POR SI LA AGARRÓ EMPEZADA: Estamos en un intercambio de ideas sobre una posible REFORMA CONSTITUCIONAL.
Algunos no somos muy creyentes en las constituciones, ni en que por el camino de una reforma constitucional vayamos a hacer la revolución.
- Creemos sí, que si hay un régimen político que se pueda mejorar en sentido democrático, la discusión y la acción que resulte en ese ámbito, incluso CONTRA el propio régimen, se aprovecha mejor, y LA GENTE además aprovecha mejor para su propio avance, si ese espacio es más habitable.Ese ya es un motivo válido para pelear por reformas políticas, y es el MENOS importante.
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Las instituciones son un reflejo del orden social. No cambiamos el orden social cambiando las instituciones, cambiamos las instituciones cambiando el orden social. POR ESO MISMO y porque el cambio social es una TAREA DE MASAS, es válido que usemos ese reflejo institucional para mostrar el fondo social.
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No nos subimos a cualquier tablado ni recitamos cualquier verso. Pero cuando la gente está mirando DE BUENA FE un tablado versero, no nos ponemos a gritarles "no miren eso, manga de giles", cosa que hasta podemos hacer siempre y cuando no sea LO ÚNICO que hacemos. Puede ser útil subirnos también un minuto al tablado a decir la verdad sin versos ya que la gente vino a escuchar, siempre y cuando no nos hagamos cómplices de los versos y lo demostremos con hechos (a eso apuntaba esa idea rara del "partido de la silla vacía", subirse al tablado / denunciar el tablado).
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Si usar las elecciones de esa forma nos dejase cinco pesos, una reforma constitucional puede valer diez, porque se centra en las IDEAS, los CONTENIDOS, y porque es resorte de la GENTE y no de sus "representantes". Nos objetarán que así esos contenidos quedan solamente en el papel y nada más: "¿Y cómo vas a hacer para que todo eso se cumpla?". ¡PRECISAMENTE...!!
Es por esas razones Y CON ESE MÉTODO que me sumo a la idea de impulsar una reforma constitucional.
Empezando a ver posibles contenidos, voy a referirme en esta nota al VETO PRESIDENCIAL.
La potestad del presidente de vetar las leyes que apruebe el parlamento es un instituto reaccionario, antidemocrático, una rémora monárquica.
Debe ser eliminado de nuestro marco institucional.
No importa que ese sea solamente el marco democrático-burgués y que pensemos que es falsamente democrático, igual queremos eliminarlo porque ese mecanismo es ¡monárquico!
Pero no solo importa eliminarlo y discutir en abstracto, también hay que discutir los casos en que ha sido usado y mostrar el contenido reaccionario que tiene su uso.
Ningún presidente con espíritu democrático lo usaría.
No importa aquí tampoco si al decir esto, algún otro que no lo usó pueda salir beneficiado indirectamente por nuestra crítica, lo que importa es que alguien lo usó y para mal, como no podía ser de otra manera.
Si un presidente se ve enfrentado a una mayoría parlamentaria adversa, pues que trate de convencer, negociar, llegar a alguna forma de entendimiento, PERO QUE NO VENGA A VETAR, que esté OBLIGADO a buscar esa otra forma.
Los presidentes, en este "mundo democrático" en que vivimos hoy, ya tienen DEMASIADAS opciones para incidir sobre un parlamento, en general malas opciones. Y si alguno no logra encontrar las formas del convencimiento, tanta razón no ha de tener. De modo que quitémosle el veto.
No voy a perder el tiempo con ese tonto argumento de conservar las formas presidencialistas autoritarias por si alguna vez un "presidente de izquierda" se ve enfrentado a una mayoría parlamentaria reaccionaria.
Sobrada experiencia hay sobre el tema. El autoritarismo NUNCA es de izquierda, y siempre habrá MÁS A LA IZQUIERDA una forma participativa mejor de enfrentar a la reacción. Y si no logramos eso, la derecha resuelve ese enfrentamiento con un golpe de Estado.
Ahora quiero referirme al caso concreto:
el veto de Tabaré a la ley de despenalización del aborto.
El tema es más que oportuno, porque hoy hay una corriente política reaccionaria que quiere enfrentar esta nueva ley de despenalización del aborto ¡convocando al voto popular en un plebiscito!!!!!!
¡Cómo vamos a desaprovechar esta pelota picando frente al arco!! ¡Los REACCIONARIOS quieren derogar esta ley recurriendo al mecanismo de la democracia directa, el ex "presidente de izquierda" RECURRIÓ AL VETO!!!!!
Cada intervención que hagamos por el mantenimiento de la ley de despenalización del aborto debe ser también un recordatorio de este hecho. Los reaccionarios son reaccionarios, el ex "presidente de izquierda" fue más reaccionario que los reaccionarios.
Nosotros no podemos dejar el tema del aborto SOLAMENTE en el dilema de la ley. Debemos hacer una campaña de CONTENIDO SOCIAL sobre esto, mostrando las raíces profundas que traen como consecuencia las muertes de mujeres por abortos clandestinos en condiciones precarias, mostrando las causas del embarazo adolescente, de las familias monoparentales femeninas en situación carenciada, los niños abandonados y en situación de calle de los cuales los "pro-vida" ni se acuerdan, y de toda la hipocresía social del tema.
Con todas estas cosas debemos atacar el contenido social reaccionario de la campaña de los partidos de derecha contra la ley de despenalización del aborto.
Y el ex "presidente de izquierda" y además médico, es el más reaccionario e hipócrita de todos. Decía tener "argumentos científicos", no dio ninguno.
