Uruguay
Nuevamente Valenti desde su clásica columna de UyPress, nos plantea el tema de: "La autocrítica entre la derecha y la izquierda" tratando de convencernos que la 'autocrítica es uno de los principales factores de diferencia entre la derecha y la izquierda'
Algunas veces leyendo la columna de Valenti, o cualquier otra de este progresismo gubernamental, tengo la sensación de haber caído en la ceguera o algo muy parecido que no me permite leer correctamente.
Considerando que tengo problemas con la vista me pregunto: "Dónde he puesto los lentes?" y comienzo a buscarlos hasta en los lugares más insospechados. Desde detrás de un sillón, en el baño, y sigo buscando con ansiedad hasta en los zapatos. Y, así, sin pensarlo, me toco la nariz y descubro que los tenía puestos!
No estaba leyendo mal!!!
Valentí quiere (y lo hace) comenzar como él mismo dice con lo "grueso y nacional". Y nos lleva a un pequeño tour recordatorio: 1) "Alguien puede recordar una autocrítica de la derecha o centro derecha en Uruguay?, y nos da algunos ejemplos: 'la decadencia de más de 50 años por las crisis sucesivas, de 1999 y en particular del 2002 y el 2003; agrega, los resultados de los sucesivos gobiernos democráticos a partir de 1985. Su propia respuesta es: cero
Lo expresado por Valenti recuerda un chiste: "Un automovilista va conduciendo su auto a gran velocidad, y cuando por adelantar a un camión cargado de barras tiene un accidente y queda tirado en la cuneta. El conductor del camión baja para asistirlo y el accidentado con airado gesto le dice; - Ud. podría haber colocado un pañuelo rojo en las barras para poder verlas. El camionero le responde: - Ud. no vio el camión menos pudo ver el pañuelo
Lo mismo le pasa a Valenti. No ha podido aún ver el pañuelito rojo.
Así como Valenti nos lleva su manera a un tour de la memoria quiero yo también llevarlo al mío.
El día de su liberación (19 de marzo 1984), el Gral. Seregni se dirige a los militantes que lo acompañan y marca con una célebre frase los pasos estratégicos del Frente Amplio: "fuimos y seremos una fuerza constructora, obreros de la construcción de la patria del futuro"
- "Yo les he dicho siempre a mis compañeros que importa, por supuesto, la decisión que tomamos, pero importa por sobre todas las cosas la mañana siguiente. Todas nuestras decisiones deben estar pensadas, calculadas y jugadas con la responsabilidad, por sobre todo, de la mañana siguiente"
"Siempre he perseguido el paradigma de decir lo que se piensa y hacer lo que se dice"
Norberto Bobbio se pregunta en su libro "Derecha e izquierda" si existe aún la Izquierda y la Derecha, contesta afirmativamente diciendo: "el criterio más frecuente adoptado para distinguir la derecha de la izquierda es el de la diferente actitud que asumen los hombres que viven en la sociedad frente al ideal de igualdad"
Derecha e Izquierda no significan solo ideologías. Reducirlas a la pura expresión de un pensamiento ideológico sería una injusta simplificación, pues también indican programas contrapuestos respecto a muchos problemas cuya solución pertenece habitualmente a la acción política; se trata de contrastes no solo de ideas, sino también de intereses y de valoraciones sobre la dirección que habría que dar a la sociedad.
