Envíopostaporteñ@ 1867

El Negro y el Mudo

Elena Roca pregunta dos cosas, la primera al menos directamente a mí.

1.-  Si ya que sostengo (en relación al Mudo Ricardo Cohen) que en la acusación de presunta colaboración el peso de la prueba corresponde al acusador, ¿no debe aplicarse el mismo criterio al Negro Amodio?

2.- ¡Y por qué tanto interés en "un modesto militante de un modesto grupo" cuando hay tanto traidor suelto y siendo funcionarios del estado?

Dicho todo eso en un tono respetuoso, a diferencia de otras guarangadas e insultos que usan otros. Le agradezco la oportunidad entonces de contestar en la misma forma, e ir a los temas que importan.

Sólo sé dos cosas de Elena, que tiene una versión PDF del libro de Marxito, y que está muy interesada en defender a Amodio.

Pidiéndole la autorización previa al autor, coda indispensable, y solamente para distribuir entre compañeros en países a los que difícilmente llegue la versión impresa, si quiere enviármela a moyano.fer@gmail.com, puedo colaborar en esa difusión, dentro de esos límites.

Lo otro. ¿No hay otros temas para hablar aparte de Amodio? En mi blog, entre otros, puse cosas sobre: esclavitud en Libia, pobreza en Puerto Rico, repúblicas autónomas en Ucrania del Este, guerra en Siria, avance feminista en Islandia, Corea del Norte, 150 años del Capital, 100 de la revolución rusa, Venezuela, Brasil, Chile, etc. Y sobre Uruguay: jubilaciones militares, misiones de paz, evolución del Frente Amplio, ya ni me acuerdo de cuántos temas. Tal vez por eso Amodio me alaga llamándome "Metomentodo", cosa que agradezco.

Pero vamos entonces Amodio: 1) Peso de la prueba, 2) En general. 3) El tema de fondo o sea la maniobra distractiva. Y luego el tema del "modesto militante del modesto grupo".

A1.- No es necesario probar la colaboración de Amodio con los militares, está plenamente probada y él lo admite expresamente. Por un error de la Justicia ha sido exonerado de ese cargo y se le ha aplicado la ley de amnistía pese a que exceptúa a militares, policías, y personal asimilado. Amodio es eso último, aunque absurdamente se pretende una formalidad para demostrar la condición de asimilado que la práctica militar delictiva evita precisamente porque es eso, delictiva. Pero ni siquiera eso, HAY un documento que pone expresamente a Amodio en esa condición en forma indiscutible: el pasaporte de falsa identidad, que siguió usando hasta ahora. Dice que es un pasaporte legítimo. Precisamente.

Amodio sigue siendo MENTALMENTE un asimilado a la condición de militar. Hace unos días publicó una nota protestando contra la PER "que pagamos todos". Ni se le ocurre, por cierto que no, objetar las jubilaciones militares que pagamos todos, mucho más onerosas. Y eso en todos los temas. Sigue denunciando a sus ex-camaradas de armas, nunca ha señalado ni un solo elemento delictivo de sus actuales camaradas de armas.

Amodio aduce en su descargo que debió hacer eso porque había en su contra una condena a muerte. EN ESO el peso de la prueba le corresponde a él, porque es un argumento de descargo para un delito. Es él quien debe demostrar que esa conspiración no solamente existió sino que era una amenaza real contra su vida, posible de ser materializada, y que no tenía otra alternativa.

Pongamos por caso el sindicalista argentino capturado el Playa Verde. Es al acusador a quien corresponde probar, si fuese el caso, que la guita tiene un origen ilegal. Pero las armas que le incautaron son ilegales. Supongamos que adujese en su descargo que las tenía porque los vecinos de Playa Verde lo querían matar. En ese caso es a él que le correspondería probar eso que dice porque es un argumento de descargo para un cargo probado. Lo mismo Amodio.

A2. Amodio en general. Sin duda no es nada "modesto", es un narcisista obsesivo, no lo pondría al frente de una guerrilla ni de una pizzería. Dice que cambió la historia del Uruguay, nada menos, con "MIS cartas, MI libro, MI verdad", y que el libro de Marxito es una falsedad porque desconoce el papel "que YO tuve, MI columna, MIS planes", etc. Prefiero ser un Metomentodo y no un Métomenmiorto.

Cuando Amodio apareció de nuevo, no me interesó en absoluto. Pero un día salió diciendo una mentira sobre Saúl Feldman, persona que conocí. Como sabía que era una mentira, salí a aclarar el tema. Amodio contó luego una versión completamente diferente que no tenía nada que ver, y dijo que esas diferencias eran "irrelevantes". Y salió diciendo otra serie de disparates, entre otras cosas acusar a la "microfracción". ¡Sigue pensando que los demás le debían obediencia!

A3. En todas estas discusiones de hoy sobre esos temas siguen habiendo una maniobra distractiva.

Lo que sostengo es que el libro de Marxito hace un planteamiento GENERAL sobre el tema de la guerrilla tupamara, y que ese planteamiento general es IGNORADO. De la misma forma en que la dirección del MLNT, todas ellas y luego el MLN, han evitado la autocrítica y la han saboteado sistemáticamente -como dice Marxito- para seguir dificultado la verdadera reconstrucción revolucionaria, todas las discusiones estúpidas actuales sobre el árbol tal o el árbol cual son formas de distracción para tapar el bosque, siguen cumpliendo el mismo papel. Amodio también.

Cohen: Vamos entonces al tema del modesto militante del modesto grupo. ¡Qué interesante punto de vista, Elena!

No me pongo a defender a esos personajes asimilados hoy al aparato del estado porque no creo que las acusaciones contra ellos sean injustas, pero en el caso de un militante acusado injustamente, por "modesto" que sea, la cosa es diferente. Sin embargo hay otra cosa mucho más importante.

El inmodesto MLNT fue totalmente desmantelado en 1972, de tan inmodestos que son su tema sigue siendo lamerse las heridas. Pero hay algo, Elena, que parece que no logras ver.

Un grupo de modestos grupos de morondanga siguió peleando heroicamente hasta 1978, sufrieron muertes, torturas, desapariciones, enormes en relación a su modesta militancia. Demostraron en los hechos, a un costo terrible, que era posible continuar peleando. No tuvieron ninguna transa con los militares, ningún pacto. No colaboraron en la confección de programas políticos "nacionalistas", no se plantearon ninguna "rendición incondicional", no colaboraron en la persecución de "delitos económicos". Y, otra cosa insólita, de tan modestos que eran armaron una coordinación entre ellos porque ninguno se sentía revolucionario en exclusividad. Y tampoco siguen ahora en el monotema de mirarse el ombligo.

Dentro de ellos estaba el grupo de militantes del MLNT que siguieron peleando en Argentina.  Fueron un proceso diferente, dentro de esa coordinación independiente. Son otra historia. Los hay incluso que se integraron a grupos argentinos, entre ellos hay algunos desaparecidos.

¿Qué mérito pueden haber tenido estos modestos grupos? Tal vez la modestia