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FERNANDO MOYANO: IDEÓLOGO Y ESCRIBA DEL TERRORISMO DE ESTADO (2)

Luego de denunciar el carácter estatista, policial y favorable al terrorismo de Estado de los escritos de Moyano, contra Fanny Kaplan, y en general contra los luchadores sociales que resisten al capital, queremos situar más globalmente esas posiciones a la luz de lo que fue la “Paz de Brest-Litovsk” y el antagonismo de clase que la misma implicó. Dicha Paz es una afirmación inequívoca de la contrarrevolución mundial impuesta en Rusia por el bolchevismo. La continuidad de la revolución social implicó inmediatamente la lucha abierta contra la misma y en esa línea histórica se definió todo el espectro revolucionario del proletariado socialista revolucionario y anarquista.

Colectivo Fanni Kaplan

La contraposición de clases entre Fanni Kaplan, María Spiridonova, Nestor Makno, Piotr Archinov, María Nikiforova…como resistentes proletarios por un lado y los jefes del Estado ruso y alemán, Lenin, Guillermo II, Trotsky, el Conde Mirbach, Dzerzhisnki…  que imponen el capitalismo, el hambre y la paz imperialista a sangre y fuego por el otro, es tajante e irreversible y constituye el hecho más relevante de todo el “proceso ruso”

Sin embargo, la clave de la dominación burguesa es el hacer que se cambia algo para que todo quede como está, o mejor aún presentar la política capitalista y reaccionaria como la única posible en un camino hacia la” tentativa hacia un cambio supuestamente socialista”. Desde Lenin a Trotsky todos se dicen con intenciones socialistas para mejor reprimir. Cínicamente se presentan como simpatizantes del socialismo revolucionario y del anarquismo cuando son sus represores más implacables.

Es lo que hace Moyano cuando, luego de tratar de asesina a nuestra querida compañera Fanni, falsificarla, aislarla y en los hechos aplaudir su asesinato por la Cheka, se manifiesta de acuerdo con partes del texto de Archinov “Los dos octubres” que presentamos. ¡Lenin hace lo mismo cuando frente a la defensa de los presos en huelga de hambre frente a LEVAL (y otros) les pasa la mano por el lomo diciendo él estuvo de acuerdo con los anarquistas en Europa occidental, pero que los que había en Rusia estaban muy bien presos!

¡Son cínicas caricias por el lomo cuando nos están apuñalando la garganta! ¡Qué quede claro!: Lenin no estaba del lado de los socialistas revolucionarios, ni de los anarquistas, Moyano no está del lado de Archinov como cínicamente pretende, sino del Estado terrorista que, en su defensa del capitalismo y sus acuerdos con el imperialismo asesinó a la gran mayoría de los compañeros de Archinov,  de Makno, de Fanni, de María Nikiforova, de María Spiridonova…

Es un invento sin fundamento histórico decir que Lenin/Trotsky formaron parte del “intento de revolución socialista” y que ese intento es equivalente al de las otras orientaciones políticas “revolucionarias”, “anarquistas”, etc. Eso es lo que declaraban, pero no se puede analizar la historia en función de lo que sus protagonistas declaraban. ¡En caso contrario Hitler o Mussolini habrían también hecho un intento de llevar adelante una revolución socialista! ¡O si no que se nos diga en qué Hitler y Mussolini hubieran mostrado menos ideología “socialista” que Lenin y Trotsky!

En realidad, los bolcheviques traicionaron la revolución socialista desde que controlaron el poder, del Estado Zarista, que por otra parte no debilitaron, sino que fortificaron llevándolo al total despotismo burgués. Desde el primer día se pusieron del lado del Estado Ruso y del Estado Alemán (y por lo tanto del lado de la burguesía mundial) contra la revolución proletaria en Rusia y reprimieron, hasta la exterminación total, a todo tipo de socialismo revolucionario cualquiera sea el pensamiento de quienes luchaban.

Todas las comparaciones y elucubraciones que hace Moyano están siempre del lado de la policía y el Estado terrorista minimizando el horror de los crímenes cometidos por los bolcheviques…. Así por ejemplo la comparación que Moyano hace de Lenin con Mujica es, por supuesto favorable al jefe del terrorismo de Estado ruso, dado que Mujica nunca llegó a eso…, ni tampoco dirigió una lucha a muerte contra el proletariado revolucionario que se oponía a sus acuerdos con las burguesías imperialistas.

