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POSTALINAS

Falleció el gran  periodista y docente CLAUDIO PAOLILLO

Ocurrió en la tarde de este viernes. Padecía cáncer.

Este viernes falleció a sus 57 años el periodista, profesor y consejero periodístico y académico del semanario Búsqueda, Claudio Paolillo
Paolillo, tras desistir de una incipiente carrera futbolística, se inició en el diario El Día en 1978, tras la muerte de su padre, Dorbal Paolillo.,  al que ingresó cuando tenía 17 años. Su padre había trabajado ahí y murió cuando Claudio Paolillo tenía 14 años.

Colaboró con varios semanarios publicados durante la apertura democrática (Opinar, Aquí, Convicción). Fue corresponsal de la Agence France Presse (AFP), trabajó en radio y en El Espectador donde fue cofundador del programa En Perspectiva que hoy continúa emitiéndose. Emisora del Palacio y CX 30 La Radio cuando la dirigía, Germán Araujo y en el diario Tiempo de Cambio.. De El Día se pasó al diario Tiempo de Cambio que era una publicación vinculada al Partido Socialista.

En 1985, llamado por Danilo Arbilla, ingresó al semanario Búsqueda; allí actuó como redactor, secretario de redacción, editor general y director. Actualmente era el consejero periodístico y académico del semanario.

La Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (ADEPA) entregó a Paolillo el año pasado el máximo premio que concede esa entidad: "Premio de Honor 2017", en reconocimiento a "su extraordinario aporte a la defensa de la libertad de prensa en todos estos años".

"Apreciar la libertad de expresión como un derecho individual que no nos ha sido concedido por el Estado y, por tanto, no nos puede ser quitado por ningún Estado. Es decir, la libertad de expresión es un valor por sí misma y en sí misma", dijo Paolillo al recibir el premio.

En 2010 volvió a la docencia como profesor de periodismo en la Universidad Católica del Uruguay. Autor de los libros Con los días contados (2004), sobre la crisis económica de 2002 en Uruguay, y La cacería del caballero (2006), referido a la búsqueda del banquero prófugo Juan Peirano.

Paolillo dirigió la Comisión de Libertad de Prensa e Información de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) y también publicó dos libros: Con los días contados, que trata sobre la crisis bancaria del año 2002 durante el gobierno de Jorge Batlle, y La cacería del caballero, sobre la investigación al banquero Juan Peirano Basso.

Fue, además, docente de periodismo en la Universidad ORT y en la Universidad Católica, y, en los últimos meses, director de la Escuela de Periodismo de Búsqueda.

En una entrevista con Montevideo Portal a comienzos de 2008, le preguntaron a Paolillo cómo veía el futuro del periodismo escrito. "El futuro del periodismo escrito está asegurado, lo que no está asegurado es el soporte sobre el cual va a sostenerse. Y a mí no me importa nada eso, no me importa que dentro de 10 años Búsqueda no exista más como papel, porque va a seguir existiendo. Porque el periodismo escrito va a seguir existiendo. Tengo la opinión de que cuanta más información haya en Internet, más necesarios son los periodistas", afirmó.

¡Hijo ‘e tigre!*

Un hombre del peronismo en Cambiemos: imagínense

 
(De la nota de OPI Santa Cruz https://opisantacruz.com.ar/home/2018/01/18/por-que-el-gobierno-no-puede-sostener-a-jorge-triaca/50521

[...] Ya lo destacamos, pero lo vamos a repetir. De todo lo que informamos se desprenden varios hechos y/o ejes de la misma causa: un comportamiento inadecuado para un ministro y hombre, con un trato desmedido, irrespetuoso, grosero y violento hacia una mujer, a su vez empleada de la familia; el despido sin preaviso, causa (aparente, al menos no comunicada) ni indemnización; la existencia entre su personal a cargo de una empleada en negro; la acción premeditada de blanquear parcialmente a Sandra Heredia 21 días antes de ganar las elecciones y la decisión de colocarla como interventora en el SOMU de San Fernando, como forma de aportarle más ingresos a su asistente personal y no sacarse dinero de encima, en oportunidad en que Heredia en el 2016 le pidió un aumento salarial. Todo esto es multiplicado en gravedad por la función de ministro de Trabajo que cumple.

...

Jorge Triaca no se puede sentar nunca más en una mesa con sindicalistas, porque el baldón que representan los pecados cometidos lo inhibe moralmente para exigir algo y mucho menos, erigirse en símbolo de la justicia social, la transparencia gremial y el derecho de los trabajadores, argumento con el cual desde el macrismo trataron de atacar a la vanguardia de los gordos y le salieron al cruce a las estúpidas palabras del eterno Barrionuevo, un desbocado impune quien no tuvo mejor idea que amenazar a la república de que si el gobierno toca a los sindicatos, no completa su mandato. [...] 

(Agreguemos: Triaca está tan inhibido moralmente de ser ministro de Trabajo (y de cualquier cosa) como los sindicalistas burócratas, empresarios multimillonarios y evasores, de representar a los trabajadores.)

*Jorge Triaca es hijo del homónimo que fuera ladero de Vandor y Rucci, y ministro de Trabajo de Menem. Triaca padre hizo rápida carrera gremial porque era hijo, a su vez, de otro dirigente gremial peronista. Dinastías de burócratas que tanto se parecen a las monarquías (en más de un aspecto).

