VISIÓN TRABAJADORA - Aclaro que es la mía -
A quince meses de llegado al país e instalado full-time en el mercado del trabajo, un mercado que como laburante no deja mucho tiempo para elucubraciones filosóficas o políticas ya que el embrutecimiento programado e implícito en el sistema producido por doce horas de trabajo resultan imprescindibles e ineludibles para poder sobrevivir en el país de primera de Mujica ( como lo hacen millones de uruguayos) y que no me permite pausas diletantes o intelectuales, el supuesto es que no debería sorprenderme nada; aun así me sorprendió entre el cumulo de informaciones y noticias distorsionadas que aparecen diariamente, un informe de la dirección de estadística que anuncia que el ingreso medio de los hogares uruguayos es de 35000 pesos. O sea 1.750 dólares.
No se cuales son los mecanismos de encuesta o si esta tiene algo de verosímil pero yo y mi compañera jamás superamos los 22000 pesos de ingreso durante el pasado año, muy insuficientes para cubrir nuestros gastos a pesar de que no tenemos pretensiones de lujo ni familias numerosas que sostener y que vivimos en una zona de exclusión económica calificada de clase Z es decir la última letra del abecedario clasificándola por los ingresos netos .
Una ubicación económica que nos permite apenas una subsistencia que puede calificarse como franciscana donde digamos que comprar un repelente contra los mosquitos puede ser una inversión imposible de realizar.
Cuando decimos 22000 pesos, estamos hablando de menos de la mitad de la canasta familiar que debería ser alcanzada con cuarenta horas de trabajo semanales… en este caso acumulamos 112 horas en conjunto y no llegamos a esas cifras de ensueño. 112 horas semanales, además de las horas de viaje hacia y desde el lugar del trabajo y del costo del boleto que resulta ser el más caro de América a pesar de los subsidios a empresas que no los necesitan.
A modo de ejemplo: se dice que el subsidio al combustible utilizado por los taxis y programado para aplicarse en los próximos días será de 12 pesos por litro y que la patronal concedería un aumento del 3 por ciento sobre el salario (comisión por recaudación, porque si no levantan viajes no comen) de los trabajadores. Cifra que bien traducidas significan que el combustible lo han pagado los trabajadores del taxi descontados de sus salarios y que seguirán pagándolo porque este tres por ciento es una ínfima parte de lo que ganaran los patrones con la rebaja.
Así funciona el estado burgués… subsidia al capital, mientras critica a los trabajadores con mayores pretensiones de bienestar.
Esa es la presentación: lo que gano en realidad con 72 horas de trabajo semanales y lo que dicen que ganamos los uruguayos con nuestro esfuerzo. Me imagino que no importa el rubro en que se desempeñen los trabajadores. Es más, según las mismas estadísticas oficiales hay más de 800000 uruguayos que perciben por su esfuerzo diario menos de 10000 pesos mensuales a 8 años de gobierno frenteamplista un gobierno que elegimos entre los postergados para cambiar la distribución de los recursos generados por la comunidad.
Como se sabe la economía es el centro del reclamo de las clases populares, en buen romance: como se distribuyen las riquezas producidas por la sociedad. El quienes se apropian de cuánto.
Aunque se trate de un ciego podría evidentemente ver que la mayoría aporta al esfuerzo común pero no recibe y que hay privilegiados que reciben y acrecientan su fortuna sin aportar a la causa de la justicia distributiva. Los impuestos son cuestionados a pesar de que son solo una contribución imprescindible para mantener el estado capitalista y opresor y se ven como una suerte de limosna obligatoria a la pobreza supuestamente haragana por la que nadie quiere pagar y por los que todos los ricos protestan y desean activamente eliminar.
Lamentablemente los tres partidos pro burgueses quieren y trabajan activamente para que la riqueza se acumule en pocas manos y que el resto de la ciudadanía no solo trabaje en ese proyecto de acumulación capitalista sino que vivamos de manos extendidas aguardando la dadiva, más o menos como los mendigos en la puerta de las Iglesias esperando que el miedo al infierno haga que los ricos se desprendan de algunas monedas que nos hagan más soportable la vida
El consumo ha subido nos dicen, un dato que desde el gobierno frenteamplista es utilizado como índice de aumento del bienestar para todos conseguido en el país… mientras en ese mismo país una camisa, un par de zapatos o un ventilador chino de veinte dólares se compran a crédito con suerte y si se paga en tres meses quizás sin intereses. Eso para los trabajadores.
No es el caso de los privilegiados que pueden hacer viajes de fin de semana para salir de shopping en Londres o Roma y volver el lunes para seguir explotando a sus empleados o disfrutar de sus posesiones en Punta. Un lugar al que el común de los uruguayos tenemos imposibilitada la visita por razones económicas.
Repetimos la economía es el centro de todas las políticas económicas… en español adecuado debe leerse: como se reparte la torta.
Este gobierno se dedica a mantener las mismas iniquidades estructurales y además en palabras del propio presidente se pretende consolidar el capitalismo “en serio”… madre y padre hermafrodita de todas las injusticias y penurias que sufren los trabajadores de aquí y del mundo.
Esa es la intención confesa y explicita de nuestro presidente: aumentar el rigor capitalista y la seguridad jurídica para atraer inversores.
Es más se aconseja moderación a los trabajadores a la hora de los aumentos de sueldo porque podría causarse un recalentamiento de la economía con la penosa secuela de la inflación, desinversión y fuga de capitales que buscarían escenarios más propicios para la reproducción de las ganancias. Es decir se recomienda la abstención y el ayuno de los trabajadores.
Se critica el consumo que jamás fue criticado mientras se limitaba a las clases pudientes. Pero una cosa es consumir en Carrasco y muy otra pretender consumir en Rincón de la Bolsa. No es que no se tenga derecho sino que las leyes capitalistas no lo permiten, el presidente en sus "reflexiones" ataca a los trabajadores por sus pretensiones de consumo supuestamente indebidas.
Me recuerdan un proverbio romano: si los pobres no tienen un estado que los defiendan… ¿para qué quieren los pobres un estado?
Traduciéndolo al vocabulario actual: Si los trabajadores no tienen un estado burgués que los defiendan… ¿para qué quieren los pobres un estado con un sistema capitalista?
Para terminar una parodia sobre unas coplas que ya tienen como 80 años:
decían entonces sobre Batlle (presidente en los albores el siglo pasado)
Batlle dejo al obrero acomodado, 2,50 les ha dejado y 8 horas también les ha dado, Batlle nunca se olvido del pobre y del inocente y en sus modos de pensar no preciso engañar pa’ llegar a presidente.
PD. Que lastima frente amplio, que lastima Mujica (no hablemos de las 8 horas y mucho menos de los obreros acomodados...) pero ni siquiera estuvieron a la altura de un gobierno burgués de hace 100 años y realmente precisaron engañar pa’ llegar a presidente