Una política igualitaria se caracteriza por la tendencia a remover los obstáculos que convierten a los hombres y mujeres menos iguales. Es el elemento caracterizador es el igualitarismo entendido éste no como la utopía de una sociedad donde todos los individuos sean iguales, sino como la tendencia a convertir en más iguales a los desiguales
"La distinción entre derecha - izquierda es la actitud que asumimos frente al ideal de igualdad"
Izquierda: Su política se caracteriza por la tendencia a remover los obstáculos que convierten a la gente en menos iguales
Valiente prosigue su artículo haciendo uso de su conocimiento histórico, y a la predestinación, como si de brujería habláramos
Dice por ejemplo que: "Nosotros nos sentamos desde nuestro nacimiento a la izquierda de la asamblea nacional, porque no estábamos predestinados a ejercer el poder, nos lo deberíamos ganar siempre y en forma constante. No estábamos ni estamos - como considera la derecha- predestinados por origen de clase, por pertenecer a alguna corporación o por nuestra riqueza a ocupar el poder. Nuestro lugar geográfico a la izquierda, el de la plebe, los que tenían ningún privilegio ni aspiran a tenerlos, es parte esencial de nuestro ADN"
Finalmente, después de mucho texto innecesario Valenti habla de moral
Y dice: "No hubo, no hay ni habrá nunca una épica de cambios, sin una moral de esos cambios, sin una cultura de una nueva relación entre el poder y los ciudadanos. No nacimos hace casi dos siglos y medio para cambiar los titulares de los privilegiados, sino para luchar por eliminarlos, por brindarnos entre todos igualdad de oportunidades. Y ese es un poderoso mensaje ético, que se desvanece cuando las metidas de pata se ocultan o se pretenden ocultar porque las hicieron los nuestros, o nosotros mismos
Nuevamente, con más o menos las mismas palabras y argumentos, Valentí quiere hacer creer que las corrupciones, son metidas de patas
En teoría todos somos socialistas
No siendo los millonarios, los reales dueños de la riqueza, cualquier caminante de a pie, cree en la redistribución de la riqueza, los frenteamplistas confiaron que sus representantes para que éstos ejercieran su control (el de la riqueza) y lo repartieran de una manera lo más equitativa posible entre inversión, ahorro y servicios sociales
Confiaron que el gobierno frenteamplista ayudara a cubrir las evidentes ineficiencias del mercado y evitara la exclusión social de los uruguayos a los que no les llegan las cartas marcadas del naipe o que no saben jugar de la manera adecuada
Somos muchos los que creemos que la mejor forma de convivencia es la que cada uno aporte a la sociedad en función de sus posibilidades y reciba dependiendo de sus necesidades, es decir, una forma de convivencia teórica, una utopía, que se fue construyendo a base de muchos sacrificios y sangre
Soñamos vivir, en un mundo teórico, en un modelo económico que funciona a las maravillas en libros de texto, en teóricas marxistas, en modelos macroeconómicos y en programas políticos de los partidos que se llaman socialistas, comunistas, revolucionarios, etc., incluso lo hemos visto, leído, admirado en otros tiempos, cuando pensábamos que en la que una vez fue la Unión Soviética y su socialismo real, o bien en lo que esperábamos de socialismo en Cuba, o en la Venezuela Bolivariana.
Hasta en la Anarquía, con la ausencia de gobierno, donde la libertad fuera el motor de la sociedad, con acuerdos entre ciudadanos libres en búsqueda y defensa de sus propios intereses sin atisbo de corrupción ya que no manejarían nada más que sus propios bienes
Ello nos llevaría indefectiblemente a una sociedad perfecta, donde cada uno viviría acorde a sus posibilidades y no creadas por injerencias externas de un ser superior el Estado
Una sociedad casi perfecta, al menos en teoría, pero ya lo vemos, nada que ver con la realidad
Una sociedad perfecta, al menos en teoría, pero ya sabemos no pasará
Creo estar muy segura que en ninguno de sus artículos Valenti haya nombrado la corrupción y menos aún los corruptos dentro del Frente Amplio
Son muchos los artículos en que se dice: 'El ser humano es corrupto por naturaleza, nada nuevo, ya el concepto lo planteaba Platón
Es cierto que hay individuos, la excepción, que no sucumben a su naturaleza y aplican la racionalidad por encima de sus instintos, salvaguardándose de su propia propensión, pero no deja de tratarse más que de un volumen de población tan residual que apenas influye en el conjunto
Si todo gobierno es corrupto por definición y ello nos condena a sobrevivir bajo el yugo de la burocracia, la corrupción y lo políticamente correcto, no cabe la menor duda que por más que Valenti quiera darle una pincelada de moral, ética y 'izquierda' a la ya desgastada fachada del Frente, tarde llegó
No sé porque me vino a la memoria cuando viajabas en los ómnibus repletos, el guarda (creo no existen más), decía: "Por favor un pasito más a la derecha".
Nunca decían: "Por favor, un pasito más a la izquierda". Nunca lo pensaron?
Será que, definitivamente tenemos un ADN derechista?, o psicológicamente, sin darte cuenta, (ni el guarda o chófer tampoco), nos meten el virus derechista para el cual no hay vacunas ni medicinas.