Se podrá decir cualquier cosa contra Mujica, por ponerse al servicio del capital, pero la diferencia con Lenin es que este último, en función de haberse puesto al servicio del capital, se transformó en el jefe de todos los milicos torturadores. Lenin escapó varias veces al linchamiento público y por eso no iba más a los soviets, ni ninguna otra expresión de masas…y fue por eso que luego hubo muchos intentos proletarios, para eliminarlo…La compañera Fanni, no es cómo imagina la policía y Moyano una loca suelta que intenta matarlo…, sino la expresión clara y neta de la resistencia del proletariado a la contrarrevolución leninista y al terrorismo de Estado que Lenin/Trotsky dirigían

 En síntesis :la comparación que hace Moyano de Mujica con Lenin llegando a provocar como cualquier agente a sueldo del Estado [7] olvida que Lenin era el jefe del Estado más represivo de la tierra y que ya ni salía a la calle de miedo a ser linchado por el proletariado en lucha, que la Rusia de Lenin/Trotsky era ya el Estado más milico de la historia y que precisamente esos eran sus jefes indiscutidos. Como grandes jefes de los torturadores y represores del proletariado representaron toda la contrarrevolución rusa.

Con respecto al texto milico de Moyano, nada más. Frente al lector de Posta Porteña, queremos sin embargo dejar claro algunos elementos históricos de los cuales no hablamos para nada hasta el presente, en nuestras cortísimas presentaciones e introducciones de los materiales publicados y que sin embargo son imprescindibles para, situar más claramente nuestra denuncia de la contrarrevolución bolchevique  (el papel en dicha contrarrevolución de la paz de Brest) y combatir las falsificaciones policiales y estatales.

Como en cualquier lado la clave no está en las ideologías socialistas, demócratas o “anarquistas” de los protagonistas, sino en la contraposición de clases entre quienes seguían peleando por CONTINUAR LA REVOLUCIÓN SOCIAL EN RUSIA, Y QUIENES SE SUBIERON AL ESTADO ZARISTA, apoyados por el capital internacional e impusieron el terrorismo de Estado contra el proletariado.

El Estado ruso, y la Cheka en particular, sabían perfectamente cuando aislaron y asesinaron a Fanni Kaplan que, desde la aprobación del armisticio con los milicos alemanes, el proletariado se había levantado contra el gobierno proclamando la continuidad de la revolución social y había lucha proletaria en todas partes contra el Estado. También conocía los comunicados y llamados a la acción de los sectores más radicales del socialismo revolucionario, tanto de viejos maximalistas como los de la izquierda y el llamado abierto al sabotaje, el terrorismo y la revolución de los “internacionalistas” que habían desencadenado tanto la voladura de los arsenales en Ucrania, como cientos de acciones en todas partes y en particular la explosión en Petrogrado y Moscú que liquidó al embajador alemán e intentó imponer un “gobierno realmente proletario”

Sin entrar aquí en el origen burgués y opuesto a toda revolución social de la socialdemocracia rusa y del bolchevismo en particular, es indiscutible que  fueron los Milicos alemanes, que ayudaron y financiaron a los bolcheviques para que fueran una fuerza activa durante la revolución rusa. Sin toda la movilización internacional que significó el apoyo para el tren blindado de Lenin… y el consecuente financiamiento del funcionamiento de ese partido, los bolcheviques hubiesen seguido siendo una secta minoritaria sin influencia.

Desde el primer momento la fracción Lenin de los bolcheviques (¡denominada capitulacionista hasta por la mayoría de los bolcheviques!), muestra ese reconocimiento a la burguesía internacional y en particular al Estado Mayor alemán y preconiza la paz con ellos.  El día mismo de la insurrección, Lenin dirige telegramas a todas las representaciones imperialistas diciendo que el movimiento social NO es contra ellos y que quieren colaborar con ellos. Desde ese mismo momento Lenin tendrá un apoyo burgués fundamental para imponer su proyecto burgués: los banqueros de Wall Street y todo el proyecto social dependerá de la adaptación de la fuerza de trabajo rusa a las necesidades de rentabilidad del capital mundial.