Ahora vamos a referirnos específicamente al argumento que se esgrimió para defender esta actitud de Tabaré Vázquez: que este sería un "tema de conciencia", y estaría actuando así por "razones de conciencia".
Hecho singular, los que salen siempre con esta muletilla de "asunto de conciencia" son los que no tienen conciencia.
Hecho singular también, ese argumento para "defender" a Tabaré nos lleva en realidad, a su más radical condena.
Veamos por qué. ¿Corresponde usar el veto en "temas de conciencia"? ¿Fue inventado para eso?
Supongamos que queramos defender la existencia del veto presidencial, cosa que no queremos.
En ese caso, no se necesita pensar mucho para encontrar argumentos a favor.
El presidente es responsable de ser la cabeza de la administración pública.
Si el parlamento aprueba una ley que pueda crearle dificultades a esa administración, puede pensarse que el presidente tenga alguna forma de presentar sus objeciones, porque la pelota va a estar en su cancha.
Por ejemplo, si el parlamento aprueba una ley por la que deben techarse las calles de todo el país, el presidente podría decir "muy lindo muchachos se pasaron, pero yo no puedo asumir eso ni haciendo magia, mejor lo veto".
El que hizo la Constitución, pensado en este tipo de cosas que tienen que ver con el funcionamiento interno del Estado, incluyó el veto presidencial para las cosas en las que el presidente tiene arte y parte.
Pero hay otro tipo de leyes que puede sancionar el parlamento, leyes que tienen que ver con EL FUNCIONAMIENTO DE LA SOCIEDAD CIVIL, no el Estado. En esos temas, el presidente no tiene nada que ver, porque él no está para administrar la sociedad civil ni la vida de las personas. Su función termina, a lo más, donde termina el Estado en sí mismo.
Supongamos que a un presidente (varón o mujer) no le gusta la ley de matrimonio igualitario, porque tiene "objeciones de conciencia" sobre el matrimonio entre homosexuales.
Pues si tiene esas objeciones, que no se case con alguien de su mismo sexo, y allí se termina su objeción de conciencia.
Los temas de conciencia, obvio es decirlo, se refieren A LA CONCIENCIA DE CADA UNO. Es una INCONCIENCIA querer imponer la conciencia de uno a los demás.
Si una presidente mujer tiene objeciones de conciencia sobre el aborto, QUE NO ABORTE, y allí termina su objeción.
Si un presidente varón tiene esas objeciones, QUE NO INDUZCA AL ABORTO A SUS AMANTES EMBARAZADAS, y su conciencia quedará tranquila. ¿Qué tienen que ver sus angustias existenciales con la existencia de los demás?
Hay temas en que el Estado mete su nariz, mal o bien, en la sociedad civil. Y hay temas en que el presidente puede meter su nariz en lo que hace el parlamento. Pero esos son precisamente los temas que NO SON de regulación de la sociedad civil, sino los temas referidos al funcionamiento propio del Estado.
Es en ese ámbito reducido de temas que se le da esa potestad al presidente, porque son los temas que le atañen, que no son todos.
El parlamento dicta una ley sobre el rescate de PLUNA. El presidente puede tener en eso facultades diferentes a las de las otras personas, porque el Poder Ejecutivo es responsable de lo que pasa con PLUNA.
El parlamento dicta una ley sobre el consumo de marihuana. Allí, el presidente está en la misma situación que cualquier otra persona. Allí no tendrá que "ejecutar" nada.
No tiene más responsabilidad que otros, y por lo tanto NO DEBE TENER MÁS PRERROGATIVAS que las de cualquier otra persona. No fue para eso que inventaron el veto presidencial.
Pero gracias a Tabaré, tenemos bien visible y EJEMPLIFICABLE otro argumento para agregar a los de la eliminación del veto. No es solo porque es un mecanismo autoritario y reaccionario, que lo es.
También, porque es un mecanismo peligroso que no podemos dejar al alcance de un MONO CON REVÓLVER, cualquier autoritario ensoberbecido que haga un USO ABUSIVO de ese mecanismo.
Es preferible NO TENERLO que tenerlo al alcance de los irresponsables.
El "beneficio" que pueda tener (ahorrarle al presidente el trabajo de andar convenciendo al parlamento) no nos convence a nosotros, y es bien poco.
El daño que pueda traer es mucho.
Y "da la casualidad" que los presidentes son, muchas veces, gente propensa a los desbordes autoritarios. Por algo Batlle y Ordóñez estaba a favor del colegiado.
El diario reaccionario el Observador, dice que Uruguay tiene la tasa de abortos más baja entre los países de aborto legal, pero habrá que ver si no aumenta con el tiempo.
Eso no tiene nada que ver. Uruguay tiene históricamente una tasa altísima de abortos, con o sin penalización.
La cuestión no es ver si ahora suben o bajan, el tema es si con esto podemos hacer que baje EL NÚMERO DE MUERTES DE MUJERES POR ABORTO PRECARIO.
Y ya que hablamos de conciencia: sobre la conciencia de Tabaré pesarán las muertes EVITABLES que trajo la DEMORA de la ley.
Por todo lo anterior.
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Estamos por la supresión del veto presidencial por ser un mecanismo autoritario y reaccionario.
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Y además, propenso al mal uso en manos de malos presidentes, como ya lo ha demostrado la experiencia.
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Y además creo ("ceterum censeo") que Tabaré debe ser PENALIZADO por ese ABORTO que se mandó erradicándolo de la política para siempre.