El responsable no es únicamente Bustillo
En Cancillería sabemos quién es Bustillo. Sabemos de sus viáticos "evaporados las dos veces que fue destinado a Ecuador.
Sabemos de sus sobornos en la Cuenca del Plata. Sabemos de su "autoritarismo" siendo Embajador, cobrando comisión de las importadoras por obligar a sus funcionarios a comprar una única marca de autos. Sabemos de sus negociaciones fraudulentas con autos prohibitivos (250.000 dólares cada uno)
También sabemos quién es Almagro. Sabemos de sus dos sumarios "enterrados" y por qué lo fueron. Lo que no sabíamos era porqué había designado a Bustillo Jefe de Gabinete. Sabíamos que el cargo le quedaba grande.
Pero pensamos que el Ministro le hacía favores a un amigo, como es su costumbre. Que lo había designado también en la Comisión Administradora del Río de la Plata (CARP) para tirarle con unos miles de dólares por mes y con una semana en Buenos Aires cada tres semanas.
Nos equivocábamos. Almagro lo colocó a su lado para conseguir para ambos beneficios ilegales. A costa del país.
Hace dos años le cobraron un millón de dólares a Riovía para otorgarle el mantenimiento del dragado. Pagándole 15 millones de dólares en vez de los 9 millones que hubiera cobrado otra empresa.
Por eso Bustillo primero, y Almagro en persona tres meses después, impidieron la licitación que pretendía Argentina
Por eso el sobre con la oferta de Christoffersen no fue abierta. Por eso Bustillo ordenó labrar un Acta para comprobar que no sabían lo que decía. Para que no se hiciera público el ofrecimiento.
Por eso se "perdieron" dos Actas de la CARP. Por eso los documentos son secretos para todos: para la Argentina, para la prensa, para el pueblo uruguayo.
Por eso, luego de maniobras de Bustillo, "surgió" en la prensa uruguaya un supuesto intento de soborno (que ya ha tomado todo tipo de versión, incluida una del mismo Bustillo).
Baráibar se sumó al "armado" con sus extemporáneas declaraciones.
Con manija de Almagro, la prensa uruguaya divulgó hasta el cansancio que los delegados argentinos en la CARP eran corruptos. Claro, a los argentinos llegó un momento en que el "show" dejó de hacerles gracia. Reaccionaron suspendiendo a Riovía, suspendiendo el dragado y denunciando a Bustillo.
No importa. Almagro lo apoya en todo. Hasta el final. Como Astori a Bengoa.
Ya no es culpa de la corrupción argentina. Ahora es un episodio de la lucha de puertos.
Las actas de la CARP se mantienen secretas (salvo las que fueron perdidas) a pesar de que el gobierno argentino quiera conocerlas.
Y el Presidente, luego de la última Nota en que Argentina amenaza con "sacar los trapitos al sol", se va al mazo: manda no contestar, ni siquiera hablar sobre el tema. ¿Sera que el Presidente es tan nabo como para no haberse dado cuenta?
¿O será que, como con PLUNA, mejor no investigar?
¿Será que la probidad y la verdad ya no son valores?
El responsable no es únicamente Bustillo.
Almagro debe renunciar. Por corrupto