El reconocimiento de Lenin para quienes habían financiado su movimiento, lo condujo a impulsar una paz separada e imperialista, con una de las potencias en guerra. Pero no hay que olvidar, que había sido contra paz separada, que la revolución social había seguido avanzando hasta derrocar al gobierno de Kerensky (que también había sido financiado por fuerzas imperialistas y negociaba secretamente con ellas). O sea que los bolcheviques no solo asumieron al Estado zarista dejándolo enterito como había hecho Kerensky, sino que buscaron acuerdos imperialistas para hacer una paz separada. ¡Justamente lo que más le habían reprochado a Kerensky!

Si con aquello de las tesis de abril, Lenin había pretendido haber abandonado el socialdemocratismo congénito bolchevique, adoptando el programa del socialismo revolucionario (¡las tan mentadas “tesis de abril” son una copia oportunista del programa “maximalista” del socialismo revolucionario), logrando la adhesión de partes importantes de este partido del proletariado, la nueva política Leninista, pro Brest, dejaba en evidencia su complicidad con los milicos alemanes y aparecía abiertamente como lo que era: una total traición de las posiciones revolucionarias de siempre. Se abandonaba la lucha revolucionaria contra la guerra y se pasaba a defender el punto de vista imperialista

Con la paz de Brest se perjudica a toda la población rusa pero particularmente al proletariado organizado en soviets en las regiones que se entregan al Imperio alemán. La represión es brutal, el terrorismo capitalista se reimpone a sangre y fuego. Makno dirá: “la vergonzosa traición de los dirigentes bolcheviques a las ideas de la Revolución de Octubre hará que todo el Partido Bolchevique y su poder “revolucionario proletario “, establecido sobre el país, [los conducirá] a firmar una paz infame con los emperadores alemanes, Guillermo II, y el austríaco, Carlos”

Gracias a los bolcheviques la contrarrevolución se reimpone a sangre y fuego, Makno agrega: Gracias a esta vergonzosa traición de los dirigentes bolcheviques, la contrarrevolución pudo paralizar muy rápidamente todos los enlaces revolucionarios entre las ciudades y los pueblos ucranianos, para luego dedicarse a una represión de masa. Así es como la revolución ucraniana se encontró, de manera completamente inesperada, delante del cadalso de sus verdugos y fue castigada en el primer estadio de su desarrollo. Fueron días penosos, llenos de horrores sangrientos. Los dirigentes bolcheviques, según los acuerdos con los emperadores centrales, retiraron de Ucrania todos los destacamentos revolucionarios de trabajadores rusos, bien armados y disciplinados, mientras que los trabajadores ucranianos se encontraron mal armados y equipados, y tuvieron que retirarse como sus hermanos de Rusia, impotentes para hacer frente a los enemigos de la revolución. Se toparon, a veces en combates sangrientos, al poder bolchevique que no quiso dejarlos entrar a Rusia con sus armas”.

En los primeros meses del 18 la mayoría de los sectores del socialismo revolucionario y el anarquismo, ante la firma de la Paz de Brest, rompen con el Gobierno bolchevique.  Lo acusan con razón de traición y colaboración contrarrevolucionaria con el imperialismo alemán. La “izquierda bolchevique”, que había denunciado todo eso en el periódico Comunismo, calificando de capitulacionista a la fracción Lenin, renunciando a todos los principios, por el contrario, se confirmó como una simple oposición a su majestad y se integró a la burguesía bolchevique controladora del Estado (lo que no les impedirá luego ser condenados por aquella oposición). Desde entonces también participó en la represión del socialismo revolucionario. La contraposición de clase se fue delimitando en la práctica.

