televisor donde verá la novela. Por una parte te encuentras con esas 225 personas inmensamente ricas, y a la par, te encuentras en el mismo territorio con personas que no llegan a ganar 60 lempiras diarias, que son menos de tres dólares. Y una libra de queso a esa persona le cuesta 35 o 40 lempiras.”
Añade el padre Melo que el gobierno hondureño impulsa las inversiones a través de alianzas público-privadas, donde las multinacionales ponen la inversión y tienen el liderazgo, mientras que las familias que mencionaba son socios minoritarios que recogen una parte de los beneficios. Lo que no hace el gobierno es impulsar políticas que alteren la propiedad de la tierra para aumentar la producción y genere formas sostenibles de empleo. Eso sí, hay una gran cantidad de programas de asistencia social con los que se entregan “Bolsas solidarias” a la gente. Se trata de unas cuantas provisiones como para atender las necesidades de uno o dos días. O un hornillo, algún electrodoméstico pequeño, o unas chapas de zinc. La población más pobre recibe estas “limosnas”, pero a cambio tiene que votar a ese presidente que ahora se presentó a la reelección. “La gran paradoja es que el gobierno de los grandes ricos, resulte defendido por la gente más pobre”, concluye el sacerdote jesuita.
Epílogo
Al cierre de este informe, cuya circulación no queremos demorar, persistía un alto grado de tensión en las calles, con diversas movilizaciones populares. En ciudades como El Progreso, Tela, La Lima y San Pedro Sula, las acciones se han concentrado en tomas de accesos carreteros que mantienen paralizado el tráfico. En círculos políticos se consideraba la posibilidad de exigir la repetición de las elecciones.
El Tribunal Superior Electoral, y el propio gobierno, parecen dudar al saber que se han convertido en centro de atención internacional con este insólito proceso de recuento. Por un lado afirman que seguirán revisando las actas para asegurar la transparencia de los resultados. Por otro, no hay indicios de que estén dispuestos a rectificar.
Saben que cuentan con la complicidad de la Casa Blanca, y también de varios gobiernos del continente. ( Recordemos que el golpe cívico militar del 2009 consiguió el visto bueno del gobierno de Obama y de su secretaria de Estado Hillary Clinton, y que de aquellos polvos vienen estos lodos). Según Radio Progreso, en medio de esta crisis provocada por el posible fraude electoral, el gobierno norteamericano “certificó que Honduras ha estado luchando contra la corrupción y defendiendo los derechos humanos”, declaración que da luz verde para el envío de millones de dólares en ayuda financiera.
En cuanto a los países europeos, están muy ocupados con sus propios problemas, y además sus políticos se han vuelto muy selectivos en cuanto a lo de moverse en defensa de los derechos humanos. Incluso los partidos socialdemócratas. Solo se ocupan de lo que puede afectar “al orden establecido”. Y si no, que se lo pregunten a los miles de refugiados que sobrevivieron al cruce del Mediterráneo y encuentran vallas, muros y rechazo o son retenidos en virtuales campos de concentración.
No, el pueblo hondureño no será la excepción, tendrá que seguir peleando con sus propias fuerzas por alcanzar una verdadera democracia y justicia social.
Eso sí, contará - por supuesto- con la solidaridad de todos los que están empeñados en las mismas luchas en sus propias tierras.