Contaminación en La Armonía, un año después...,

cuarta entrevista

A un año de los sucesos de contaminación más emblemáticos de "La Armonía", la Comisión por un Canelones Libre de Soja Transgénica y en Defensa del Agua visita a los vecinos para conocer la situación actual. entrevistando a: Diego Guillen

https://youtu.be/2-gXY9hMT-w

Quinta entrevista

entrevistando a: Jacqueline Barreto y Diego De Amores


https://youtu.be/W_qMRMFCauc

Respuesta a c.e.r.

Te agradezco la nota en la posta 1870. Lo que decís en ella referido a la PER es similar a lo pasado en otras esferas, donde abundan los que fueron tupas. Eso me ha llevado a pensar -sin que sirva de precedente- que Moyano tiene razón en que íbamos al tacho de todas todas, porque si éramos tantos como aparecieron después de los 90, no me explico cómo no les pasamos por arriba.

En fin, c.e.r., gracias por atenderme, aconsejarme e informarme. Intuyo que algo de razón tenían mis dudas... 

Hasta pronto.

Amodio

“Skyvan", o cómo se destapó la trama de los

vuelos de la muerte en Argentina

EFE Buenos Aires 13 ene. 2018

Cris Terceiro

La periodista y exdesaparecida por la dictadura argentina, Miriam Lewin, narra en su libro "Skyvan" los detalles de la investigación en la que destapó el entramado de los vuelos de la muerte y explica en una entrevista con Efe que nunca pensó que, con ella, lograrían prisión perpetua para "dos asesinos".

 

Las averiguaciones surgieron casi espontáneamente debido al interés del fotoperiodista italiano Giancarlo Ceraudo por retratar los objetos y protagonistas del proceso cívico-militar argentino (1976-1983), todavía muy reciente en la Argentina de los 2000 y con muchos torturadores, violadores y genocidas en libertad.

Una entrevista reunió a Lewin y Ceraudo, que pronto entablaron una relación "especial" e iniciaron las pesquisas mano a mano, centrados en los objetos que habían sido protagonistas de la dictadura.

El libro repasa minuciosamente cada paso, las casualidades, entrevistas y amistades que surgieron en el camino hasta descubrir la trama de los vuelos de la muerte (la siniestra forma de exterminio, consistente en arrojar a personas al Río de la Plata, que reveló el genocida Adolfo Scillingo en 1995), y cómo los dos investigadores reconstruyen su propio pasado en el proceso.

Al hallazgo de expedientes y pistas que les acercaban cada vez más a los aviones utilizados para la maniobra -modelos Skyvan y Electra- y sus pilotos, Lewin le agrega una faz más personal y desnuda sus emociones como exdetenida en dos campos de concentración durante la dictadura de una forma casi novelada.

Es precisamente esta especie de "oasis" en el relato que suponen sus sensaciones lo que "lo hace más llevadero" y "soportable" para el lector, según la autora, que ve su libro como un homenaje a quienes, desde el anonimato, les ayudaron durante la búsqueda.

Ni Lewin ni Ceraudo fueron conscientes en ningún momento de hacia dónde se dirigían ni que se podría lograr una condena a prisión perpetua para dos asesinos.

El pasado 29 de noviembre, la Justicia argentina dictó sentencia en el caso ESMA III, una megacausa con cinco años de audiencias, que por primera vez sentaba en el banquillo a pilotos que participaron en los vuelos de la muerte.

Mario Daniel Arrú y Alejandro Domingo D'Agostino, oficiales de Prefectura en la dictadura y detenidos desde 2011, fueron condenados a cadena perpetua tras confirmarse su participación, junto al fallecido Enrique José de Saint Georges, en los vuelos con los que se eliminaba a los detenidos durante la dictadura.

En concreto, estaban acusados de eliminar en 1977 al emblemático grupo de la Santa Cruz, integrado por fundadoras de la organización pro derechos humanos Madres de Plaza de Mayo, familiares y las monjas francesas Alice Domon y Leomie Duquet.

La paradoja la trajo una fuerte Sudestada (temporal de vientos fuerte del sudeste que provoca la crecida del Río de la Plata) que escupió los cuerpos de cinco de ellos a la costa. Era la prueba del delito.

Ahora además había documentación que "involucraba y comprometía profundamente" a Arrú, D'Agostino y Saint Georges, y la labor de Lewin y Ceraudo había sido crucial, por lo que el momento en el que se leyó la sentencia fue un instante de "sanación".

"Fue todo muy inesperado. El hallazgo de los aviones fue inesperado para mí, el que dentro de los aviones estuvieran las planillas que apuntaban a los pilotos fue inesperado, fue inesperado que se tratara del grupo de la Santa Cruz", dijo Lewin sobre una investigación que le provocó un "sube y baja emocional muy intenso".

Lewin todavía se pone nerviosa al recordar el "Skyvan", aún activo, que da nombre al libro y reveló a los ejecutores del plan de exterminio.

"Solo ver el recinto, ese cuadrilátero, ese portalón e imaginarme los cuerpos cayendo por ahí hacía insoportable el hecho de transitar el mismo espacio", asegura alguien que todavía se pregunta por qué sobrevivió.

Hoy Lewin solo lamenta que, pese al esfuerzo de muchos, "más de la mitad de los represores condenados están en su domicilio" y que el Gobierno de Mauricio Macri no se sienta identificado con las políticas de Derechos Humanos, evidente a su juicio después del planteo de "teorías negacionistas" de algunos de sus funcionarios