Mientras las negociaciones imperialistas entre bolcheviques y milicos alemanes se prosiguen viento en popa, en Petrogrado, Moscú… y toda la Gran Rusia, la lucha de masas, contra la guerra y la paz imperialista[8] y el partido bolchevique que la defiende, se generaliza…Los bolcheviques son vistos como los grandes traidores, igual que antes se veía a Kerensky. Las tentativas de Lenin de hablar en público se saldan por enfrentamientos violentos que hacen decir a los propios bolcheviques que Lenin no podía ir más a los soviets, ni a ningún organismo de masas por miedo a hacerse linchar. En todas las grandes ciudades…desde Petrogrado a Kiev, desde Moscú a Minsk…, el proletariado protesta, realiza manifestaciones, huelgas, enfrenta a los bolcheviques en los comités de fábrica o barrio, hay escaramuzas por todas partes.

Los bolcheviques responden a sangre y fuego. Adonde no tienen ninguna posibilidad clausuran, censuran y llevan preso a todo sospechoso de luchar contra el Estado. Adonde son cuestionados y pierden todas las mayorías, intervienen directamente con la NKVD, la Cheka y el Ejército Rojo…etc. Toman decenas de presos y rehenes, haciendo así desaparecer a las minorías cuestionadoras.

Entre mayo/agosto 1918, la batalla es abierta, los milicos de la Cheka son recibidos a tiros en cada vez más ciudades, barrios, soviets, fábricas…como única forma de defensa, pero hay cada vez más organizaciones que proclaman la necesidad absoluta de pasar a una ofensiva terrorista contra el terrorismo de Estado bolchevique.

Con el apoyo alemán y los oficiales zaristas cooptados el Estado bolchevique, el mismo resulta mucho más potente y cada vez se matan más proletarios… o se los encierra en todo el país.  La generalización de la tortura hará que hasta los sectores más conscientes del socialismo revolucionario que había apoyado al bolchevismo y recién lo había comenzado a condenar con Brest, llama directamente a la acción directa en todas partes.

El último salto cualitativo contra la política reaccionaria de los bolcheviques, se da en julio/agosto 1918 con la guerra abierta contra la paz imperialista de Brest, el ataque del embajador alemán, la ejecución de agentes y jefes de la Cheka en toda Rusia y las sucesivas tentativas de descabezar al bolchevismo.

A pesar del terrorismo de Estado cada vez más abierto en los años siguientes 1919/21 el proletariado revolucionario librará todavía grandes batallas contra el capitalismo y la contrarrevolución leninista en toda la Gran Rusia. Recién en el 21/22 el capitalismo y el imperialismo mundial destruirán los últimos focos de resistencia proletaria y podrán imponer las tareas democrático burguesas de la mano del capitalismo internacional: los campos de concentración leninistas proporcionarán mano de obra barata a los inversores de Wall Street para la explotación de la riqueza histórica del Gran Imperio Zarista. Lenin y Trotsky habían ganado la guerra contra la revolución. El reino del terrorismo capitalista de Estado era total. ¡El estalinismo no hará nada nuevo!

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 [7] Solo los provocadores del Estado largan ese tipo de desafió policial y Estatista, llamando al asesinato individual de un siniestro personaje, como hace Moyano con Mujica, poniéndolo en el lugar de un terrorista de Estado como Lenin. ¡Moyano sabe perfectamente que Mujica nunca fue un Gavazzo, un Álvarez o un Pinochet, un Videla! ¡Lenin fue casi la síntesis de todos los terroristas de Estado! Lenin y Trotsky eran los jefes de los torturadores y Mujica ¡NO! Las confusiones de Moyano son amalgamas típicamente policiales.  Sin embargo, queremos dejar claro que, nosotros no pensamos en absoluto, que Moyano sea un agente provocador pagado para ello, solo lo hace por falta de argumentos, para embarrar la cancha y ensuciar todo. Eso le permite cultivar su ego y seguir encerrado en su propia pedantería intelectual estatista y reaccionaria.

 [8] Conviene recordar que, en ese momento, cada vez más proletarios son conscientes de que la guerra y la paz son imperialistas y ambas se hacen contra ellos. Los revolucionarios del mundo entero se caracterizaron siempre por no oponer la paz a la guerra imperialista (“la paz es un subproducto de la guerra” Marx) sino la revolución social a la guerra y la paz imperialistas (“los que más quieren la paz son los generales de los imperialistas para desarmar la guerra social e imponer la paz social”). Esa fue la clave de la posición proletaria internacionalista en la Primera y luego en la Segunda Guerra mundial.